Aragón se posiciona como motor del hidrógeno verde, la pieza clave de las energías renovables. Esta realidad se alzó como conclusión en la jornada Hidrógeno verde en Aragón, organizada el pasado viernes 17 de diciembre por EL PERIÓDICO DE ARAGÓN en colaboración con el Gobierno de Aragón, que confirmó la esencialidad de este vector energético para lograr la descarbonización de la industria.

Las oportunidades y fortalezas de la comunidad, las experiencias e iniciativas empresariales y tecnológicas desarrolladas en Aragón, la superación de la barrera del coste respecto a la cadena de valor y la necesidad de acceder a financiación europea a través de los fondos Next Generation fueron los cuatro bloques temáticos que entroncaron la mesa redonda.

El encuentro contó con la participación de Javier Navarro, director general de Industria y Pymes del Gobierno de Aragón y también vicepresidente del Patronato de la Fundación Hidrógeno Aragón; Clara Arpa, CEO de Arpa Equipos Móviles de Campaña; Zoilo Ríos, CEO del Grupo Zoilo Ríos; Eduardo Cembrano, director de Industria y Energía de la Fundación Circe; y María García Camprubí, coordinadora del Proyecto Hidrógeno Verde en Aragón de Itainnova.

Como introducción, Navarro explicó el potencial que tiene este elemento. «Aragón tiene un tejido industrial con sectores importantes muy afines a las tecnologías del hidrógeno. El hidrógeno es el gran intercambiador. Con la electricidad puedes tener hidrógeno y con este, calor. En la comunidad lo vendemos como motor industrial. La Unión Europea se propone descarbonizar la economía en 2050, buscando instrumentos eficientes y rápidos. La versatilidad del hidrógeno es única por las capacidades y posibilidades del hidrógeno en cuanto a optimización de todos los sistemas energéticos, sustitución de tecnologías que existen hoy y preparación de esas estructuras en tiempo. Lo que tiene el hidrógeno no lo tiene ninguna tecnología».

Javier Navarro, director general de Industria y Pymes del Gobierno de Aragón y vicepresidente del patronato de la Fundación Hidrógeno Aragón. ANGEL DE CASTRO

Arpa EMC es una de las compañías aragonesas que ha experimentado con las propiedades del hidrógeno. «En tres años hemos desarrollado lo que para nosotros es clave: la utilización de los excedentes de autoconsumo. Es donde las industrias vamos a ayudar a esa independencia de otras formas de energía. En mi empresa, por ejemplo, la jornada laboral es de 1.719 horas y el resto del año, tenemos una instalación que está produciendo, pudiendo almacenar esos excedentes. Hasta la fecha, todo lo realizado se ha financiado con recursos propios de Arpa EMC y de la Unión Europea», declaró Clara Arpa.

Desde el punto de vista de las estaciones de servicio, Zoilo Ríos expuso los beneficios del hidrógeno en el campo de la movilidad. «Las limitaciones del coche eléctrico se ven en la capacidad, autonomía y tiempo de recarga. Ante esta situación, el coche de hidrógeno se configura como una buena solución. Es un coche eléctrico pero con la capacidad de almacenar hidrógeno que produce electricidad con una autonomía de 600-700 kilómetros, como en los coches del proyecto impulsado por Arpa y Grupo Zoilo Ríos, SHiE, y un tiempo de recarga de tres minutos. Estamos en una red de servicio bien consolidada en todo el territorio español con 11.000 estaciones de servicio donde manejamos determinados gases o combustibles con su peculiaridad».

Pero para hacer frente a los desafíos que manejan los diferentes sectores es necesario el conocimiento y la tecnología que aportan centros como Fundación Circe. «Nuestra misión es anticipar los retos y problemas de la industria y ayudar a solucionarlos. El hidrógeno es una herramienta más para el fin último: descarbonizar la industria y la economía. Hay sectores donde no es posible esa electrificación y, por tanto, el hidrógeno va a tener un rol muy relevante. Aragón tiene unas oportunidades enormes para ser líder en la tecnología del hidrógeno. También existen retos concretos, pero no hay que tenerle miedo sino respeto y saber utilizarlo. Es importante que haya una generación fuerte y un consumo asegurado. Aragón tiene una oportunidad increíble por su tejido empresarial y por contar con el apoyo del Gobierno de Aragón y la Fundación Hidrógeno Aragón», comentó Cembrano

