Aragón brilla con fuerza en el universo Stellantis. No solo porque tiene una de las factorías con mayor potencial productivo y elevados estándares de calidad. También sobresale porque cuenta con tres zaragozanos al mando de las tres fábricas que la multinacional tiene localizadas en España y que se han convertido en puntas de lanza del imperio que pilota Carlos Tavares. Susana Remacha, Ignacio Bueno y Manuel Munárriz dirigen las plantas de Villaverde (Madrid), Vigo y Zaragoza, respectivamente. Este trío de ases es solo una muestra del talento que Aragón exhibe en el escenario automovilístico global. Ellos son la punta del iceberg, pero hay muchos más profesionales que ocupan puestos intermedios y que esperan su momento para dar el gran salto.

El nombramiento de Susana Remacha esta pasada semana como directora de la planta madrileña de Villaverde ha completado el tridente de zaragozanos designados por la corporación para afrontar un momento decisivo para Stellantis. La nueva era eléctrica, el desafío de salir airosos de la crisis de los microchips, la movilidad del futuro y los requerimientos medioamentales son solo algunos de los retos que tienen por delante, pero quien los conocen no dudan de que lo harán bien. 

«Son unos grandes profesionales, muy buenos ejecutivos y, sobre todo, inmejorables personas». Lo dice Antonio Cobo, exdirector de la fábrica aragonesa, que dice sentirse «tremendamente orgulloso de ellos». Él los vio crecer profesionalmente y supo ver el talento que atesoraban, recuerda el también exvicepresidente de Manufacturas y Supply Chain de Opel en Europa. 

Ignacio Bueno en la factoría de Vigo. STELLANTIS

La cantera de Figueruelas es un filón. Fernando Andreu es otro de los valores en alza. Este zaragozano también dirigió durante tres años la planta de Eisenach, en Alemania, y hoy está al frente de la estrategia de manufacturas de Stellantis a nivel global. Pero no es el único. Nayra Fernández lidera el proyecto que transformará la cadena de suministros de la multinacional. Ella se ha trasladado desde Zaragoza a París donde trabaja desde hace ya algunos años.

«El potencial que tiene la planta de Figueruelas es muy alto y, precisamente, ese es uno de los grandes valores que tiene la factoría», subraya Cobo, que dejó la compañía por jubilación hace tan solo unos meses.

Nicho de talento

El exdirector de la factoría de Opel en Figueruelas recuerda que a comienzos de los años 90 «comenzamos a buscar gente brillante en Zaragoza. La Escuela de Ingenieros era, en muchos casos, el nicho en el que encontrarlo. Entonces era necesario buscar relevo a los ejecutivos que ya llevaban en Zaragoza desde la llegada de General Motors a la capital aragonesa, en el año 1982. Y la estrategia fue dando sus frutos. «Primero fue Ignacio Bueno y luego llegaron Fernando Andreu, Manuel Munárriz y Susana Remacha», apunta.

Cobo recuerda, por ejemplo, que la actual directora de la planta de Villaverde comenzó a despuntar pronto, a pesar de que en aquellos años el entorno estaba copado de forma abrumadora por hombres. «Entonces casi no había mujeres en la factoría, y Susana pasó por Manufacturas, Carrocerías y Calidad, entre otros puestos. Lo hizo francamente bien», destaca Cobo, que trabajó 12 años en Estados Unidos y otros seis en Alemania, donde coincidió con Ignacio Bueno, hoy al frente de Stellantis Vigo. Y qué decir de Munárriz. «Yo lo contraté», recuerda con afecto el ya exdirectivo, mientras repasa su trayectoria profesional en destinos como Russelsheim o Eisenach.

Trabajo en equipo

Uno de los aspectos que Cobo más valora de los tres directores es su capacidad para trabajar en equipo. «Sorprende porque son sencillos y saben liderar con naturalidad y con unos resultados excepcionales», afirma el exejecutivo. Se trata, según asegura, de un cambio cultural imparable en las grandes compañías. 

Antonio Cobo cita a estos tres zaragozanos (Ignacio Bueno, Manuel Munárriz y Susana Remacha), que ahora ocupan puestos estratégicos pero hay muchos otros que en el futuro lo harán porque la cantera de Zaragoza es «muy buena». El exdirectivo de Opel, PSA y Stellantis concluye que ellos tienen lo que un profesional debe de tener para crecer: «capacidad, potencial, un buen equipo, apoyo y suerte». 

Susana Remacha. Directora de la planta de Madrid

Esta ingeniera Superior Mecánica por la Universidad de Zaragoza acumula casi 20 años de experiencia en la compañía, en la que ha desarrollado puestos de responsabilidad en Manufacturas y Calidad en la fábrica de Zaragoza. Uno de sus mayores logros ha sido la transformación de la planta de montaje para el lanzamiento del Corsa eléctrico y la puesta en marcha del taller de baterías. Susana reemplaza al frente de la planta de Madrid a Eric Brochard que ha permanecido 3 años al frente de la planta madrileña.

Ignacio Bueno. Director de la factoría de Vigo

Ignacio Bueno es ingeniero industrial Superior. Empezó su carrera profesional en Zaragoza en 1991 como ingeniero de Proceso en Carrocerías. Desde entonces ha ocupado varios cargos en el área de Manufacturas y Calidad en Figueruelas y en 2012 fue nombrado director de Manufacturas. Ignacio tiene una extensa carrera como coordinador de Formación Industrial en Eisenach (Alemania), director de Montaje y Ensamblaje en Ellesmere Port (UK), director de Manufacturas en Fort Wayne (USA) y desde 2017 es el director de Estrategia del grupo.

Manuel Munárriz. Director de la fábrica de Figueruelas.

Este zaragozano es ingeniero industrial mecánico por la Universidad de Zaragoza y la Universidad de Glasgow. En sus más de 20 años de experiencia profesional, ha ocupado numerosos puestos de responsabilidad en las áreas de Calidad y Manufacturas en la fábrica de Zaragoza, así como responsabilidades directivas en las plantas alemanas de Rüsselsheim y Eisenach. Uno de sus mayores logros fue el exitoso lanzamiento como responsable del Proyecto de la segunda generación del Opel Meriva en Zaragoza.