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El Periódico de Aragón

Los desequilibrios en el mercado laboral

Testimonio de dos ingenieros informáticos aragoneses: "El 50% de mi promoción trabaja en una gran empresa"

Dos jóvenes aragoneses muestran su visión de un sector que se encuentra actualmente en busca de personal cualificado

Íñigo Alonso trabaja en la sucursal de Amazon en Berlín | S. E.

«Cuando estás en la carrera y piensas en grandes empresas como Facebook, Amazon, Microsoft o Apple te parecen la élite y ni te planteas que algún día puedas ser tú el que trabaja en ellas». Es la visión de Íñigo Alonso, ingeniero informático y doctor en inteligencia artificial y visión computacional. A sus 26 años, el aragonés, licenciado en Ingeniería Informática por la Universidad de Zaragoza lleva casi un año trabajando en la sucursal de Amazon en Berlín. «Te parece imposible, pero empiezas a echar currículums y si tienes la formación que les interesa te llaman, te hacen la entrevista y es cuando te das cuenta de que es una empresa normal como cualquier otra», explica el joven ingeniero.

En el caso de Íñigo, el proceso de selección comenzó después de una beca de prácticas. «Cuando vas a terminar el contrato de becario con ellos te hacen una evaluación y si pasas el corte entras en una bolsa de trabajo y cuando necesitan a alguien te llaman», aclara.

Actualmente, el joven trabaja de forma remota desde Berlín y cobra en torno a 120.000 euros al año. «Voy a la oficina un día a la semana, el resto teletrabajo desde casa», explica Íñigo. «No puedo trabajar todo el tiempo desde Zaragoza por cuestiones fiscales pero mi intención es, cuando cumpla un año de contrato, pedir el traslado a las oficinas de Madrid o Barcelona y así sí que podría trabajar desde mi casa de Zaragoza», apunta el joven.

El ingeniero atribuye la gran empleabilidad que vive el sector informático a la educación superior que se ofrece en la comunidad. «Yo estudié en la Universidad de Zaragoza tanto la carrera como el máster y el doctorado y la verdad es que, aunque Unizar tiene muchas cosas que mejorar en cuanto a temas administrativos, mi sector a nivel educativo estaba muy bien. Los profesores eran increíbles y trabajaban en investigaciones muy interesantes que al final es lo que te anima a seguir», explica Íñigo. Estos factores son los que garantizan unos buenos resultados, «no es solo que la mayor parte de la promoción esté trabajando, es que yo creo que más del 50% de los que estudiaban conmigo están trabajando en una gran empresa del sector», asegura el joven.

«Al final, en estas empresas lo que más les interesa es que tengas una buena formación. En Amazon, sin un doctorado, es difícil que entres», concluye.

«Trabajamos desde casa pero con un sueldo del extranjero» 

Jorge Cáncer trabaja como informático en la empresa sueca Klarna. S.E.

Muchos son actualmente los casos de jóvenes ingenieros informáticos que encuentran trabajo sin ni siquiera estar buscándolo de forma activa. Es el caso de Jorge Cáncer, licenciado en Ingeniería Informática por la Universidad de Zaragoza. «Cuando acabé el máster en 2017, entré a trabajar en Adidas en un programa de jóvenes talentos donde he estado durante cinco años, me contactó una empresa sueca a través de Linkedin para ofrecerme trabajo pero como no quería mudarme les rechacé y les dije que volvieran a contactarme si tenían intención de contratar en España y así fue», explica.

Jorge lleva desde el pasado mes de enero trabajando en la empresa Klarna y se encarga de gestionar la información de los clientes de distintas empresas. «Estoy contento porque puedo trabajar desde Zaragoza y al ser una empresa extranjera tengo bastantes más facilidades de las que tendría con una empresa española», explica.

Su caso no es único. El ingeniero afirma que después de la pandemia cada vez son más las empresas que apuestan por un equipo que trabaja de forma remota en distintos países, una cuestión que económicamente resulta muy ventajosa para los ingenieros. «Podemos trabajar desde casa y cobramos un sueldo extranjero». En su caso, en torno a 60.000 euros cada año. «Es verdad que trabajando en la sucursal de Suecia el sueldo sería aún más alto, pero sigue siendo superior a lo que cobraría en una empresa española», asegura Jorge. «Uno de mis amigos que se graduó conmigo en la carrera trabaja en una start up inglesa y vive en Zaragoza con el mismo sueldo que si trabajara en Londres», añade.

Aunque actualmente el joven aragonés dice no estar «buscando trabajo de forma activa», asegura que las ofertas de empleo llegan de forma constante. «Todos los meses me llegan al correo, sin yo enviar ningún curriculum, entre cinco y diez ofertas nuevas de empleo», asegura. «Yo estoy contento con la empresa en la que estoy pero si me llegara algo mejor o que me interesara más no voy a cerrarme a trabajar», añade el joven.

«No me arrepiento nada de elegir la carrera que elegí. Además de porque era lo que quería hacer, porque estoy viendo que me permite tener un buen nivel de vida», concluye el ingeniero aragonés. 

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