Por su parte, García Camprubí compartió el plan complementario de I+D+i en el área de energía e hidrógeno verde en Aragón coordinado por Itainnova. «Es un plan en el que se pretende crear un ecosistema de I+D+i en torno al hidrógeno verde y las energías a nivel estatal. Hay sinergias entre las comunidades autónomas pero cada una de ellas explota sus fortalezas. Nosotros hemos elegido de rol, por el tejido empresarial que tenemos, potenciar el conocimiento en la generación de hidrógeno verde y toda la cadena de valor hacia un uso final, principalmente, en el transporte pesado. Para ello, contamos con la Fundación Hidrógeno Aragón y la Universidad de Zaragoza, proponiendo una serie de actividades que pondremos en marcha a partir de enero. Desde Itainnova hemos querido proponer soluciones a problemas de la industria de Aragón. Nuestra vocación es, desde nuestros conocimientos, potenciar sus negocios y realizar actividades». 

Clara Arpa, CEO de Arpa Equipos Móviles de Campaña. ANGEL DE CASTRO

Tierra de oportunidades

Aragón reúne una larga lista de fortalezas que la han situado en el liderazgo estatal en materia de hidrógeno. El director general de Industria y Pymes del Gobierno de Aragón apuntó a la comunicación logística, el conocimiento y el prestigio. «Aragón tiene a su alrededor el 80% del PIB español y tenemos varias de las facultades de ciencias más antiguas de España, el CSIC de Aragón, el I3A, Circe, y la Fundación Hidrógeno Aragón que ha dirigido y trabajado en más de 200 proyectos. Trabajamos con el hidrógeno para que deje valor en la región, para que empresarios aragoneses valientes se atrevan con esta tecnología porque está al alcance de nuestra mano».

«Ese conocimiento es fruto del movimiento pionero en Aragón a nivel estatal que repercutió en la formación. Mi generación se ha formado en hidrógeno. Un ejemplo es el coordinador del plan mencionado anteriormente que es compañero de la Universidad de Zaragoza. El conocimiento de todos los centros es una fortaleza que hay explotar y transferir hacia nuestro tejido industrial», añadió García Camprubí, coordinadora del Proyecto Hidrógeno Verde en Aragón de Itainnova.

Para el director de Industria y Energía de la Fundación Circe, las ventajas diferenciales de la comunidad para liderar la transición energética pasan por «el apoyo de la administración; el papel pionero en hidrógeno de Aragón, foco de talento en este tipo de energías; la generación, el consumo y la industria que ya consume hidrógeno - actualmente tenemos 5.500 megavatios de generación en operación, pero a dos o cuatro años vista, entre los proyectos autorizados y admitidos, vamos a duplicar o triplicar esa generación. Aragón ya genera más de lo que consume en electricidad-; sectores muy intensivos en energía y sectores, como la automoción o agroalimentación, que aunque son menos intensivos en este tipo de energía, al final la solución es igual de competente para ellos; la situación geográfica; y finalmente la movilidad con la plataforma logística Plaza. Todo ello configura una oportunidad única para ser relevantes».

«La producción, la distribución y el consumo tienen que estar equilibrados y ser rentables. En, la movilidad, si no hay coches, no vamos a poner hidrogeneras. Pero si no hay una red de hidrogeneras, no se van a comprar coches. Tampoco el transporte pesado va a poder hacer una transición al hidrógeno si su producción como combustible no es económica. Para ello, es necesario potenciar la producción. En cuanto a la distribución, en Aragón tenemos una ubicación privilegiada ya que los corredores españoles y europeos de hidrógeno pasan por Aragón. Y respecto al consumo, es importante que la industria utilice el hidrógeno para abaratar su coste», opinó el CEO de Grupo Zoilo Ríos.

Representantes de los centros de investigación y las principales empresas intercambiaron conocimientos y expusieron sus proyectos. ANGEL DE CASTRO

El papel empresarial

Las ventajas de Aragón ya son explotadas por compañías del territorio a través de proyectos que contribuyen a la sostenibilidad de la industria y la economía. «Empresas pioneras y valientes», afirmó la CEO de Arpa EMC, cuyo objetivo es que «Aragón despunte y para ello, necesitamos que nos cuiden». «En la comunidad somos 90.000 empresas, 47.000 autónomos y 37.000 apenas tienen nueve empleados. Somos pocas empresas de tamaño medio, como nosotros (Arpa y Grupo Zoilo Ríos), y necesitamos que haya empresas solventes y rentables; reindustrializar el país; llevar energía renovable con el complemento del hidrógeno a cualquier sitio donde se pueda desarrollar una actividad. Es lo que queremos demostrar con SHiE que, a nivel de autoconsumo, los polígonos industriales puedan transformar los excedentes en hidrógeno y distribuirlo donde haga falta. Para eso necesitamos que nos apoyen y nos cuiden. De las empresas vive la sociedad».

