El cierzo y el sol, unos recursos tan de Aragón, se han convertido en estratégicos para la comunidad, potencia indiscutible en energías renovables de todo el Valle del Ebro. Forestalia, empresa de raíces aragonesas, supo leer antes que nadie la necesidad de apostar por las energías verdes: tarde o temprano, Europa y las exigencias ambientales internacionales nos iban a obligar a disponer de fuentes limpias de energías, y Aragón se podía convertir en pieza fundamental, gracias a unos recursos naturales ilimitados como el viento y el sol.

Una década después, la visión de Forestalia se ha traducido en más de dos gigavatios de energía verde ya construidos y operativos. Un parque fotovoltaico finalizado en San Mateo de Gállego, y el inicio de obras de una planta eólica en Campo de Belchite han sido los hitos más recientes de Forestalia, que dispone de instalaciones eólicas en funcionamiento en comarcas como Cinco Villas o Jiloca.

En la construcción de las distintas plantas se crearán hasta 30.000 empleos en las próximas tres décadas. Grupo Ortiz

30.000 empleos

Actualmente, Forestalia tiene en tramitación otros ocho gigavatios de energía renovable en territorio aragonés. Estas cifras, traducidas a puestos de trabajo, implican una generación de unos 30.000 empleos en la construcción de las plantas y un millar en su mantenimiento, durante al menos tres décadas.

En estos momentos, Aragón es la segunda comunidad autónoma con mayor capacidad instalada de energía eólica, sólo superada por Castilla y León, y la primera comunidad en energía fotovoltaica de la mitad norte peninsular.

Oportunidades para el medio rural

Este liderazgo se refleja ya en nuevas oportunidades en la lucha del medio rural aragonés para frenar la despoblación: las energías renovables son fuentes de empleo e ingresos, y la respuesta a los nuevos retos sociales de la descarbonización de la economía, la transición energética y la lucha frente al cambio climático.

Planificación con el territorio

Para desplegar este alto número de proyectos, es clave la planificación que realizan tanto las administraciones públicas como la propia Forestalia, que basa la ubicación de sus proyectos en el acuerdo con los ayuntamientos.

Forestalia ha reiterado que únicamente instalará sus parques renovables en aquellos municipios que compartan los objetivos de progreso, empleo y sostenibilidad, mediante inversiones de futuro que creen nuevas oportunidades de desarrollo.

La constitución de asociaciones de municipios renovables, en varias comarcas de la provincia de Teruel, es un buen ejemplo de cómo la concertación territorial ha de ser un factor que beneficie a todas las partes, empezando por la población local.

 

Reportaje sobre el impacto social del proyecto Goya de energía eólica de Forestalia. Forestalia

Además, las energías renovables tienen la enorme ventaja de que son inagotables y, por tanto, una fuente ilimitada de recursos e ingresos, que se convierten en empleo y oportunidades de futuro, fijación de población y vertebración para el territorio. Por ello, de la mano de Forestalia, constituyen uno de los sectores estratégicos en el futuro de la comunidad.