En las residencias de mayores de Aragón hay en estos momentos 179 brotes abiertos de coronavirus, que afectan a 2.540 personas, de los que 1.888 son residentes y 652 trabajadores, unas cifras que han crecido enormemente en la última semana, duplicándose, ya que el pasado jueves eran 169 brotes, con 1.390 positivos (923 mayores y 467 trabajadores); pero multiplicándose por 6,5 respecto a hace 15 días. Entonces, con 119 brotes, había 507 afectados (279 usuarios y 228 empleados).

«En las residencias sucede lo mismo que en el resto de la sociedad. La cepa ómicron es muy contagiosa y creo que en pocas familias no han contagiados», ha asegurado este jueves la consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales, María Victoria Broto, quien ha reconocido que, también, «hay muchos asintomáticos». En este sentido, ha hecho hincapié en que la diferencia es «la vacunación». Existe «preocupación», ha dicho, al mismo tiempo que insistido en que las cifras nada tienen que ver con las de otras olas. De hecho, en estos momentos hay 40 hospitalizados y en esta séptima ola ya ascienden a 29 los fallecidos, «una cifra mucho menor que en otros momentos», dijo, para afirmar después que «nos preocupa» cualquier cifra de muertos, pero la situación en otros momentos fue dramática con más de 400 fallecidos.

Por eso, Broto cree que las limitaciones existentes en estos momentos son «suficientes» (no visitas en las habitaciones y petición del pasaporte covid sine die), ya que solo se restringen medidas si hay brotes. «No es necesario confinar a todos los residentes en su habitación, porque además del bienestar de su salud» hay que tener en cuenta su «bienestar emocional». Además, ha señalado que todas las medidas se toman «de acuerdo» con Salud Pública. También es este departamento, ha dicho, el que determina cuando se cierra un brote. Y ha explicado que antes, terminaba cuando habían pasado 28 días desde el último positivo, pero ahora, «si hay espacios adecuados para separarse y no hay transmisión, se pueden cerrar antes».

La consejera de Ciudadanía ha hecho estas declaraciones en la entrega a una treintena de mujeres (en representación de 330) de los diplomas que les acreditan para ejercer su trabajo de cuidadoras de mayores en residencias o ayuda a domicilio hasta enero de 2023 gracias a su experiencia acreditado como gerocultoras, cuidadoras en centros y servicios sociales, auxiliares de ayuda a domicilio o asistentes personales. Es un reconocimiento a su labor «en un momento que no teníamos personas acreditadas» para trabajar en residencias y «gracias a la flexibilización» han podido trabajar. El llamamiento a trabajadores ha vuelto a activarse por las bajas de profesionales, y desde Servicios Sociales se ha abierto una bolsa de trabajo, a las que ya se han apuntado 971 personas con titulación y 429 sin ella, una lista que ha sido solicitada por 15 residencias.

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Broto, sentada junto a la treintena de mujeres que han recibido su diploma. ANDREEA VORNICU

Respecto al plazo, Broto ha reconocido que se está trabajando (es el Imserso el que tomará la decisión) en la ampliación de la habilitación porque "tenemos bajas en residencias" y ómicron es una variante "muy contagiosa" y de ahí ese reciente llamamiento. En cuanto a si es suficiente esta bolsa, la consejera ha señalado que cuantas más personas la integren "mejor", porque "necesitamos personal de todo tipo, auxiliares, gerocultores, limpieza, cocina, etc. En las residencias dependientes del Gobierno de Aragón existe "otra bolsa de trabajo con interinos" pero, ha señalado, que "cuanto más amplia sea esa bolsa mejor". De hecho, ha señalado que son, con las 330 personas acreditadas este jueves, son ya 1.600 las que han visto reconocido su trabajo y pueden trabajar en residencias de mayores o ayuda a domicilio.