Fue nombrada gerente del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) a mediados de junio. A lo largo de su trayectoria laboral ha ejercido como trabajadora social, ha valorado expedientes de dependencia y hasta su nombramiento fue directora provincial del IASS en Zaragoza. Conoce el terreno, pero siempre ha trabajado a la sombra. Ahora afronta «con ilusión» el nuevo reto que tiene por delante.

-¿Cómo está? ¿Qué tal lleva el salto al primer plano?

Es la parte que más me cuesta. Como directora provincial tuve que ir a algunos actos públicos, pero era una posición de trabajo más en segundo plano. Para mi es un privilegio y un reto estar aquí.

-Ahora está más expuesta a las críticas. ¿Cómo cree que las va a encajar?

Siempre considero que tiene que haber crítica. Estamos obligados a dar la mejor atención y evidentemente habrá momentos donde igual podemos hacer las cosas mejor o no estemos acertados. Necesitamos la crítica para hacer valoración y no la veo como algo negativo. Es algo que asumo que va dentro del cargo.

-Han anunciado que van a crear módulos pequeños de convivencia en las residencias. ¿Cuántas personas los conformarán?

Estas unidades convivenciales las configurarán entre 9 y 15 personas que compartan mismas aficiones, gustos y mismos profesionales de referencia. La idea es ofrecer una atención centrada en la persona y recrear en estos espacios sus casas, haciéndolos lo más hogareños posibles, ofreciendo servicios en función de sus gustos y preferencias. Podrán relacionarse con usuarios de toda la residencia, pero en estos módulos, donde siempre estarán las mismas personas, tendrán situaciones más afines.

-En Aragón hay 3.607 personas en lista de espera de dependencia. ¿Qué plazos se marcan para terminar con esta demora?

En este momento, estamos dentro de los seis meses de plazo que marca la norma para dar la prestación a la mayoría de esas 3.607 personas, que ya han sido valoradas. Desde 2015, que fue cuando llegamos y las cifras de dependencia eran desastrosas, soñamos con poder atender a todo el mundo a tiempo y acabar con las demoras. Es una satisfacción poder decir que la mayoría de los expedientes se resuelven en ese plazo.

-¿El problema sigue estando en la provincia de Zaragoza?

Sí. En Teruel hace tiempo que los expedientes se trabajan en plazo, mientras que en Huesca vamos algo más justos, aunque también se cumplen. En Zaragoza, sin embargo, el volumen de población derivaba en retrasos, pero en los dos últimos meses (julio y agosto) hemos logrado que más de 2.400 personas que esperaban prestación pudieran entrar en el sistema, de manera que se han reducidos las listas de espera. Estamos contentos, pero incluso dentro del plazo aconsejado vamos a trabajar para intentar que sea el menor posible.

-¿Se plantean reforzar el área de personal para agilizar más?

En los últimos años, el refuerzo de personal ha sido fundamental para lograr los números que tenemos ahora. En la provincia de Zaragoza ya creció el equipo inicial de valoración y también las plazas, a lo que añadimos refuerzo temporal de personal. Mientras sea necesario nuestra intención siempre es mantenerlo. Además, se han ido tomando decisiones en los últimos años para acelerar el proceso y eliminar pasos al ciudadano en la entrega del papeleo. En 2020 pusimos en marcha una nueva aplicación informática y eso nos hace trabajar de una forma más rápida.

-¿Aragón tiene suficientes plazas para atender a menores no acompañados?

Sí. En este momento no estamos en una situación de necesidad de más plazas y todo aquel menor que requiera de cobertura dispone de ellas. El IASS_ha hecho una apuesta muy clara y firme para que los menores que necesiten protección por parte de Aragón la tengan garantizada.

-¿Y prevén más plazas en residencias de mayores?

Estamos trabajando para que todas las personas que tenemos en las listas de espera para entrar a una residencia, ya sea propia como concertada, puedan acceder lo antes posible. Hemos tenido alguna dificultad derivada por las necesidades de la pandemia, pero estamos tratando de reajustar las plazas disponibles a la demanda.

-La soledad en los mayores es otro reto de futuro. ¿Qué líneas de actuación plantean?

Este es un tema de la sociedad en general y un reto. Desde el IASS vamos a poner todo lo que esté en nuestra mano para que estas personas que no quieren estar solas no lo estén. A través de los hogares tenemos un contacto fluido y directo con ellos y ahí trabajaremos para tejer redes. Logramos llegar a todo el territorio y estamos haciendo un estudio de investigación sobre los gustos de los mayores, que demandan y ver qué tipo de centro quieren.

-Sanidad ya ha dado vía libre a administrar la tercera dosis en las residencias. ¿Qué le parece?

Siempre he sido partidaria de hacer todo lo que se considere desde Sanidad para proteger a las personas que están dentro de las residencias. Si esta tercera dosis es lo adecuado, por supuesto que estoy de acuerdo con la medida.

-Francia ya obliga a que los trabajadores de sus residencias estén vacunados. En España es algo voluntario, pero ¿usted sería partidaria de obligar a ello?

Mi opinión es que debemos proteger a todos nuestros residentes y creo que sería aconsejable que se vacunaran.