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El Periódico de Aragón

Las turbulencias económicas

Luis Lanaspa: "Pese a la incertidumbre, siguen llamando inversores para venir a Aragón"

El director general de Economía del Gobierno de Aragón asegura que el mercado de trabajo seguirá yendo bien siempre que no se produzca una escalada de la guerra de Ucrania

Luis Lanaspa, director general de Economía del Gobierno de Aragón, en el edificio Pignatelli. | JAIME GALINDO

¿Cómo está la economía aragonesa en estos momentos?

Después de la época de crecimiento sólido que tuvimos hasta 2019, llevamos dos años tremendamente complicados. Primero por la pandemia y problemas derivados del propio virus como los cuellos de botellas en las cadenas de suministro que tensionaron la industria. A todo esto se ha unido la situación derivada de la guerra de Ucrania. A pesar de todo, en 2020 fuimos de las comunidades donde menos bajó el PIB (-8,5%) y en 2021 crecimos el 5,2%. Hacer previsiones para este año es complejo por la incertidumbre actual.

¿Cuánto crecerá la comunidad?

Tenemos previsiones desde el 2,9% que dice el BBVA al 6,2% de Airef, el 5,7% de la Fundación Basilio Paraíso o el 4,4% de Ibercaja. Si al final acabamos en la media de esas estimaciones, en torno al 4,5%, recuperaríamos el PIB de 2019 y podemos decir aquello de que no estamos tan mal.

¿Por que el Gobierno aragonés no ha actualizado sus previsiones?

Esto se ha convertido en un mantra de la oposición, pero las previsiones de crecimiento hay que ligarlas a las fechas en que se hacen y valen para dos semanas y poco más. Se hacen fundamentalmente para acompañar al informe económico-financiero de los presupuestos La estimación que hicimos en octubre de 2021 era que crecería un 7,1% en 2022, en línea con los pronósticos de todos los organismos. Pero ha sucedido algo que nadie esperaba como la guerra, que ha magnificado problemas derivados de la pandemia. Todos están rebajando las previsiones y nosotros también lo haremos, pero, como siempre hace el Gobierno de Aragón, una vez conocido el comportamiento de los dos primeros trimestres.

¿Cuál es la mayor amenaza?

El problema fundamental es la inflación, que está en niveles que no se recuerdan desde los años 80. Fueron tiempos duros y esto psicológicamente tiene un efecto perverso. El impacto sobre la economía es claro. Está frenando el crecimiento. La inflación nos hace más pobres a todos. Es algo que hay que asumir porque minora nuestro capacidad de compra y las empresas tienen menos beneficios porque los costes de producción son más caros. Es una inflación exógeno, que no se debe a un desajuste de nuestro mercado interno, por lo que es difícil de controlar. Lo que estamos haciendo es una transferencia de renta nacional hacia otros países, pagando a precios de oro materias primas, fundamentalmente energéticas.

¿Qué recetas se deben aplicar?

Para combatir este tipo de inflación hay que controlar los precios de la energía. Es sencillo de decir pero tremendamente complejo de hacer. La gran medida que ha conseguido España es que la Unión Europea nos permita ser una isla energética para topar el precio del gas en la electricidad. También medidas paliativas como las que se están aplicando, como la rebaja del 21% al 10% del IVA de la factura de la luz, el descuento de 20 céntimos en los carburantes o ayudas al sectores como el del transporte.

¿Y que está haciendo la DGA?

Hemos apostado por hacer un decreto ley para mejorar la gestión de los fondos de recuperación MRR y otro para adaptar los precios de los materiales de construcción en las obras públicas. Y por subir las ayudas para pobreza energética o vivienda. Desde el Departamento de Economía, hemos puesto a disposición de las empresas 7 millones de liquidez a tipo cero a través de Sodiar y otros 40 millones desde Avalia.

¿El empleo se resentirá con esta tormenta económica?

El mercado de trabajo en Aragón está funcionando bastante bien para las circunstancias que tenemos, bajando el paro y creciendo la ocupación. Y seguirá yendo bien. Soy optimista, siempre que no se apriete el botón rojo de la bomba nuclear, es decir, si la guerra no se extiende. Tenemos un tejido industrial y empresarial fuerte y estamos pendientes de numerosas aperturas de proyectos que generarán empleo este año como Amazon Web Services (AWS), BonÀrea en Épila y otros anuncios que están por hacer.

¿Se está frenando la captación de inversiones en Aragón?

No. Las decisiones de inversión de las compañías son muy meditadas y forman parte de una hoja de ruta a largo plazo. A pesar de la incertidumbre, los inversores sigue llamando a nuestra puerta para venir a Aragón. Vamos a ver nuevos anuncios en próximas fechas.

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