Las tres provincias aragonesas han alcanzado cifras superiores al verano que se tiene como referencia anterior a la pandemia, el de 2019. La ocupación y reservas han rozado el cien por cien en el mes de agosto en prácticamente todas las comarcas aragonesas, destacando las provincias de Huesca y de Teruel y algunas zonas de Zaragoza, como Calatayud o el Moncayo, según han informado desde el Departamento de Industria, Competitividad y Desarrollo Empresarial.

Más de un millón de personas ha visitado Aragón este verano, un 1,29% que en 2019. La mayoría de ellos, más de 630.000 se han decantado por alojarse en hoteles, aunque esta cifra ha descendido en la comparativa con 2019 algo más de un 10%. Ha habido un notable incremento de usuarios de cámpines en más de un 28%, con más de 220.000 personas.

Además, se ha incrementado un 29% las personas que han elegido un apartamento turístico, más de 66.000; una cifra muy similar a la de los turistas que han pasado sus días de vacaciones en un establecimiento de turismo rural.

El mayor aumento que se ha registrado ha sido en los albergues, con una tasa que supera el 138% y que ha superado los 31.000 visitantes. El mes de agosto es el que ha vuelto a concentrar el mayor número de turistas, alcanzando los 477.750.

Para el vicepresidente y consejero de Industria, Competitividad y Desarrollo Empresarial, Arturo Aliaga, "las buenas cifras demuestran" el buen trabajo de Aragón en materia turística.

"Hemos puesto todo de nuestra parte como Gobierno para consolidar este sector que representa una parte importante del PIB de nuestra Comunidad, para minimizar las consecuencias de la pandemia y apoyar a un turismo seguro y de calidad durante este tiempo", ha dicho.

Ha añadido que con este objetivo se han puesto marcha tres planes de choque de ayudas a la hostelería y el turismo de Aragón y otras destinadas a la mejora en infraestructuras de los establecimientos, en los que se han invertido más de 77 millones de euros".

"Debemos tener presente además que el turismo no es solo una actividad económica, es un vector fundamental para fijar la población y para dar oportunidades a un territorio que cuenta con múltiples recursos naturales, históricos y patrimoniales", ha esgrimido Aliaga.

Nuevas fórmulas para sortear la pandemia

La pandemia ha supuesto un verdadero reto para las Administraciones y para el propio sector turístico que han afrontado este periodo de incertidumbre buscando nuevas fórmulas, primero para que fuera seguro y de calidad, y segundo, para gestionar el exceso de demanda en determinados momentos, un exceso que deja ahora otro desafío, el fidelizar los miles de turistas que han elegido Aragón como destino de sus viajes, ha precisado el Ejecutivo.

Las encuestas que se han realizado en los propios establecimientos arrojan datos positivos, como el que apunta que un 60% de sus sensaciones este verano han sido "mucho mejor de las esperadas".

El turismo que más ha visitado Aragón ha sido eminentemente nacional, rozando el 80%, pero poco a poco se ha ido recuperando el tradicional internacional, sobre todo, francés, alemán o belga, haciendo uso de transporte propio, y ganando en otros segmentos de turismo internacional y mercados. Como se apuntaba, la mayor parte de los turistas son españoles, destacando los turistas catalanes, vascos y valencianos. También se ha apreciado un incremento en la afluencia de turistas aragoneses a su propia Comunidad y ha habido una cierta recuperación del turista del sur.

En cuanto al nivel de gasto, se ha incrementado el gasto medio. Además del gasto en alojamiento, también ha aumentado el consumo en restauración, bares y en la oferta complementaria, como actividades en la naturaleza, deportes de aventura, entre otros; de hecho, se han contratado mucho más que en años previos a la pandemia.

La característica que más se ha repetido en los viajes ha sido la de estancias largas, en unidades familiares independientes que han realizado e viaje en su propio vehículo y con reservas con poca antelación que han optado por la contratación de actividades a su llegada a destino.

Las consultas en las oficinas de turismo han aumentado también más de un 40% y el interés de los usuarios se ha centrado en las actividades de senderismo, patrimonio y pueblos con encanto.

Otra característica a tener en cuenta es la gran cantidad de nuevos clientes campistas, entre los que cabe destacar a núcleos familiares con niños pequeños que han elegido el bungalow como alojamiento para pasar las vacaciones. Este tipo de alojamiento junto al de autocaravanas se ha visto acrecentado con la pandemia.