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El Periódico de Aragón

LA ASFIXIA DE LOS NEGOCIOS DE IMAGEN PERSONAL

La crisis de las ‘tijeras’ se agrava con la luz

La subida de la electricidad da la puntilla a las peluquerías, un sector en declive que exige recuperar el IVA reducido con que contaban hasta 2012 para poder mantenerse a flote

Pequeños negocios 8 Marymar Calonge, en su peluquería situada en el barrio de La Almozara de Zaragoza. | ÁNGEL DE CASTRO

Las peluquerías no levantan cabeza. Al sector de imagen personal no le salen las cuentas desde hace varios años, una situación que no ha hecho más que recrudecerse durante la pandemia, que tuvo un fuerte impacto sobre esta actividad al provocar una severa reducción de las ventas por el descenso y la menor afluencia de la clientela. El incremento desaforado del precio de la luz que se viene dando desde el pasado verano, ahora agudizado por los efectos de la crisis de Ucrania, ha sido la puntilla para estos negocios, donde el goteo de cierres no cesa. 

El origen de esta auténtica crisis hay que buscarlo en 2012 cuando el Gobierno del popular Mariano Rajoy aplicó una subida en el IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido). Hasta entonces las peluquerías tributaban con un tipo reducido del 8%, que luego subió al 10%, pero con la crisis de hace casi diez años se decidió subir al 21%, como una medida transitoria, pero sigue hoy en vigor.

En el medio rural 8 Las hermanas Lucia y Ana, en su peluquería de Cariñena. | EL PERIÓDICO

«Nos decían que iba a ser algo temporal, pero no fue así. Es injusto», se lamenta la peluquera Marymar Calonge, una trabajadora autónoma que regenta un establecimiento de este tipo en el barrio de La Almozara de Zaragoza, en el número 2 de la calle Río Cinca. «Llevamos tres años bastante mal, cada vez con más gastos y menos ventas», asegura. Para hacer frente a este situación, el pasado año se vio obligada tomar una drástica medida: «tuve que despedir a una compañera que tenía contratada después de 30 años. Fue muy duro, pero no me quedaba otra posibilidad porque mi sueldo apenas llegaba a 400 euros».

Desde el sector achacan la mayor parte de sus males al elevado IVA que soportan desde hace ya una década. «La pandemia ha sido lo que nos ha rematado, pero la subida del impuesto ha sido lo peor porque asumimos la pérdida al no poder repercutir en nuestros precios todo el incremento», sostiene Calonge. Al alza impositiva se han ido sumando otros problemas como el coronavirus. 

Las restricciones sanitarias, la reducido de aforo y los sobrecostes derivados de los protocolos de prevención y desinfección diezmaron más si cabe la afluencia de clientes, sobre todo de personas mayores y niños, según explicaron varios profesionales. Y ahora que la situación se ha normalizado, ha surgido un nuevo motivo de preocupación: la subida de la luz. 

Campaña reivindicativa

«Nuestros consumo es grande porque casi todo lo que utilizamos va con electricidad: las maquinillas, los secadores, los termos de agua caliente... Y en Zaragoza, por el tiempo que tenemos, siempre hay que estar poniendo aire frío o calor», explica esta peluquera. Según sus cálculos, entre el 20% y el 30% de los gastos de un salón de estética corresponde a esta factura, que en los últimos meses no ha parado de crecer. A ello hay que sumar el incremento general que han experimentado los precios.«Los productos de belleza no paran de subir tan poco», se queja. «Los gastos se comen el negocio. Antes suponían tres cuartas partes, pero ahora más».

«La cosa está complicada. Aunque es verdad que ahora hay más eventos no hemos recuperado la facturación de antes de la pandemia», afirma Lucia Marzo, que gestiona junto a su hermana Ana la peluquería L&A en Cariñena. «Hay gente que todavía tiene miedo a venir», señala, a lo que se añade, dice, que las celebraciones «no son tan multitudinarias» como antes. Pero lo que más «está matando» al sector es, a su juicio, el elevado IVA. «Si bajara, seguramente contrataríamos a una chica todo el año», asegura. «Si no cambia, seguirá el goteo de cierres».

Entre 2012 (cuando subió el IVA) y 2019 cerraron el 40% de las peluquerías, barberías y centros de estética de España, según cálculos de la plataforma nacional de imagen personal 'Creer en nosotros', que lleva más de un año promoviendo una campaña bajo el lema 'Rebelión de las tijeras' rotas para exigir al Gobierno la restitución del IVA reducido. La última de sus protestas en Aragón tuvo lugar el pasado 19 abril ante la sede del PSOE en Zaragoza.

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