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El Periódico de Aragón

El coste de la alimentación

La picaresca entra en la cesta de la compra en Aragón al subir precios y bajar peso

Algunas primeras marcas enmascaran el alza del valor de un producto reduciendo la cantidad / Las asociaciones de consumidores aconsejan fijarse en cuánto cuesta la unidad y hacer un presupuesto

Los yogures Danone han reducido 5% su cantidad en cada unidad. El precio del kilo actual es de 2,69 euros. | ANDREEA VORNICU

Que los productos frescos han subido es un hecho que quien más y quien menos ha podido corroborar cada vez que se acerca al supermercado. Que los envasados también cuestan más es evidente. El alza del precio de la luz, de las materias primas, del paro del transporte y del aumento de la demanda por temor al desabastecimiento ha desembocado en una cadena de aumento de costes de producción que se traducido en que en Aragón se paga más por la cesta de la compra.

Sin embargo, en las últimas semanas, aunque se lleva haciendo desde siempre, se está detectando que algunas marcas, sobre todo primeras, pero también marcas blancas, están enmascarando el alza de precios. ¿Cómo? Reduciendo la cantidad de producto ofrecido. Los hay que aplican las dos fórmulas, por lo que el aumento del coste es todavía mayor.

Esta fórmula es difícil de reconocer, aseguran desde las asociaciones de consumidores, ya que hay que fijarse mucho y además comparar precios y peso en cada una de las compras. Si todavía no lo ha percibido, a partir de ahora lo hará. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ya alertó de esta medida en octubre del año pasado, mientras aunque ahora lo que se ha hecho es «ponerle nombre, «reduflación» y además se ha generalizado. Desde la organización ha comparado precios y se ha detectado esta práctica sobre todo en «primeras marcas, son grandes fabricantes y es difícil de identificar», señala Alejandro Marín, portavoz de la organización.

Cinco gramos no se notan

Y ponen ejemplos como el paquete de lomos de merluza Pescanova ha bajado su precio más de un 5%; sin embargo, si comprobamos el peso, en lugar de 400 gramos de merluza, ahora solo incluye 360 gramos, es decir, un 10% menos. El consumidor aragonés paga menos pero además tiene menos producto. Eso también se ha producido en el bote de Cola-Cao, que ofrece 40 gramos menos, los yogures Danone, con 5 gramos menos (antes, el paquete de cuatro pesaba medio kilo a razón de 125 gramos por unidad y ahora 120 cada uno y 480 el total. La margarina Tulipán también ha reducido el tamaña del envase y pesa 50 gramos menos; y pastas Gallo, lo mismo. El precio en algunos casos no ha variado, el peso seguro.

Ahorrar mil € por buscar la oferta: Alcampo y Plaza Cash son los supermercados más baratos de Aragón

Buscar la oferta y recorrer los supermercados para encontrar el producto a mejor precio tiene su premio y es ahorrar en la cesta de la compra. Sin embargo, todos no podemos hacer ese trabajo de campo, así que la OCU lo ha hecho por nosotros y ha dado a conocer que todas las cadenas han subido una media de casi el 10%, según una encuesta publicada en la que analizan un total de 156 productos hasta marzo de este año.

Este estudio complementa uno hecho público en octubre del pasado año, y cuyo resultado señalaba que en las tres provincias aragonesas se puede ahorrar más de 1.100 euros al año si se compra en el supermercado más barato, que en Aragón es Alcampo y Family Cash, situado en Plaza. El esfuerzo de buscar y comprar cada artículo en la tienda a veces no compensa, ya que en ocasiones no se ahorra ni el 10%, pero en otros casos sí. Entre el 10 y el 15% se puede pagar de menos en Zaragoza, mientras que no se alcanza esa cifra ni en Huesca ni en Teruel. En una de las localidades donde más se puede ahorrar buscando la oferta es Alcobendas-San Sebastián de los Reyes, donde la cesta de la compra puede llegar a costar 3.500 euros menos.

El alza de precios se ha debido a la combinación entre la guerra de Ucrania, el paro en los transportes y el alza de la luz y el gas. De ahí que la OCU analizara un total de 156 productos de nueve cadenas en diez ciudades, entre ellas Zaragoza. Los productos analizados correspondían 107 a marca del fabricante, 28, blanca y 21 productos frescos. De todos ellos, seguidos durante tres meses (por lo cual no había todavía desabastecimiento) solo 25 habían bajado su precio medio, mientras que 121 lo habían subido, y no poco, según la OCU, ya que el alza había sido de casi el 9,5%. Entre los que más subieron sus precios destacan los supermercados de Mercadona (11,9%), Eroski (10,6%) y El Corte Inglés (10%), mientras que los que menos, Dia (8,5) y Caprabo (8,9%). Los aceites y sus derivados habían aumentado su precio un 40%. 

En otro de los productos en los que se ha fijado la OCU, según cuenta Alejandro Marín, es en el embutido. Destaca el caso de Revilla. Los envases que se ofertan a un precio fijo de 1 euro son muy atractivos, pero en los últimos meses ha bajado su peso, de 80 a 70 gramos, por lo que ofrecen dos lonchas menos (12). Pero no es la única marca. En el caso de Campofrío, su envase de 110 gramos de jamón cocido, por también un euro, incluye ahora solo 100 y en una de sus promociones regala, según explica Marín, un 10% en un sobre de 90 gramos.

Pero no solo las primeras marcas se han sumado a la picaresca, también las marcas blancas. De hecho, una de las líderes lo ha aplicado en alguno de los productos. Su pan de molde incluye dos rebanadas menos y además pesa menos cada una de ellas, lo que ha provocado críticas de sus clientes. La cadena, sin embargo, se ha defendido en este diario al señalar que se ha dado «la tormenta perfecta» y reconocido que son «muchos los que lo hacen».

Para poner de manifiesto el problema, la OCU lanza una campaña, #Nocuela, para que las compañías sean conscientes de que «la imagen corporativa y la reputación de las marcas puede resentirse», dicen, ya que son conscientes de que incremento de la luz, las materias primas, etc.

La organización señala que esta práctica es «legal» porque hay libertad en la fijación de precios pero Marín lo califica de «poco transparente y desleal con el consumidor». Para evitar confundir al consumidor pide que se indique el precio «por unidad o por litro o kilo». Y es que, señalan que por ejemplo, esos cinco gramos «en economía de escala es mucho dinero».

Los consejos para abaratar la lista de la compra, según la OCU, sería hacerse un presupuesto, «pagar en efectivo, porque nos hace más consciente de los precios», primar productos de temporada y «si vemos que algún producto ha subido mucho de precio, sustituirlo por otros de la misma calidad nutricional, señalan.

En una encuesta de la Unión de Consumidores de Aragón, aunque sin productos concretos, el 56% de sus socios han reconocido que han notado reduflación, aunque en muchas ocasiones «no le habíamos dado importancia». De hecho, señalan que para detectarlo es necesario «llevarse una lupa» porque los precios por unidad de referencia son muy pequeños.

Por su parte, desde Asociación de Industrias de Alimentación de Aragón, reconocen que alguna hay pero «la solución no es mayoritaria», porque las compañías «tratan de ajustar costes con proveedores alternativos» y buscando que el impacto o no se traslade al precio final o el «impacto sea mínimo» en el bolsillo del consumidor.

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