«Queremos demostrar la capilaridad que se puede hacer en la generación y distribución de hidrógeno complementaria a una generación centralizada. Arpa en su tejado tiene una instalación fotovoltaica y con esa generación alimenta una hidrogenera, un electrolizador que ha fabricado en un módulo portátil, generando hidrógeno verde. A la vez se ha hecho un distribuidor de hidrógeno, también portátil, y tenemos dos coches de hidrógeno con 600 kilómetros de autonomía y que ya estamos recargando con la energía que Arpa produce de la fotovoltaica. El siguiente paso es poner el distribuidor en la estación de servicio El Cisne y que sea un surtidor más. Nos gustaría que ya estuviera operativo en el primer trimestre del próximo año», añadió Ríos.

El reto del coste

El papel activo por parte del tejido empresarial es firme. Sin embargo, como caracteriza a todos los inicios, la tecnología del hidrógeno se enfrenta también a una serie de retos, como la superación de su respectivo coste, esencial para poder ofrecer un atractivo superior a los diversos sectores.

«Entre todos tenemos que hacer que sea un instrumento para descarbonizar y que cualquiera pueda utilizar esta tecnología. La forma es lanzarse a ello usándola. Para ello está la administración, para que sean ellos los que aborden las primeras infraestructuras. Tenemos que hacerlo competitivo entre todos», señaló Arpa. «Hacerlo competitivo es una necesidad a nivel global», agregó Navarro. 

Zoilo Ríos, CEO del Grupo Zoilo Ríos. ANGEL DE CASTRO

«Al final son economías de escala como hemos vivido con las renovables. Ahora estamos hablando de un precio de 5 o 6 euros por kilogramo de hidrógeno. La barrera mental para que sea rentable son 2 o 3 euros según la aplicación. Hay una curva de aprendizaje de la manufactura de los equipos y una competitividad entre los proveedores de los fabricantes de electrolizadores -algunos fabricantes alcalinos están anunciando para 2025 una reducción de la inversión del electrolizador a menos de la inversión actual. Pasar de 1.100-1.200 euros por kilovatio de potencia de electrolizador a menos de 500 euros-. Esto es respecto a la inversión, pero en cuanto a costes de operación, el mayor coste es la energía renovable. En el primer semestre de este año, en eólica y fotovoltaica eran en torno a 30 euros por megavatio y se está anunciando un coste de producción de 20 euros por megavatio. Se está reduciendo la parte de capital, la más importante de la operación y al haber más maduración tecnológica, se va a tener menor coste de mantenimiento, se va a poder trabajar a regímenes más altos de operación», añadió. 

Son una serie de impulsos para reducir estos costes acompañados con unos planes como la hoja de ruta nacional a 2030. Y otra serie de incentivos como el precio del derecho de emisión. «Venimos de 2018 a 10 euros el derecho de emisión, el otro día estaba a 85 euros. Son las industrias intensivas en energía las que están acogidas a ese esquema, que cada vez va a ser más restrictivo», explicó detalladamente Cembrano.

«Hace años, la Oficina Española de Cambio Climático nos comentó que el precio de la tonelada de CO2 estaría en 100 euros en 2030. En 2030 va a estar en bastante más y va a hacer que la tecnología del hidrógeno madure sí o sí», expuso Navarro.

Ríos puso sobre la mesa la necesidad de diferenciar acerca de los costes del hidrógeno como materia prima en lo que respecta a movilidad y las instalaciones de los surtidores. «En cuanto al precio del kilo de hidrógeno, es importante que las grandes energéticas generen volumen para bajar el precio. Actualmente, en Alemania hay 92 hidrogeneras en funcionamiento y 1.000 coches de hidrógeno circulando aproximadamente y tienen un precio de 10 euros el kilo. Con un kilo haces aproximadamente 100 kilómetros. No estamos tan lejos del precio del carburante actual. A poco que bajemos esos 10 euros, que lo vemos viable, seremos competitivos para el transporte. Y respecto a los surtidores, la instalación que ha desarrollado Arpa en un plazo récord de un año y con componentes seguros y de máxima calidad, son miles de euros -no muchos- que serían similares a lo que costaría poner un surtidor de gas natural en una estación de servicio». 

María García Camprubí, coordinadora del Proyecto Hidrógeno Verde en Aragón de Itainnova. ANGEL DE CASTRO

Necesidad de financiación

Como los ponentes ya habían adelantado, el progreso de la tecnología de hidrógeno precisa apoyo administrativo y financiero, como los fondos europeos Next Generation para contrarrestar los daños económicos y sociales de la pandemia. «Los fondos son la oportunidad para desarrollar la infraestructura que hace falta para que esto empiece a moverse y ser independientes energéticamente, el gran aliciente. Tenemos que volver a reindustrializar Europa», declaró la CEO de Arpa EMC.

