-¿Se han equivocado en dotar de menos presupuesto este año el Departamento de Sanidad?

-Siempre he dicho que nunca será suficiente el dinero que se invierta en sanidad. Tenemos un presupuesto muy superior al de 2019 basado en la esperanza de acabar con las olas de covid y esta ha llegado de forma inesperada. Pese a ello, eso no va a influir en ninguna prestación y se arbitrarán las medidas necesarias para que se pueda ejecutar todo lo previsto. Aplicaremos la financiación que sea necesaria.

-O sea, que va a haber más gasto del previsto.

-Sí, está contemplado y el Gobierno de Aragón lo ha asumido.

-¿Esto puede afectar a otras partidas presupuestarias de Sanidad?

-No. Se van a seguir haciendo todas las líneas previstas (reforma de Atención Primaria, listas de espera, obras...) y si es necesario acometer una modificación presupuestaria, se hará. Las cuentas se aprobaron en un mes donde apenas había incidencia y ahora nos hemos visto en una ola inesperada, pero no se va dejar de ejecutar nada de lo previsto.

-¿Se han equivocado en no hacer antes las contrataciones de personal sabiendo lo que venía?

-Los contratos covid acabaron en octubre porque estaban justificados solo para cuando hubiera un volumen elevado de casos y, en aquel momento, la incidencia era baja. No los recortamos, sino que el refuerzo covid terminaba. En noviembre, cuando empezamos a ver la necesidad de personal, se procedió a contratar todo lo necesario hasta dejar las bolsas vacías. Pero también muchos han caído de baja y esa cuestión nos ha lastrado.

-Hay un malestar evidente por las formas y la séptima ola ya han reconocido que les ha sobrepasado. ¿Hace algo de autocrítica?

-Seguro que nos hemos equivocado en algo. Hemos tenido que gestionar todo con urgencia y hacerlo con rapidez hace que alguna cuestión no es la más adecuada, pero no hemos bajado en ningún momento los brazos y hemos aplicado las medidas oportunas en el momento más adecuado. Si debo hacer autocrítica respecto a si deberíamos haber contratado antes, esta es una ola que ha sido muy comprometida porque ha llevado en un momento con muchos sanitarios de vacaciones. Este año, esa circunstancia, nos lo ha puesto más difícil. Si te refieres al hecho de que aquellos contratos se deberían haber prorrogado, no sé si nos hubieran aliviado más o no. Me consta que otras comunidades donde se han mantenidos esos contratos se han visto en las mismas circunstancias que nosotros. En el momento en que tomamos aquella decisión no lo vimos como algo negativo, sino bajo el paraguas de una gestión eficiente.

"Gestionar todo de urgencia hace que alguna cuestión quizá no haya sido la más adecuada"

-Los pacientes ingresados en estos momentos en Aragón son más que hace un año. El sistema está muy tensionado, casi en niveles de los peores momentos. ¿Teme un colapso?

-No es previsible que, a pesar del elevado número de ingresados ahora, lleguemos a ver un sistema colapsado. Cualitativamente hay diferencias entre este momento y los peores y tras 22 meses de pandemia el sistema sanitario aragonés ha demostrado mucha capacidad de adaptación. En un momento dado tuvimos que adaptar sistemas de desahogo como camas en la Multiusos o el hospital de campaña, que nunca se llegaron a utilizar. Nunca llegamos a agotar los recursos disponible.

-Esto descarta, por tanto, aplicar cualquier nueva medida restrictiva.

-No es previsible, tal y como se está comportando la pandemia, que tengamos que implementar medidas más severas. Nos movemos en una situación epidemiológica es totalmente diferente. Las medidas que tomamos en Navidad fueron necesarias y adecuadas porque tuvieron un efecto directo y también por un efecto sociológico de llamada a la prudencia entre la población. Hubo mucha autocontención y toma de conocimiento de que la situación era preocupante. Creo que a veces la sociedad necesita esos mensajes claros. Las medidas aplicadas hasta ahora han tenido efectividad.

"No es previsible que el sistema sanitario aragonés acabe colapsado. Ha resistido durante 22 meses"

-Pero la aplicación del pasaporte covid, por ejemplo, no ha rebajado la curva, al contrario, se han dado los mayores datos de incidencia y de casos en Aragón. ¿No tiene la sensación de que su aplicación para lo único que ha servido es para incentivar la vacunación porque no ha logrado frenar el avance de ómicron?

