Elena Allué insiste en que la idea principal del nuevo plan de estrategia turística presentado este miércoles es estar a la vanguardia de todas las políticas turísticas de futuro, partiendo de la sólida base que han dejado los números de este verano, donde se ha batido el récord de pernoctaciones durante julio y agosto. En esos meses se superó «el mejor año histórico del sector, el 2019», confirmó la directora general de Turismo, que piensa en Aragón como un destino turístico sostenible, accesible, experiencial y de calidad. Sobre esos pilares se ha trazado un plan para los próximos cuatro años, con una inversión global de 56 millones de euros, un 37% más de la cuantía destinada en el proyecto. En la hoja de ruta se pretende resaltar el valor «de todo aquello que nos hace únicos» como territorio y que incluye la implantación de 'big data' para «anticiparnos a lo que desean los clientes», ha explicado Allué en un acto en el que participaron diferentes representantes del sector.

«Si queremos liderar el turismo interior de España, tenemos que estar a la vanguardia y excelencia de todas las políticas turísticas del futuro. Y esas pasan por la sostenibilidad, que debe estar de forma transversal en todas las políticas, por el conocimiento, inteligencia predictiva y la gestión de nuevos productos», ha explicado la directora general, que pretende que Aragón se salga de la «artificialidad» que se repite en tantas otras zonas. Una de las medidas contempla que todas las comarcas puedan contar con su propio plan de sostenibilidad turística para crear «territorios auténticos», que atraigan a esos turistas que buscan algo diferente. «Debemos aportar fondos a los territorios para que mantengan su autenticidad y ser líderes en esta material. Los documentos no son una guía o filosofía, sino que se deben materializar para mejorar las infraestructuras turísticas».

El Departamento de Industria ya trabaja para crear un Observatorio del Turismo de Aragón, una figura que «nos dé los datos exactos, cuantificados, de perfiles, demandas y tipos de turistas». Por ahí entra en juego el 'big data'. «Podremos saber si de repente están viniendo más matriculas de holandeses que de franceses. Toda esa información te permite adelantarte y reprogramarte», dijo Allué, que ve en la anticipación otra de las claves del éxito de este nuevo plan, que pretende definir la política turística aragonesa de los próximos cuatro años en torno a cinco líneas: sostenibilidad, coordinación, gestión del conocimiento, comunicación y gestión de producto.

Para alcanzar esas líneas se han definido ocho objetivos, compuestos por 56 medidas más concretas que refuerzan los 17 objetivos de desarrollo sostenible. Estos objetivos incluyen alcanzar la cooperación y coordinación entre el sector; proponer un producto turístico sostenible e innovador; impulsar la formación e investigación en turismo sostenible y digitalización; y situar a Aragón como un destino sostenible, accesible, experiencial, de bienestar y eventos. A ello se unen como metas la profesionalización del sector; fomentar el uso de las TIC; que la gastronomía sea un elemento dinamizador del turismo; y fidelizar al turista a través de la experiencia emocional y diferencial.

La elaboración de este plan ha estado marcada por el amplio consenso y participación. Así, han formado parte de este proceso 70 entidades del sector turístico aragonés y casi un centenar de participantes, tanto de instituciones como asociaciones o empresas privadas relacionadas con el sector turístico y también educativo, a través de la Escuela Universitaria de Turismo de Zaragoza. A lo largo del proceso se recibieron 537 aportaciones, de las que 453 fueron aceptadas total o parcialmente; lo que supone un 85 por ciento del total.