La dirección de la planta de Stellantis (antes PSA/Opel) en Figueruelas y la representación de la plantilla iniciaron este viernes el periodo de consultas de un nuevo expediente de regulación temporal de empleo (erte) para su aplicación durante el próximo año. La medida ya estaba prevista ante la previsión de que prosiga la escasez de suministros, que ya ha obligado a parar la producción durante más de 300 turnos de trabajo a lo largo de 2021, lo que se traducido unía 115.000 coches menos en las cadenas de montaje. La propuesta de la empresa es que este ajuste tenga una duración máxima de 70 jornadas que afectarían potencialmente a 3.800 trabajadores tanto de las áreas de producción como de oficinas.

Según la compañía, la suspensión colectiva del empleo se basa en causas organizativas y productivas, y tiene por finalidad «adecuar» la presencia diaria y el programa de fabricación de la empresa a la disponibilidad de componentes semiconductores y a otras razonas económicas y logísticas. «Todos estos factores están impidiendo en el último año la actividad regular de la planta, al igual que está sucediendo, entre otros muchos sectores, con la industria de la automoción a nivel global», apuntaron desde Stellantis.

El contrato de relevo

Previamente a la aplicación del erte, la empresa «explorará todas las oportunidades de evitar o retrasar su aplicación» con la utilización de mecanismos de flexibilidad alternativos que las partes pacten aplicar.

La dirección de la compañía  entregó al comité de empresa la documentación legal que motiva el erte, como son la memoria, el informe técnico y el listado de los aproximadamente 3.800 empleados del centro de Zaragoza que potencialmente se verán afectados. El expediente será común para toda la plantilla fija, no como este año en el que se empezó aplicando uno al personal de administración y departamentos técnicos, y posteriormente otro a los que trabajan en producción.

La propuesta económica

La empresa no ha adelantado su propuesta económica para el erte, aunque desde el comité confían en que se apliquen las mismas condiciones que ahora, con complementos de hasta el 80% del salario. La próxima reunión para negociar el ajuste temporal  será el 9 de diciembre.

En este sentido, CCOO va a plantear en el próximo encuentro de la Mesa del Automóvil nacional que los ertes derivados de la falta de componentes tengan, mientras dure la crisis, el mismo tratamiento que los de coronavirus, es decir, que no se consuma el desempleo.

Al margen de las de incertidumbres derivadas de la situación sanitaria y de la carencia de componentes, el próximo año se continuará aplicando en la factoría el contrato de relevo. De esta forma,como viene sucediendo, se seguirán recuperando trabajadores jóvenes que hace meses abandonaron la fábrica en virtud de la naturaleza de su contrato y que no han dejado de manifestarnos su deseo de volver.

Por otra parte, la empresa ha comunicado que el sábado 18 de diciembre será un día productivo en ambas líneas, con lo que será el tercer sábado hábil que se fija tras el 27 de noviembre y el próximo 11 de diciembre. Stellantis justifica esta medida en la necesidad de cumplir con la demanda y aligerar los tiempos de espera de los clientes.

Las previsiones de producción de la compañía apuntan a que 2021 se cerrará con una de las cifras más bajas de los últimos años, con unas 320.000 vehículos. Son menos —una caída próxima al 20%— incluso que el año anterior, cuando se hicieron 390.000 unidades, 81.000 por debajo de  2019 debido a la paralización de la actividad provocada por el covid-19 durante el primer estado de alarma.