El reventón de una tubería a la altura del número 60 del paseo Sagasta de Zaragoza ha provocado pequeñas afecciones de tráfico, ya que la Policía Local se ha visto obligada a cortar un tramo del carril derecho, sentido Cuéllar. Los responsables de los autobuses urbanos de la capital aragonesa, además, han decidido anular momentáneamente la parada situada a la altura de Sagasta 62, a muy pocos metros del lugar de la avería, donde paran los buses de las líneas 31, 33 y 34. Pocos minutos después de la avería, los responsables municipales valoraban anular también parte del carril bici, retirando las marcas de goma que lo delimitan, y reconvertirlo para el paso de turismos.

Además, poco después se ha producido una rotura de otra tubería en la calle Sevilla como consecuencia de la anterior, que ha afectado a la manzana comprendida entre la calle Gascón de Gotor y Carrera del Sábado. Por este motivo, se ha habilitado otra toma de agua en el número 13 de la calle Sevilla para suministrar agua.

Dilatación del material

La incidencia de Sagasta podría deberse a la dilatación del material debido a las altas temperaturas, según fuentes municipales. La tubería, de 150 milímetros de diámetro, está situada bajo la acera, pero su reventón ha afectado especialmente a la calzada, de ahí que haya sido necesario cortar un carril sentido Cuéllar. Obviamente, el hecho de que sea 4 de agosto, donde el tráfico se ve muy reducido, ha evitado que los problemas de tráfico fueran mayores en una de las vías de la ciudad más transitadas.

El reventón ha provocado un corte en el suministro de agua, que ha afectado a las viviendas de los números pares de la manzana ubicada entre la calle Moncasi y la calle Juan Pablo Bonet. El centro de salud de Sagasta no se ha visto afectado. Se ha colocado una toma de agua en la calle Moncasi 7 para abastecer de agua a los vecinos perjudicados. 

Parada anulada en Sagasta a la altura del número 62

"Han llegado en cinco minutos"

El reventón se ha producido pasadas las nueve de la mañana de este miércoles y, según testigos consultados, la rápida intervención de los técnicos municipales ha evitado mayores destrozos. "Los de las llaves ha venido en cinco minutos. Un médico que tiene consulta aquí en el edificio ha llamado y han venido como rayos". El agua, eso sí, ha llegado hasta la avenida Goya, donde apenas una hora después aún eran evidentes los restos de barro.

Además, una pequeña inundación ha afectado a los trasteros del número 60 del paseo, justo el edificio más cercano a la avería. Según ha explicado su conserje, había unos "20 o 30 centímetros de agua" en el sótano.