La feria internacional para la producción animal de Zaragoza (Figan) cierra este viernes sus puertas con un balance más que satisfactorio teniendo en cuenta las especiales circunstancias en que ha tenido que celebrar su edición número 15. Desde el martes han pasado por el recinto expositivo unos 50.000 visitantes, lo que convierte a este salón en el más numeroso que se ha desarrollado en España tras el inicio de la pandemia. Con estas cifras y el buenas sensaciones que ha dejado desde el punto de vista comercial, la muestra se consolida como un referente del sector agroganadero tanto a nivel nacional como en el sur de Europa. Refuerza también el prestigio de la Feria de Zaragoza por la capacidad de organización demostrada en un momento complicado debido a la pandemia.

La afluencia de público ha caído un 30% respecto a los 72.000 visitantes que hubo en la anterior edición de 2019 –se celebra cada dos años–, que fue de récord. Pero desde la institución ferial consideran que esta vez lo importante no eran los números y califican de «éxito rotundo» que se haya podido organizar este certamen con el nivel expositivo y comercial que ha habido. Creen que las comparativas resultan engañosas por los condicionantes y limitaciones que se han dado este vez por culpa del coronavirus.

Reencuentro emotivo

«El balance es muy positivo. Hemos conseguido sacar adelante un grandísimo evento en un momento todavía complicado», destacó Alberto López, director de Desarrollo de Negocio de la Feria de Zaragoza, quien hace hincapié en el «componente emocional» que ha tenido la cita al margen de los negocios: «ha sido la primera vez que el sector ha podido reunirse en casi dos años».

A su juicio, Figan «deja a las claras que la gente tiene ganas de ferias» y abre el camino de la reactivación del calendario de grandes eventos y congresos de Zaragoza, algo «muy importante» para la recuperación económica de la ciudad y del sector del turismo.

Aunque cuantitativamente no se han podido alcanzar unos registros normales, desde la organización destacan el valor cualitativo del público que ha recorrido los pabellones expositivos en los últimos cuatro días. «El perfil del visitante ha sido más profesional, los que han venido tenían verdadero interés por ver las empresas y las innovaciones del sector», afirmó el presidente del comité organizador de Figan, Eduardo Berges, quien destacó el «comportamiento exquisito» que han tenido en este sentido los expositores y los asistentes.

Los ojos de todo el sector ferial en España estaban puestos en esta cita, que era una de las primeras de estas dimensiones que celebraban después de casi 20 meses en los que no ha podido desarrollarse grandes eventos y reuniones por culpa de la pandemia y las restricciones de seguridad aplicadas para su control. «Desde el punto de vista sanitario, las medidas establecimientos de aforos y distancias han dado sus frutos», afirmó Berges, quien destacó el «comportamiento exquisito» que han tenido en este sentido tanto los expositores como los asistentes.

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A nivel comercial, el balance de los expositores es también «muy favorables». «Todos han visto sobrepasadas las expectativas, que eran prudentes porque veníamos de una etapa difícil», apuntó Berges.

La última jornada de Figan 2021 estuvo protagonizada por el pujante sector porcino con una sesión en la que se presentaron ocho propuestas de innovación tecnológica impulsadas en el ecosistema emprendedor Porcinnova, que tiene su sede en Ejea.