En las fiestas del Pilar siempre se han producido botellones. Esto no es nuevo. En la semana cultural del Pilar, también. Era lo previsible, lo esperado, pero con lo que no se contaba era con que los jóvenes cambiaran de escenario y, en lugar de recurrir a los parques o a la ribera, ahora quedan para beber en el Casco Histórico, donde se ubican los bares de fiesta. Fuentes policiales advierten de que es un peligro porque en este entramado de callejuelas, que acaba convirtiéndose «en una ratonera», acaban mezclándose aquellos que salen de los bares con los que llevan sus propias bebidas, generándose «importantes» aglomeraciones, por lo que es complicado actuar por una cuestión de orden público.

El viernes las calles del Temple, Manifestación y alrededores estuvieron abarrotadas hasta altas horas de la noche. En la del sábado, también. De hecho, las llamadas de vecinos hartos del ruido se han disparado, según fuentes policiales.

La segunda noche de los Pilares se ha saldado con numerosas intervenciones para dispersar botellones, alrededor de una veintena. Una de la más problemáticas se ha producido de madrugada, en la plaza del Justicia, cuando sobre las 7.30 horas varias patrullas del 091 han procedido a desalojar un macrobotellón con más de 200 personas. Una actuación que ha terminado con dos detenidos por arrojar sillas metálicas y botellas de cristal a los agentes. A ambos se les imputan delitos de resistencia y desobediencia.

Los incidentes habían comenzado dos horas antes, sobre las 4.30 horas y en la calle Santa Isabel, donde varias personas han lanzado piedras contra una vivienda. Una mujer ha resultado herida antes de que los agentes se personaran en el lugar. Durante toda la noche, la plaza del Justicia y las calles de los alrededores han sido escenario de un macrobotellón.

Botellón en el barrio de Valdespartera SERVICIO ESPECIAL

Fuentes policiales explican que al haber servicios estáticos en todos los parques o zonas en las que suelen hacerse botellones, los jóvenes han buscado alternativas, y el Casco, donde está la zona de ocio y pueden escuchar la música que procede de los bares, se ha convertido en el lugar idóneo. Según las mismas fuentes, las aglomeraciones se concentran entre las calles del Temple, Manifestación y Santa Isabel, además de María Lostal, Francisco Vitoria y Héroes del Silencio.

Atendiendo al balance de la Policía Local de Zaragoza, los agentes han realizado 12 intervenciones para disolver botellones, dos de ellas con más de un centenar de personas en Valdespartera. También 199 controles de alcoholemia, con un resultado de 14 sanciones administrativas y tres penales, y practicaron 17 mediciones del nivel de ruido, cuatro positivas.

El barrio de Valdespartera suele ser otro de los puntos más frecuentados por los jóvenes para hacer botellón. La noche del sábado comenzó con la intervención de la Unidad de Apoyo Operativo de la Policía Local (UAPO), que dispersó sobre las 22.00 horas un primer macrobotellón con más de 300 personas en el parque de Los Lagos de Penélope Cruz. No fue el único ya que tuvieron que volver a actuar para desalojar otro con un centenar de personas.

Durante la noche se han producido diversas peleas en las que han intervenido los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. La más multitudinaria se ha registrado en la sala King Kong del barrio Delicias, hasta donde se trasladaron unidades de la Policía Nacional tras recibir el aviso de que se estaba produciendo un enfrentamiento entre bandas latinas.

La vicealcaldesa, Sara Fernández, ha admitido que durante la noche del sábado se habían desarrollado «más botellones en las calles» y «de mayores dimensiones», aunque ha asegurado que los puntos de reunión están detectados. 

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La noche y el día en las calles de Zaragoza SERVICIO ESPECIAL

En dirección contraria

En esta misma madrugada, sobre las 01.20 horas, la Policía Nacional ha detenido a un hombre de 36 años por conducir en dirección contraria por la calle Jerónimo Zurita. Varias personas alertaron a las autoridades de lo sucedido y les informaron de la ubicación del vehículo, que se encontraba parado en plena acera del paseo Independencia. Al llegar al lugar, los agentes encontraron al conductor dormido en el interior del mismo. Tras solicitar la colaboración de la Policía Local para realizarle el correspondiente control de alcoholemia, el conductor arrojó 0.80 milimetros por aire inspirado, resultado que motivó su detención, mputándole un delito contra la seguridad del tráfico.