Convertir una amenaza en una oportunidad. Es lo que se ha propuesto hacer el Gobierno de Aragón, de la mano del sector agroalimentario, con la polémica infundada sobre las declaraciones del ministro de Consumo, Alberto Garzón, contra las macrogranjas. El Ejecutivo autonómico quiere aprovechar la tormenta política y mediática que se ha generado para promocionar la «excelencia» del sector ganadero de la comunidad y de la carne que aquí se produce con una serie de iniciativa de iniciativas, como el impulso de dos foros para debatir sobre el futuro de la actividades agropecuarias y la producción sostenible.

Así lo anunció este lunes el presidente , Javier Lambán, con motivo de la reunión que mantuvo, acompañado del consejero de Agricultura, Joaquín Olona, con representantes del sector agroalimentario como las organizaciones UAGA, UPA, Asaja y Araga, el clúster del porcino o las empresas Térvalis y Arcoiris, entre otras entidades.

Lambán ha sido uno de los más críticos dentro de su partido con Garzón desde que se viralizaron sus declaraciones sobre la calidad de la carne en una entrevista publicada en el diario británico The Guardian el pasado 26 de diciembre. Llegó incluso a pedir su dimisión, aunque ayer eludió arremeter contra el ministro y abogó por «no alimentar más polémicas» por considerar que «llevadas demasiado lejos favorecen a quienes las promueven y a quienes de la carne intentan conseguir carnaza política», dijo en alusión al PP, que ha convertido este asunto en el tema central de su campaña electoral en Castilla y León.

No obstante, con la reunión de ayer, Lambán ha querido volver a posicionarse como uno de los grandes valedores del sector ganadero y cárnico, con un creciente peso en la economía aragonesa, sobre todo en la vertiente porcina, en la que el mayor potencia a nivel nacional junto con Cataluña. Lo cierto es que el asunto ha protagonizado buena parte de la agenda pública y de las intervenciones del presidente en la última semana. Precisamente, el pasado martes visitó una planta de curados en La Mata de los Olmos (Teruel), aunque el acto estaba programado antes de que saltara la polémica.

La tormenta política que se ha desatado por la carne también ha hecho saltar las chispas en el seno del cuatripartito, del que forman parte PSOE, PAR, CHA y Podemos. La líder de la formación morada en Aragón, Maru Díaz, ha llegado a acusar de «deslealtad» a los socialistas por las gruesas críticas de Lambán a Garzón y, más recientemente, por la abstención de este partido en una moción presentada por el PAR en la Diputación de Huesca para pedir su dimisión.

Comienza la campaña de promoción

Lambán no eludió ayer estos roces entre socios de gobierno. Tampoco habló de macrogranjas, un concepto «cargado de fuerza ideológica», dijo, ya que en Aragón lo que predomina son las explotaciones ligadas a lo familiar. Centró su intervención en defender la profesionalidad del sector ganadero y la «vocación de excelencia» que inspira esta actividad en cuanto a sostenibilidad, digitalización y seguridad alimentaria.

Por todo ello, consideró «que no tiene sentido» que los agricultores y ganaderos contrapongan su posición a la de los ecologistas. «Lo que tienen que hacer es erigirse con toda la legitimidad en los abanderados en la lucha contra el cambio climático, la defensa del medio ambiente y la sostenibilidad de la economía», aseguró. 

Para alcanzar ese propósito, la DGA impulsará dos foros de debate con el sector. Uno titulado «Aragón, de granero a despensa», que pretende definir de manera consensuada el futuro de la agroalimentación, «básica para la comunidad, el medio rural y la lucha contra la despoblación», subrayó. La segunda fijará las líneas de acción para reducir en 2030 un 40% las emisiones difusas. Lograr ese hito requerirá, agregó, de soluciones al problema de la gestión de los purines y los fertilizantes.

Lambán insistió en que Aragón quiere ser «referente mundial» en ganadería en cuanto a calidad, sostenibilidad y defensa del medio ambiente y de la ganadería familiar, algo a lo que cree que contribuirá la futura ley agraria que se tramita en el Parlamento autonómico. 

En materia de promoción, el Gobierno de Aragón inició este lunes una campaña dentro de la comunidad que posteriormente se va a trasladar a los medios de comunicación nacionales de mayor audiencia y a otros sitios «visibles» como la estación del AVE en Madrid o The Guardian.

Apoyo del sector

Las organizaciones agrarias respaldaron las iniciativas anunciadas por Lambán. «La ganadería se ha puesto a los ojos de la sociedad y debemos aprovecharlo para sacar algo positivo de todo esto», señaló José María Alcubierre, de UAGA, que apostó por extender a todo el sector el «modelo de éxito» del porcino. Eso sí, reprochó el «interés político» de la polémica:«tanto unos como otros se están apoyando para lanzar sus mensajes». 

«Que se haga eco el Gobierno de Aragón de nuestros problemas lo vemos positivo», afirmó José Manuel Cebollada (Asaja), que pidió la dimisión de Gazón y la desaparición de su ministerio. «Tenemos que hacer mucha pedagogía y trasladar la importancia que tiene la ganadería en nuestra comunidad», apuntó José Manuel Roche (UPA)