El presidente de la Cámara de Cuentas de Aragón, Alfonso Peña, ha criticado este jueves en las Cortes que la Comunidad, en el ejercicio de 2019, solo destinó 138 millones de euros a inversiones, un 13 % menos que en el año anterior, una cifra por debajo de la del gasto en intereses, que ascendió a 178 millones.

Peña ha destacado estos datos durante la presentación del informe de fiscalización de la cuenta general de la comunidad correspondiente a 2019 en el pleno de las Cortes, donde también ha subrayado que estos 138 millones en el capítulo de inversiones suponen un 13 % menos que en 2018 y un 60 % por debajo que las obligaciones reconocidas en ese sentido en 2010.

"No echo la vista más atrás por no provocar a sus señorías un ataque de melancolía", ha afirmado el presidente de la Cámara de Cuentas en su intervención tras apuntar este descenso en la inversión en la Comunidad.

Un capítulo, el de inversiones, en el que ha criticado que, además de la "baja dotación presupuestaria", su ejecución se sitúa en torno al 83 % de media desde 2015, lo que supone "un porcentaje bajo" y "muy inferior" al que tienen los restantes capítulos de gasto del presupuesto en los últimos ejercicios.

De esta forma, para Peña existen "dos problemas con las inversiones", la primera, "que hay poco crédito en el presupuesto para su realización", y la segunda, que no se ejecuta en su totalidad, lo que a su juicio pone de manifiesto "que existen dificultades burocráticas o de otro tipo".

En su exposición también ha destacado que, en el ámbito de las operaciones financieras, los gastos por cancelación de pasivos financieros supusieron el 19 % del presupuesto, con una "abultada cantidad" de 1.235 millones de euros, una cifra que no tiene en cuenta "los gastos incurridos en las operaciones de refinanciación", que llegaron a los 1.086 millones.

El presidente del organismo ha recordado que, en 2019, cuando se prorrogó el presupuesto de 2018, los gastos consolidados de Aragón ascendieron a 6.528 millones de euros, un 6,7 % más que el año anterior, siendo la principal partida de gasto la de personal, que consumió 2.248 millones, seguida del capítulo de transferencias corrientes (1.654 millones).

Durante ese ejercicio, ha señalado que los ingresos que tuvo la comunidad fueron un 6,6 % superiores a los que manejó en el año 2018, hasta alcanzar la cifra de 6.328 millones de euros.

La Cámara de Cuentas ha emitido sobre el presupuesto de 2019 una "opinión de auditoría financiera favorable con salvedades", que afectan a un total de catorce áreas de gestión, como la falta de las memorias de coste y rendimiento y de cumplimiento de objetivos o problemas de aplicación del nuevo Plan General de Contabilidad Pública.

También ha recordado que, en 2019, el Gobierno de Aragón duplicó los gastos contabilizados sin cobertura presupuestaria, al pasar de 102 millones en el ejercicio precedente a 219 millones, como pone de relieve el informe de la Cámara de Cuentas.

Peña ha apuntado que la Comunidad "incumplió todas las reglas fiscales, menos el endeudamiento" y que, sin embargo, a 31 de diciembre de 2019, la deuda viva era de 8.812 millones de euros, 20 millones más que en el año anterior.

También ha destacado que el remanente de tesorería fue negativo, por importe de 860 millones, lo que indica, según ha afirmado, "una falta de liquidez para financiar necesidades presupuestarias en ejercicios posteriores".

"Todos estos datos expresan que la situación financiera de la comunidad autónoma era delicada al final de 2019 y que puede empeorar por el impacto del covid-19 en las cuentas públicas", ha subrayado.

El presidente del organismo fiscalizador ha recordado las seis recomendaciones que incluye el informe, entre otras, el registro y valoración correcta de todos los bienes e infraestructuras de Aragón para que el valor de los fondos propios sea el real y realizar una planificación general a la que se ajusten los objetivos concretos de los distintos programas presupuestarios, además de incorporar, "sin retraso", técnicas de seguimiento del cumplimiento de dichos objetivos.

Finalmente, ha recomendado que se adopten las medidas necesarias para reducir la temporalidad y afrontar con estabilidad "los importantes y desafiantes retos que la administración tiene por delante".