-Posiblemente. Ese era uno de los objetivo porque su petición en determinadas franjas de edad incentivaría la inmunización. Si ha servido para eso, es un objetivo cumplido. Pienso que ha servido también para crear en la población una opinión y una certidumbre de que la vacunación es la única medida que nos va a salvar de este proceso. No nos ha salvado de los contagios, pero probablemente sí ha tenido muchísima incidencia en el porcentaje de vacunación.

-¿Cuántos de los pacientes ingresados ahora mismo en Aragón no están vacunados?

-Aproximadamente el 60% de los que están ingresados en las ucis no están vacunados o tienen la pauta incompleta. Hablamos del 60% de entre ese 10% de la población aragonesa que todavía no está vacunada. Una persona tiene ocho veces más posibilidades de entrar en la uci si no está inmunizada. Es cierto que ahora la mayoría de ingresados son positivos con la variante delta, porque proceden de la fase donde ómicron era muy minoritaria, pero el riesgo de ingresos es muy alto igualmente.

-¿No cree que es un poco peligro dejar en potestad de una persona algo tan valioso como la salud al darle autonomía para hacerse el autotest diagnóstico en su casa?

-Según como se mire. En el contexto de altísima contagiosidad y con tantos asintomática, se ha hecho un autoscreanning masivo de la población con estos test. Se hacían simplemente para tener la seguridad de que no estaba contagiado para hacer su actividad social. No es que se le deje la capacidad diagnóstica a la persona, sino que se le capacita para que ese diagnóstico pueda conocerlo el sistema sanitario. Lo que se hace cuando se declara un autotest no es que se autodiagnostique de covid la persona, sino que el sistema tiene conocimiento de que está contagiada y activa, en virtud de sus características, los mecanismos. Si tiene pocos síntomas, solo tiene que hacer aislamiento de siete días. Si requiere de atención sanitaria, se le dará.

Repollés posa junto a unas mascarillas 'tuneadas' por miembros de asociaciones que abordan la salud mental. ANDREEA VORNICU

-Se han aplicado cambios y nuevos protocolos en un momento en el que la Atención Primaria estaba saturada. La ciudadanía se queja de que los teléfonos no se contestan, de que hay demoras o de que las bajas tardan mucho. Y los sanitarios dicen que están peor qué nunca. ¿No se podría haber hecho mejor?

-La instrucción para tramitar las bajas se dio el 3 de enero.

-Pero eso no se sabía porque los problemas han seguido y hasta esta semana no se ha comunicado la gestión en el mismo momento de la baja y el alta.

-Porque eso no lo tienen que saber las personas, sino los profesionales sanitarios. Lo que pasa que las informaciones que damos no siempre llegan a todos y menos en estas fechas. Nos consta que hay centros de salud donde desde el 3 de enero daban en el mismo acto la baja y el alta. Sin embargo, había otros que no lo hacían. Probablemente ha sido la premura y la urgencia, junto al proceso comunicativo a 1.500 profesionales de Primaria, lo que ha fallado. 

-Todo eso que cuenta el ciudadano no lo sabe. ¿Reconoce que algo no ha funcionado bien?

-Posiblemente ha habido momentos de desorganización porque el volumen de contagios, en fechas tan comprometidos, ha podido llegar a desbordarnos. Hemos podido tener un decalaje en la toma de medidas o un déficit en la comunicación que, evidentemente, ha llevado a fallos. Creo que la herramienta de autodiagnóstico y el teléfono son útiles.

"Hemos podido tener un decalaje en la toma de medidas o un déficit en la comunicación que, evidentemente, ha llevado a fallos"

-¿Es partidaria de dejar de dar datos diarios?

-No tenemos inconveniente en seguir siendo transparentes en esa información. Lo hacemos cada día en el Portal de Transparencia y el sistema de notificaciones del Estado. Solo tres comunidades informamos en estos momentos como positivos los casos de autodiagnóstico. No es un problema para nosotros.

-¿Cómo ve la idea de gripalizar el covid?

-Creo que es un debate temprano. Con este volumen de contagios que tenemos y la alta contagiosidad, incluso aunque la letalidad sea menor, la situación no la hace es comparable a una gripe. Creo que abordar este tema es prematuro.

-Dados los elevados contagios. ¿Cuándo cree que podríamos hablar de inmunidad de grupo?

Probablemente los aragoneses estarán en mejores condiciones de afrontar una siguiente ola si es que viene. Primero por la vacunación, que ha sido muy efectiva en Aragón, y después por la cantidad de contagios que ha habido sobre todo en esta séptima onda, porque ahora hay mucha más inmunidad en la población. Las dosis de refuerzo hacen, además, que persista la inmunidad celular, que se reactivará de nuevo si hay otra ola.