HEMEROTECA

El antecedente: un mendigo murió atropellado en el paseo Teruel de Zaragoza en 2002

Así lo contó EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

El Periódico de Aragón

En vísperas de la Nochevieja del 2002, un mendigo fue atropellado en el Paseo Teruel de Zaragoza cuando un vehículo invadió la acera, en un incidente similar al ocurrido este lunes 28 de marzo. Así lo contó entonces EL PERIÓDICO DE ARAGÓN.

Muere un mendigo atropellado tras una noche de vandalismo en Zaragoza

Un mendigo de 63 años falleció ayer en el paseo de Teruel después de que un vehículo, cuyo conductor estaba bajo los efectos del alcohol, chocara con un taxi, invadiera la acera y arrollara a la víctima. El vehículo implicado colisionó posteriormente con un semáforo y todos los ocupantes huyeron del lugar a pie en presencia de numerosos testigos. El suceso se produjo después de una madrugada plagada de incidentes vandálicos en diversas calles de Zaragoza.

Los hechos ocurrieron a las 9.20 horas, a la altura del número 7-9 del paseo, donde la víctima, Roberto G. D., natural de Alicante, solicitaba ayuda ante la cola de clientes de una panadería, frente a la comisaría de policía del DNI. Según explicaron los testigos, un turismo Ford Orion, matrícula Z-9945-AH, "que circulaba como si estuviera en una carrera" y procedía de la Puerta del Carmen, tomó a gran velocidad la curva de entrada en el paseo Teruel y chocó con un taxi, invadiendo la acera a continuación.

"Escuché un ruido muy fuerte y, cuando miré a la calle, vi volar por el aire el cuerpo de una persona que chocó con el cartel del establecimiento, a una altura de 2,5 metros. Fue todo muy rápido y no pude ver nada más porque yo estaba entonces tras el mostrador atendiendo a los clientes. Lo que ha ocurrido me lo han contado otros testigos", explicó la responsable de una chocolatería. El cartel anunciador del establecimiento se rompió y quedó colgado de un enganche lateral.

Huida

"El coche no pudo enderezar el rumbo y chocó contra el semáforo de la esquina con la calle Benito Pérez Galdós. Los ocupantes del vehículo, donde iban cinco jóvenes, salieron rápidamente y escaparon la carrera. El conductor no podía abrir la puerta, por lo que salió del coche por la ventanilla para huir también", dijo un vecino que presenció los hechos.

El cuerpo de Roberto G. D., que falleció en el acto, quedó tendido en el suelo. Varios testigos quedaron conmocionados por la violencia del impacto y una hora más tarde no podían recordar ni la marca ni el color del coche, que había sido retirado por la Policía Local, mientras efectivos de bomberos limpiaban la zona. La cadáver de la víctima fue trasladado al Instituto Forense.

Un vecino señaló que el mendigo era habitual en la zona, aunque otras personas afirmaron que no le habían visto nunca en el lugar donde ocurrieron los hechos. Según una testigo, "los ocupantes del coche no debían de tener más de 20 años y se ha comentado que el coche debía de ser robado. Ha sido una salvajada, el mendigo ha salido despedido a varios metros y ellos ni siquiera se han quedado para ver si podían ayudar".

La posible sustracción del vehículo implicado no fue confirmada por la Policía Local que, pocas horas más tarde, detuvo el conductor, José Manuel M. B., de 24 años, así como a uno de los jóvenes que viajaban en el turismo en el momento de producirse el atropello.

Alcoholemia

Ambos fueron trasladados a dependencias policiales y se sometió al conductor a una prueba de alcoholemia, que dio resultado positivo, aunque no se ha informado el grado que presentaba. Asimismo, fueron identificados los otros tres ocupantes del vehículo, aunque no se produjeron más arrestos y el joven que acompañaba al conductor fue puesto en libertad.

José Manuel M. B. quedó detenido a disposición judicial, como presunto autor de delitos de homicidio por imprudencia grave y conducción temeraria de vehículo bajo la influencia de bebidas alcohólicas. También podría ser implicado por omisión del deber de socorro, ya que, cuando huyó del lugar de los hechos no podía saber si la víctima vivía todavía.