Teruel Existe presentó este viernes un mapa de la provincia donde se han reflejado todos los proyectos de centrales eólicas que se han presentado hasta la fecha, que ascienden actualmente a 104 en tramitación. De llevarse a cabo, estas instalaciones ocuparían un 10% del territorio, según las estimaciones por este movimiento ciudadano. En concreto, 1.480 kilómetros cuadrados de superficie, a los que habría que añadir las miles de hectáreas que se requieren para las numerosas plantas fotovoltaicas que se están promoviendo.

Este grupo ciudadano y político considera que estas cifras sobre la extensión de las energías renovables son de una «envergadura desproporcionada» y deben «despertar la conciencia ciudadana de los turolenses». «La avalancha de proyectos va a condicionar el futuro de la provincia y su desarrollo, incluso incrementando el problema de la despoblación», sostienen.

Los dos portavoces de Teruel Existe, Jesús Villamón y Amado Goded, explicaron en rueda de prensa que esta provincia «está sufriendo desde hace unos años esta expansión de proyectos tan preocupante y que parece que no tiene límites». En estos últimos meses de agosto y septiembre se ha incrementado a «niveles insólitos», alertaron. Por este motivo, están trabajando «duramente y contrarreloj» para hacer frente con alegaciones a esta «brutal avalancha de proyectos» que consideran «que invaden zonas de alto valor paisajístico,» en comarcas donde su principal recurso es el turismo sostenible. «Es evidente que estos macro proyectos suponen un colonialismo desmesurado para nuestra provincia», aseguraron.

El mapa refleja las perimetrales para la instalación de molinos de viento que, según explicaron, serán mayores que los que hay instalados en la actualidad, «casi el doble de altos, de unos 200 metros, cuatro veces más que las torres mudéjares turolenses». Además, advirtieron que la evacuación de la energía eléctrica producida por estos aerogeneradores «supondrá la extensión de miles de kilómetros de líneas de alta tensión con sus correspondientes torres, casi el doble de altas que el viaducto de Teruel», por lo que creen que el impacto en la superficie señalizada en el mapa presentado aumentará.

Andorra y sus 1,3 gigavatios

«Tras estos primeros proyectos vendrán otros, y seguirán ampliándose las zonas de molinos y placas solares», auguraron. Por ello, el mapa diseñado «se irá actualizando, por ejemplo, con las instalaciones renovables de 1,3 gigavatios de potencia que se promoverán en Andorra una vez se resuelva la subasta de la capacidad de evacuación que ha quedado liberalizada con el cierre de la térmica de carbón hace ya más d eun año.

Para Teruel Existe, la energía debería producirse cerca de los principales puntos de consumo, y fomentar la generación distribuida y el autoconsumo. Alegan que «sólo así bajará la factura de la luz, la transición energética será justa y la España vaciada conseguirá que la implantación de renovables sea una oportunidad para el medio rural».