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El Periódico de Aragón

RADIOGRAFÍA DE LA SITUACIÓN DEL AUTOEMPLEO

La pandemia y la inflación se comen el negocio del trabajo autónomo

La cifra de profesionales por cuenta propia apenas cae en Aragón a pesar del vía crucis que arrastran. La falta de relevo generacional y los problemas de liquidez hacen mella en buena parte del colectivo

El comercio es uno de los sectores donde más está bajando el número de trabajadores autónomos por la falta de relevo generacional en los negocios. | JAIME GALINDO

En Aragón hay 100.246 autónomos, el 3% del total de España (3,3 millones), según los últimos datos estadísticos de la Seguridad Social correspondientes al pasado mes de abril. La afiliación a este régimen se mantiene a duras penas en los últimos años e, incluso, se ha recuperado respecto a al bajón registrados al inicio de la pandemia, cuando se perdieron de golpe casi 2.000 efectivos, hasta 99.099, el dato más bajo desde el año 2008. Estos números, sin embargo, no reflejan el verdadero vía crucis que está viviendo este colectivo, que va más allá de la crisis del coronavirus. Los precios disparatados de la energía y la inflación acuciada por la crisis bélica derivada de la invasión de Rusia a Ucrania, hacen que su situación sea cada vez más difícil de sostener.

A pesar de lo mal que lo han pasado durante la pandemia la mayoría las personas que desarrollan su trayectoria y ciclo vital laboral bajo este modelo laboral y del enfriamiento de la economía en los últimos meses, el número de afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) no muestra un desplome de la actividad en la comunidad. En concreto, es algo inferior a la cifra que había hace un año (488 menos y una caída del 0,5%) y al que se registraba antes de que estallara la pandemia (734 menos y un descenso del 0,7%), pero muestra una recuperación respecto a abril de 2020, con un incremento del 1,2% (1.147 más).

«Es un colectivo muy resiliente por eso no se ha desplomado, pero todo hace indicar que lo peor está por venir y que habrá un pico de caída importante», asegura Álvaro Bajén, secretario general de Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) de Aragón. «La inflación para muchos ha sido la puntilla después de todo lo sufrido con la pandemia», añade. No obstante, la situación va por barrios. Hay sectores muy tocados, como el comercio y la hostelería, y otros –los menos– que están en pleno crecimiento, como el de las actividades profesionales, que hace que se mitigue la tendencia a la baja del número de cotizantes de este régimen.

Pensiones de 791 euros al mes, casi 500 menos que el personal asalariado

La mayoría de los autónomos que llegan a la edad de jubilación obtienen unas pensiones sensiblemente menores a las de los jubilados que han estado contratados por cuenta ajena. Los datos actuales de la Seguridad Social cuantificaban esa diferencia en casi 500 euros mensuales. La explicación está en que la mayoría de los trabajadores por cuenta ajena opta por cotizar a la seguridad social por la base mínima, es decir, por pagar lo mínimo posible. Y cuanto menos pagas, menos recibes. En concreto, el número de pensiones contributivas del Régimen de Espacial de Trabajadores Autónomos (RETA) en Aragón se situaba el pasado 1 de abril en 74.128, lo que supone el 24,1% del total de prestaciones del sistema público en la comunidad (306.888), es decir, una de cada cuatro. El importe medio de este tipo de pensiones en la citada fecha era de 791,53 euros frente a los 1.287,24 del régimen general, lo que hace una diferencia de 495,71%.

Buena parte del colectivo presenta un alto índice de envejecimiento, sobre todo en las profesiones o negocios más tradicionales. En la ciudad de Zaragoza, el 38% de los alrededor de 42.000 autónomos que tienen más de 55 años, según estimaciones de UPTA. «No se está produciendo un relevo generacional porque se requiere una política adecuada de apoyo para la reconversión y reestructuración», reclama Bajén, quien advierte que de la situación limite de muchos autónomos que «sobreviven a duras penas».

Desde UPTA lamentan que cada vez son más los que se ven obligados a abandonar sus negocios al no poder mantenerse a flote por las deudas que arrastran. De hecho, aseguran que en los últimos meses «se han disparado» los concursos de acreedores de personas físicas como vía para acceder a la llamada segunda oportunidad –conocido técnicamente como beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho (BEPI)–, lo que permite recibir condonar impagos con el aval judicial siempre que demuestren que han actuado de buena fe. En el primer trimestre de este año se han presentado 78 suspensiones de pagos de este tipo en la comunidad, más del doble que en mismo periodo de 2019 (32), antes de que la irrupción de la pandemia. «Debe hacerse una reconversión ordenada y no salvaje como está empezando a ocurrir», sostiene Bajén.

Microcréditos

Los problemas de financiación son también cada vez más acuciantes para gran parte del colectivo hasta el punto de que a cuatro de cada diez autónomos se les agota el dinero. El 42% de los trabajadores por cuenta propia presentan problemas de liquidez y otro 3% ya está dejando de atender algunos de sus compromisos de pago según el Barómetro del Consejo General de los Colegios de Gestores Administrativos de España correspondiente al mes de marzo, en el que el 83,3% de estos profesionales aseguran que la incertidumbre ha crecido en los últimos meses.

A pesar de que en 2021 hubo numerosos e intensos parones de la economía, solo un 24% de los trabajadores por cuenta propia mejoran en el primer trimestre de este año los ingresos y un amplio 43% afirma que ahora son menores y para el tercio restante (33%) ni crecen ni disminuyen.

La desbocada inflación y el impacto de la agresión rusa contra Ucrania son los factores que han venido a truncar la recuperación postpandemia cuando, en muchos casos, esta ni había llegado a hacer acto de presencia.

«La falta de liquidez es enorme», recalca Bajén. Según explica, es un problema arrastrado desde la crisis del 2008, que se ampliado con la pandemia y agudizado con la inflación. «La Administración debe apostar por establecer un sistema de micro créditos de forma generalizada», apunta.

Alertan de un alud de impagos y retrasos en el pago

La Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM) alerta de un despegue de los impagos y el empeoramiento de los plazos de pago este año, que afectará esencialmente a pymes y autónomos. Esta organización, que agrupa a más de un millón de pymes y autónomos, advierte que «la inflación, el final de la moratoria de la ley concursal y los cambios de condiciones de los créditos ICO podrían tener un efecto devastador en los plazos de pago», incrementando las empresas zombis y el riesgo de impago. La Plataforma lleva varias semanas lanzando la voz de alerta.

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