Para acabar con la menor financiación que sufren algunas autonomías sin que sea a costa de lo que ingresan otras, se da por hecho que el Estado tendrá que acabar inyectando dinero nuevo en el sistema. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, reclamó en el Foro La Toja que los 16.000 millones del fondo covid que el Estado transfirió a las comunidades en 2020 se consoliden en la bolsa de la financiación autonómica. Esta cantidad ha bajado a 13.400 millones en 2021 y será de 7.000 millones en 2022, pero los gobiernos autonómicos aspiran a consolidar los 16.000 millones iniciales.

Es la misma petición que han formulado los presidentes de Andalucía y de Murcia en su reciente encuentro institucional para impulsar una alianza autonómica para la urgente corrección de los niveles de infrafinanciación que sufren determinados territorios. Antes que eso, Moreno también se había reunido con Ximo Puig (Valencia) para pactar las bases de un nuevo modelo que permita acabar con la infrafinanciación a partir de una mayor capacidad tributaria de los territorios, un fondo de compensación y la población ajustada como principal criterio del nuevo modelo.

«La reforma no puede ser de suma cero, con territorios que vean reducidos sus ingresos, la reforma será posible únicamente si todas las autonomías incrementamos los recursos disponibles hasta un nivel de equilibrio horizontal entre todas nosotras, una situación que no se solventó ni con las reformas de 2002 ni con la de 2009», afirmó el consejero de Hacienda de la Comunidad Valenciana, Vicent Soler, tras el anuncio de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, de que en noviembre comenzará la negociación del nuevo modelo de financiación autonómica.

El consejero de Hacienda del Gobierno de Aragón, Carlos Pérez Anadón, auguró hace solo unos días que «se van a producir diferentes compartimentos entre las diferentes comunidades autónomas». «Habrá tensiones entre las de régimen común y las de régimen especial» porque «el oportunismo y el tacticismo normalmente son armas que carga el diablo», apuntó Pérez Anadón.

Sea como fuere, todo apunta a que la renovación del sistema de financiación se pondrá en marcha el próximo mes. La ministra Montero se ha comprometido a hacer una propuesta en noviembre sobre un primer aspecto del modelo: cómo tener en cuenta en el nuevo modelo la variable población.

Gráfico del ránking de las autonomías que más pagan y más reciben en España. EL PERIÓDICO

«Veremos el peso que la población ajustada debería tener en el conjunto del modelo. En lo que estamos trabajando es en cómo tiene que computar el envejecimiento, en cómo tiene que pesar la población infantil respecto a las necesidades educativas, en qué tipo de elementos se tienen que tener en cuenta para que el criterio de población ajustada refleje la realidad del consumo de los servicios públicos o en qué necesidades del sistema son necesarias para garantizar que en el último rincón de España se presten servicios sanitarios o servicios educativos», anticipó la ministra el 22 de septiembre. Mientras, las comunidades autónomas avanzan en cuajar alianzas entre las que mantienen intereses compartidos.

Madrid es la primera comunidad en recursos por habitante, Baleares es la segunda y Catalunya es la tercera. Pero Madrid es la séptima en financiación por habitante; Cataluña es la décima y Baleares ocupa el lugar 15º, y se convierte en la comunidad con menos financiación por habitante. En cuanto a Aragón, es la quinta comunidad que más paga y la cuarta que más recibe, con un saldo favorable de casi 500 euros por habitante.