«Si la industria decide hacer una instalación de autoconsumo y, por ejemplo, gastas 300.000 euros pudiendo convertir todos los excedentes en hidrógeno o bien para consumirlos en tu industria cuando te haga falta o para venderlos, en tres o cuatro años has amortizado la instalación, que dura 30 años», indicó Arpa.

Las aportaciones europeas se suman a las ayudas nacionales. La semana pasada, el Gobierno central aprobó el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte) de Energías Renovables, Hidrógeno Renovable y Almacenamiento (Erha) con una inversión total superior a 16.300 millones de euros. «El Perte hace una mención especial a la inclusión de las pymes. Es una apuesta para que las administraciones locales y regionales así como los centros tecnológicos ayuden a la pyme para gestionar dicha tecnología», mencionó el CEO de Grupo Zoilo Ríos.

La subvenciones europeas son también claves para la continuidad de los proyectos de hidrógeno en los institutos tecnológicos. «Los fondos son una realidad. La financiación del plan complementario que vamos a coordinar desde Itainnova, cofinanciado al 35% por el Gobierno de Aragón y el resto por el Ministerio de Ciencia e Innovación con fondos procedentes del mecanismo de los fondos de recuperación y resiliencia, ya han llegado. Estas líneas de trabajo ya se van a iniciar y van a abarcar desde la generación hasta el uso final», confirmó García, para quien la presentación de proyectos útiles, su enfoque «en los nichos del hidrógeno donde no es posible la descarbonización de otra manera» y la relación intersectorial son tres fundamentos para la solicitud del Perte. 

Eduardo Cembrano, director de Energía e Industria de la Fundación Circe. ANGEL DE CASTRO

La coordinadora del Proyecto Hidrógeno Verde en Aragón de Itainnova desarrolló las líneas de trabajo de dicha iniciativa, para la cual cuentan con cinco millones de euros a disponer en los próximos tres años. «Vamos a poner en marcha actividades de I+D+i lideradas por el Centro Tecnológico de Aragón, la Fundación Hidrógeno Aragón o la Universidad de Zaragoza, encaminadas a cubrir o dar soluciones a problemas tanto de generación, almacenamiento, suministro y consumo de hidrógeno verde para hacer palanca en toda la cadena de valor y tener así éxito». 

«A nivel de generación, vamos a poner en marcha dos plantas piloto demostradoras, una en la Fundación Hidrógeno Aragón, con resultados escalables a plantas grandes dedicadas, y otra en Itainnova, donde vamos a trabajar en otro concepto: generación distribuida y donde el reto es la optimización de excedentes de energía para generar y almacenar hidrógeno. A nivel de generación a una escala de TRL más bajo, vamos a trabajar en colaboración con el ITMA para desarrollar electrolizadores de alta temperatura con una línea de trabajo más científica, pero con el impulso de trabajar en la propia tecnología del hidrógeno. En distribución y almacenamiento, vamos a trabajar con Grupo Zoilo Ríos para poner marcha su hidrogenera, crear esa red de hidrogeneras del futuro. Y a nivel más básico de investigación, en Itainnova vamos a llevar una línea de trabajo de nuevos materiales para almacenamiento de hidrógeno. Y, por último, en el bloque de consumo, vamos a poner el foco en el transporte pesado, poniendo en marcha una cabeza tractora hibridada con una pila de combustible alimentada con hidrógeno y ser respuesta así para problemas de nuestra industria de automoción», expuso García. 

En este sentido, el director general de Industria y Pymes del Gobierno de Aragón resaltó «un gran proyecto en la comunidad de Aragón»: GetHyGA. Se trata de «un valle de hidrógeno, que no solo presta atención a la producción, almacenamiento, distribución, consumo, sino también a la cadena y transformación industrial; uso del hidrógeno como materia prima; investigación y desarrollo; formación y cualificación profesional; y todas las cuestiones de planificación, estandarización o legislación que van aparejadas al hidrógeno porque de todo se sabe en Aragón y se ha trabajado en Aragón. El proyecto llega hasta 2035 y hay 77 actores identificados. Además, se está trabajando en cooperación con todas las comunidades vecinas y el sur de Francia», detalló Navarro, quien nombra otra de las «posibilidades increíbles» de este vector energético: la producción biológica del hidrógeno. «El hidrógeno ha venido para quedarse y tiene un gran potencial», concluyó.