El ecuador de la legislatura del Gobierno de coalición del PSOE y Podemos llega en Aragón con citas pendientes, como la firma del convenio de transición justa en Andorra, anunciado para noviembre pero que se ha ido retrasando en el tiempo, o la reunión de la comisión bilateral Aragón-Estado, de la que no se ha celebrado ni un encuentro desde 2018.

Pese a ello, los partidos del Ejecutivo defienden que la gestión progresista «beneficia a los aragoneses», con logros como «la subida del salario mínimo, la bajada del paro y el impulso a infraestructuras como la A68 en Aragón», mientras que el principal partido de la oposición, el Partido Popular, niega los buenos registros de empleo.

«El peor presidente del Gobierno ha llegado en el peor momento para el país», resume el diputado del PP por Zaragoza, Eloy Suárez, que insiste en que «a Aragón le ha ido igual de mal que al resto de comunidades, excepto al País Vasco y Cataluña» con el Gobierno de coalición.

«La economía es la peor de toda Europa, tenemos una inflación desbocada, las cifras del paro son gracias a la reforma laboral del PP que se quieren cargar y además no obedecen a la realidad», remarcó Suárez, en línea con las críticas que hace el partido conservador en el Congreso.

Además, criticó que «Aragón es la comunidad donde menos crece la inversión en los presupuestos para 2022», y denunció que «el convenio de transición justa y la comisión bilateral se retrasan porque no tienen soluciones que aportar».

Mientras, desde Teruel Existe, socios de investidura de Pedro Sánchez, celebran los «avances de gestos y de palabra» en la lucha contra la despoblación, aunque reclaman dar pasos más decididos en el «reequilibrio territorial». Su diputado en el Congreso, Tomás Guitarte, celebra que «Aragón y Teruel se benefician de políticas y presupuestos, como las 130 medidas para el reto demográfico y los 10.000 millones del Plan de Recuperación con las que están dotadas.

También de los avances conseguidos en la visibilización de la despoblación como problema de Estado», expresó. Por otro lado, consideran que su aportación en la negociación con el Gobierno ha sido clave para posibilitar «avances en infraestructuras que consideramos imprescindibles aunque no suficientes, tanto para garantizar la accesibilidad física como la de telecomunicaciones».

Es el caso del impulso a la A-68, que también celebró la diputada socialista por Zaragoza, Susana Sumelzo, que recordó también la «inversión en la limpieza del Ebro, decisiva para ésta y para futuras riadas», así como el apoyo logístico con el proyecto de la autopista ferroviaria Zaragoza-Algeciras, o la llegada de los fondos europeos a cuestiones como el autoconsumo energético. «El gobierno de Sánchez ha supuesto un gran impulso para Aragón», destacó.

Desde Podemos Aragón manifestaron que «a los aragoneses y aragonesas les va mejor con un gobierno progresista en Aragón y también en el Estado». Recordaron que «la inversión por habitante en Aragón es de 393 euros, muy superior a la media que se cifra en 274 euros». Además, destacaron que «en estos dos años de legislatura hemos conseguido subir el SMI hasta los 965 euros al mes y reducir las cifras de paro a niveles previos a la crisis de 2008».