Una esquiadora de 63 años ha fallecido esta mañana en la estación aragonesa de Astún tras salirse de la pista y precipitarse por una ladera de unos 80 metros. Este es el tercer fallecimiento que se produce en estas pistas en 6 días, el cuarto si se cuenta el de un montañero que se despeñó el sábado pasado en el pico del Aspe, en el término de Aísa.

Según ha explicado el director comercial de Astún, Andrés Pita, la mujer, vecina de Madrid, estaba descendiendo una de las pistas, denominada La Secreta, cuando ha chocado casualmente con su marido, con el que estaba esquiando. Como consecuencia del golpe y la velocidad, la esquiadora se ha desestabilizado con tan mala suerte que se ha salido de la zona controlada y se ha precipitado sin control por una empinada ladera.

El trágico suceso se ha producido sobre las 12.00 horas y la mujer, que llevaba casco, ha sufrido diversas contusiones y golpes que le han causado la muerte. La víctima ha sido trasladada al centro médico de la estación por miembros del servicio de pistas de Astún, según han explicado fuentes de la estación.

Cuatro muertes muy seguidas

Además, el viernes pasado, un esquiador de 71 años, vecino de Barcelona, falleció tras precipitarse por un barranco en la zona de Truchas en la estación de esquí de Astún. El 12 de enero, un joven de 19 años de Monzón (Huesca) también se despeñó por un barranco en la zona de Truchas cuando esquiaba fuera de pistas.

Además, el pasado sábado falleció en el pico del Aspe, en el Pirineo de Huesca, un montañero vasco de 26 años tras precipitarse 350 metros por un cortado. El deportista se proponía descender esquiando por la vertiente sur de la montaña, pero, por causas que se desconocen, cayó al vacío. Varias personas vieron el momento en que caída y avisaron a los servicios del 112 y de auxilio en montaña.

En total, han fallecido en la comarca de Jaca desde que empezó el año un total de cuatro personas. Se trata de cuatro graves accidentes que han ocurrido muy seguidos.