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El Periódico de Aragón

SANTIAGO IBARRETA RUIZ, JEFE DE LA BASE AÉREA

Santiago Ibarreta: "La guerra de Ucrania visibiliza la importancia estratégica de la Base Aérea de Zaragoza"

El entrenamiento de pilotos de transporte en situaciones complejas es uno de sus principales cometidos

El general Ibarreta, hoy, en la Base Aérea. Jaime Galindo.

El general de brigada Santiago Ibarreta Ruiz tomó posesión como jefe de la Base Aérea de Zaragoza a finales del pasado mes de abril. Conoce bien la capital aragonesa pues en la primera década de este siglo ya estuvo destinado en la misma instalación del Ejército del Aire como piloto de Hércules, cuando participó en numerosas misiones en Afganistán.

¿En qué medida la guerra de Ucrania ha interferido en la actividad habitual e la Base Aérea?

Con el conflicto de Ucrania se ha puesto de manifiesto que la base es una infraestructura de carácter estratégico a nivel conjunto desde el punto de vista de la defensa nacional. Por un lado tenemos los A400 y la base se convierte en un hub para todo el traslado de personal o de carga que se nos demanda por el conflicto que está viviendo Europa. No es que trabajemos más o menos sino que se nos visualiza más. Aquí las tripulaciones están entrenadas, y se hace de manera normal, para esas misiones, tanto en lo que se refiere a transporte como a los cazas del Ala 15 que también realizan misiones de la OTAN en el Báltico. Nosotros permitimos que esas unidades se puedan entrenar y estén preparadas.

¿Se utiliza la instalación como punto de partida del equipamiento que el Gobierno español se comprometió a enviar a Ucrania?

Por aquí podría pasar parte, porque puede salir de otras partes. Tenemos una capacidad de carga que se pone a disposición del Gobierno para llevar carga y personal a donde haga falta. Eso da visibilidad a la base como infraestructura estratégica, porque la capacidad del A400 es tremenda.

¿Y en cuanto a los heridos que se registran en la guerra?

Ha habido vuelos en que se han traído heridos y desconozco si va a haber más vuelos o no. No se descarta. No obstante, aquí estamos preparados y es una misión normal, traer heridos de este u otros conflictos. Por ello no descartamos que vuelvan a venir pero eso depende, pues no todos pueden pasar por aquí . Estamos preparados para recibir más, ya lo hemos hecho en otras ocasiones, y no solo en este conflicto, sino también en África y Afganistán.

¿Cuál es el cometido más importante de la Base Aérea en estos momentos?

Como unidad de apoyo, debemos permitir que las unidades que aquí acogemos se puedan entrenar y estén preparadas para lo que haga falta, las manden donde las manden. Hay que darse cuenta de que esta base es un pequeño Ejército del Aire, dado que acoge todas las capacidades más importantes. Está, para empezar, el Grunomac, que se encarga del control del espacio aéreo español. Además también se ejerce la tarea de policía aérea mediante aviones de alarma que comprueban si una traza no está bien correlacionada con el plan de vuelo o si ha fallado en hacer alguna llamada. Eso se hace habitualmente. Tenemos además el A400, que es un avión con capacidad estratégica y sirve para proyectar personal y carga en misiones. Y asociada a esa proyección está el Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (EADA), necesaria para esas operaciones, de las cuales la última fue en Kabul. Además están otras unidades, como una unidad médica con hospital con cierta capacidad quirúrgica. Y la base debe permitir que esas unidades estén altamente entrenadas para lo que haga falta.

¿En qué proyectos de crecimiento anda ahora la infraestructura del Ejército del Aire en Aragón?

La base tiene sus años y es un reto mantenerla. Haría falta más capacidad de alojamiento, pero todo se irá haciendo. Hay que tener en cuenta que en la base trabajan 3.000 personas y viven más de 1.100. Las instalaciones actuales están adaptadas a su capacidad operativa, pero hay que mantenerla en coordinación con el aeropuerto por si hay cosas que mejorar.

¿Cómo es la relación con el aeropuerto civil?

El aeropuerto de Zaragoza, que está en gestión conjunta con la base, está en franca expansión, hasta el punto de que es el segundo en vuelos de carga de España y se halla operativo las 24 horas, al igual que la Base Aérea. Pero esa actividad a lo largo del día y la noche no interfiere en la marcha de la base, sino que le da valor añadido. 

¿Pese al intenso uso militar que recibe la base?

 Aquí, aparte de los aviones de la propia base, los A400 y los F-18, vienen aviones de la OTAN y de otros países no pertenecientes a la Alianza, así como de nuestro propio Ejército de Tierra, dado que se aprovechan las áreas de entrenamiento que hay en los alrededores: Bardenas, Ablitas, San Gregorio… Eso genera un tráfico no convencional desde el punto de vista del control aéreo. Además aquí está también el ETAC, el Centro Europeo de Transporte Aéreo, que organiza cursos para pilotos de transporte en situaciones tácticas complejas. Se simulan ataques de batería antiaérea y de cazas… A las tripulaciones les gusta ser graduadas porque eso da caché. 

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