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El Periódico de Aragón

La propiedad cierra para asegurar la viabilidad de la estación de Candanchú

Argumenta una subida de los costes del 160% y una caída de la afluencia del 50% en las últimas semanas / Su director reconoce que la temporada ha sido “la mejor de los últimos seis o siete años” / Los trabajadores de la estación tampoco conocían los planes de la empresa de cerrar antes de Semana Santa

Estación de esquí de Candanchú.

Candanchú cierra para asegurar su viabilidad en los próximos años. Ese es el diagnóstico que realiza su director, Álvaro Luna, que asegura que aunque la decisión ha sido “muy difícil de tomar” las pérdidas derivadas de mantener abierta la estación dos semanas más serían “muy cuantiosas”. Son muchas, dice, las variables negativas que han condicionado esta medida, entre las que destaca un nivel “muy bajo” de asistencia de esquiadores en las últimas semanas. “A partir de la segunda quincena de marzo, la llegada de visitantes a Candanchú durante los fines de semana ha sido un 50% inferior a la registrada hasta entonces”, dice el director de la estación, que añade que “no tiene sentido abrir para sumar pérdidas. No es cuestión de perder dinero por perder”.

El hecho de que la Semana Santa caiga este año a mitad del mes de abril también influye en la calidad de la nieve, argumenta Luna, lo que exige destinar más recursos y energía a su conservación. El incremento del coste de la energía ha provocado que el gasto en electricidad se haya disparado un 160% respecto al año pasado. “¿Cómo vamos a mantener abierta la estación cuando hay días que apenas nos visitan 150 personas?”, se pregunta Luna, que recuerda que el gasto de explotación diario de una estación de esquí es “muy elevado”. Pese a ello, reconoce que este cierre prematuro puede suponer un golpe para la “reputación”, algo que “también se valoró” por parte del consejo de administración, aunque “era la mejor decisión que se pudo tomar”.

“Fue una decisión muy difícil porque hay muchos factores que analizar, pero al final la conclusión es que no compensaba tener abiertas las instalaciones”, asegura su director, si bien reconoce que tradicionalmente, en los últimos 20 o 30 años todas las estaciones han alargado la temporada hasta Semana Santa. Sin embargo, en este caso, apunta Luna, “la viabilidad de Candanchú está en juego” e indica que cerrar estas dos semanas “va a permitir afrontar los compromisos financieros contraídos de todo el año”. El centro invernal tiene una “compleja situación económica”, lastrada por un concurso de acreedores que arrastra desde hace años y por los compromisos adquiridos con las entidades bancarias durante la próxima década. “No podemos correr ese riesgo”, zanja Luna.

"Buena temporada"

La temporada, no obstante, ha sido “muy buena” tras el cierre obligado del conjunto de las estaciones de esquí por los efectos del covid de los últimos años. “Hemos logrado un nivel de ocupación por encima del registrado durante los últimos seis o siete años. Ha sido la mejor temporada desde 2014 o 2015”, asevera Álvaro Luna, que cifra en 122 días la apertura de la estación este año.

Respecto al crédito que Candanchú recibió para poder abrir este año, el director de la estación apunta que ese préstamo era precisamente para eso “para abrir”, pero aclaró que no implicaba “ningún otro compromiso”. Además, argumentó que muchos hoteles y restaurantes de la zona ya están cerrados.

Los trabajadores no sabían del cierre por adelantado

Por otra parte, los trabajadores de la estación de Candanchú tampoco sabían nada de los planes de la compañía que gestiona el recinto de no abrir sus instalaciones a partir del próximo 3 de abril. Así lo confirmaron a este diario fuentes del comité de empresa, que aseguraron que fue «el mismo domingo», cuando la dirección hizo público un comunicado, cuando conocieron la decisión.

«Hubo compañeros que se enteraron al salir de trabajar cuando pasaron por la oficina», explican desde la representación de los trabajadores. La plantilla, explican, está conformada por aproximadamente una treintena de trabajadores fijos y por casi un centenar de empleados temporales. Son estos los que ahora ven como la temporada y su empleo acaba antes de lo esperado, puesto que la empresa se ahorra las dos semanas que faltan desde el próximo fin de semana hasta Semana Santa.

«Estamos preocupados. Nos da miedo que la solución que se planteó el año pasado fuera una patada hacia adelante y que el otoño que viene nos veamos en la misma situación», explican desde el comité, que pide un plan que garantice la viabilidad de la estación a medio y largo plazo, no solo para esta y la próxima campaña. «Candanchú lleva años quedándose atrás con respecto a otras estaciones. Falta que haya un proyecto viable», insiste la representación de la plantilla, que recuerda que en los últimos diez años han pasado por la estación siete directores diferentes.

«En la última década la empresa ha estado en concurso de acreedores, los trabajadores hemos estado siete meses sin cobrar, hemos estado en erte varias veces...», recuerdan desde el comité. Durante el pasado verano, el comité se implicó también en la búsqueda de soluciones para Candanchú una vez la dirección de la estación de esquí comunicó su intención de no abrir durante la presente temporada.

Como el resto de empresas y autónomos dependientes del recinto de nieve, la preocupación porque esta pista no volviera abrir fue máxima, dado que tanto directamente como indirectamente Candanchú es uno de los motores económicos del Valle del Aragón. Ahora, sus trabajadores se han enterado del adelanto del fin de la temporada por un comunicado y una semana antes de cerrar las pistas. 

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