La nueva normalidad tras casi dos años de pandemia y siete olas de covid en Aragón está un poco más cerca y solo la obligatoriedad de la mascarilla, tanto en interiores como en exteriores (aunque esto último podría tener los días contados), separa a la comunidad de un escenario de prepandemia.

Las restricciones de horario y de aforo en establecimientos de todo tipo se levantan este viernes, de manera que volverá a ser la licencia municipal de cada local la que marque los límites. Este adiós a las medidas también supone recuperar el consumo en barra, el baile en las discotecas y las reuniones, sin tope máximo de comensales, en cualquier celebración. Eso sí, en todo ello deberá estar presente la mascarilla.

Repollés: "Llevamos tres semanas de descenso, con una disminución del 60% de la incidencia acumulada desde el 13 de enero"

La relajación de las restricciones viene motivada por una tendencia «claramente descendente» de la curva, según indicó la consejera de Sanidad de la DGA, Sira Repollés. «Llevamos tres semanas de descenso, con una disminución del 60% de la incidencia acumulada desde el 13 de enero. Ha bajado también la letalidad, la presión asistencial, hay un gran porcentaje de casos leves y un alto dato de vacunación», argumentó la consejera.

«Con el tiempo pasaremos de una pandemia a una endemia, aunque ese escenario hoy todavía está lejos", dice la consejera de Sanidad

A pesar de todo, «esto no ha acabado», reiteró Repollés, y es preciso mantener, además de las medidas básicas de higiene, la vigencia del pasaporte covid en ciertos ámbitos.

En concreto, tal y como adelantó el miércoles este diario, Aragón lo seguirá pidiendo, al menos hasta el 8 de marzo, en los accesos a las visitas de hospitales y centros residenciales. Es decir, que el certificado de vacunación ya no será requerido desde hoy ni el ocio nocturno ni en los grandes eventos.

En grandes celebraciones, en este sentido, la orden que se publicará hoy sí recogerá la necesidad de presentar una autorización previa de organización si hay más de 500 personas personas en el interior y 1.500 en el exteriores.

La situación, tras aliviar todas las restricciones, deja un escenario epidemiológico que Repollés calificó de «transición». En este sentido, la consejera apostó por «dirigir los recursos hacia las personas que tienen más posibilidades de padecer una enfermedad grave», como son los mayores de 65 años, los inmunodeprimidos o los que trabajan en entornos de riesgo.

«Con el tiempo pasaremos de una pandemia a una endemia, aunque ese escenario hoy todavía está lejos», dijo la consejera. En cualquier caso, el nuevo contexto que contempla Sanidad pretende mejorar la vigilancia de las nuevas variantes; mantener un sistema de información que permita detectar «a tiempo» los riesgos para el sistema sanitario; mantener los objetivos de vacunación; y equilibrar la atención a la salud individual con las dinámicas sociales. «Llevamos casi dos años de estrés sanitario y la incidencia de casos sigue alta, pero es el momento de empezar a valorar y entender la situación de forma diferente», reiteró Repollés.

El concepto de gripalizar

En este sentido, la consejera desechó la idea de que «gripalizar» el covid sea similar al tratamiento de la gripe en estos momentos. Para ello, la titular de Sanidad se basó en unas gráficas con datos de ambos virus en Aragón para mostrar sus diferencias.

«Son dos virus respiratorios, pero su comportamiento no ha sido igual. La gripe genera un gran estrés para el sistema sanitario, pero tiene un carácter estacional y esa incidencia se produje siempre en los mismos meses. Si analizamos la evolución del covid, no tiene nada que ver porque no es estacional, sino que hemos tenido olas continuadas, y porque su intensidad es diferente», explicó Repollés.

 

Comparecencia de la consejera de Sanidad de Aragón

Bajan los autotest

En Aragón, en las últimas 24 horas, se han detectado 2.545 nuevos casos de covid, lo que supone 1.856 contagios menos. La caída constante supone una incidencia ahora de 1.417 casos por 100.000 habitantes a siete días, un 37% menos que la pasada semana, cuando esta tasa de era de 2.227.

Entre los indicadores que marcan ese descenso de la curva está el índice de reproducción básico, que sigue bajando y se sitúa en 0,7. Uno de los cambios importantes se ha dado estos días en la detección de los casos en el domicilio mediante el autotest, ya que los positivos detectados de esta manera han bajado.

«Entre el 7 y el 8 de enero, con el regreso a las aulas a la vuelta de la esquina, teníamos más de 4.000 contagios diagnosticados con autotest. Ahora estamos en unos 1.300. Eso sí, el 50% de nuestros casos diario se siguen detectando así, algo que otras comunidades no notifican en sus cifras diarias», explicó el director general de Salud Pública, Francisco Javier Falo.  

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Más allá de las medidas autonómicas, el uso obligatorio de la mascarilla viene determinado por una normativa nacional. En los últimos días, el Ministerio de Sanidad ha abierto la puerta a relajar su utilización en exteriores, una medida que se podría adoptar la próxima semana.

En este sentido, Repollés indicó que la postura de Aragón es «la lógica a la dinámica del momento» y apuntó que «más pronto que tarde» habrá que eliminar su uso en el exterior. Cuando se impuso su obligación, desde la DGA ya consideraron que no era del todo necesaria en la calle