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El Periódico de Aragón

A FONDO

El abastecimiento y la depuración de aguas

El pleno del Ayuntamiento de Zaragoza votó recientemente por unanimidad traer agua 100% del Canal de Bardenas, pero no va a ser así

Un zaragozano llena un vaso de agua en casa. EL PERIÓDICO

Para trece organizaciones, en representación de más de 100 colectivos, es una votación histórica que hubiera podido mejorar sustancialmente la calidad de agua de boca de los zaragozanos. Pero para este ayuntamiento, la mejora de la salud de los zaragozanos no es una prioridad.

Dice Joaquín Araujo en su último libro: «Las personas somos agua que piensa» y añade «observamos y miramos el mundo a través de dos gotas de agua». A nadie se le escapa la vital importancia de la calidad del agua para beber, para cocinar lo que comemos, incluso para limpiar la piel en nuestra higiene diaria.

Y esa sensibilidad se reflejó hace ya 47 años, en 1975, en que el Ayuntamiento de Zaragoza solicitó del entonces Ministerio de Obras Públicas poder disponer para el abastecimiento de la ciudad, de caudales del sistema de Bardenas. En concreto se solicitó un caudal de 6 m³/s, ahora solo necesitamos solo 2m³/s, que la CHE informó favorablemente y es en 1983 cuando el pleno del ayuntamiento acordó el abastecimiento del municipio con agua del Canal de Bardenas.

Se mantenía, y citamos textualmente de folletos editados a finales del siglo pasado, que «Zaragoza dispone de agua abundante pero su calidad es muy deficiente». No somos alarmistas. Lo decía ya el Ayuntamiento de Zaragoza y hoy nadie duda de que las aguas que bajan por el Canal Imperial son mucho peores que hace 25 años. Solo hay que mirar los parámetros de las estaciones de medidas de el Bocal, pantano de Yesa, Zaragoza y presa de Pina en la web de la CHE y comparar.

Para intentar lograr estos objetivos se han invertido, nada menos que 166 millones de euros . De ellos cerca de cien millones en el fiasco del embalse de La Loteta, que después de catorce años de haberse terminado no ha entrado en funcionamiento. El 50% nos vinieron de fondos europeos. Con lo que desde 2008 nuestras viviendas tienen ya conexión directa con la cabecera del río Aragón.

Y se da el caso de que siendo la iniciativa de traer el agua del Pirineo una propuesta de este ayuntamiento, la realidad es que desde 2008 más de 70 poblaciones del entorno de Zaragoza, entre ellas la mayoría de poblaciones de las Cinco Villas, reciben agua cien por cien del Canal de Bardenas y los zaragozanos no.

Zaragoza ha recibido de promedio en estos 13 últimos años un 50% del Pirineo a través de Bardenas como así lo reflejan los informes de Ebrópolis. En los últimos dos años ha aumentado esta cantidad hasta 60% de Bardenas.

Esta mejora se puede hacer de forma inmediata. Traer los 20 hm³ que nos faltan del Canal de Bardenas supondría 20 céntimos de euros al mes a cada ciudadano. Y éste debería ser el espíritu con que se ha votado unánimemente en el salón de plenos del ayuntamiento el pasado mes de abril.

Pero no hay intención de que vaya a ser así

Las últimas declaraciones de la consejera Pilar Clavero haciendo depender la calidad del agua que bebamos del recrecimiento de Yesa, es una toma de postura más por los intereses de riego que por la calidad de agua que bebemos en Zaragoza. Y nos explicamos.

Desde datos aportados por la CHE, siete de cada diez años se pueden aportar el cien por cien agua de Bardenas. ¿Po rqué no se hace?

En estos últimos meses de marzo, abril y parte de mayo de 2022, en la web del ayuntamiento, se nos indica que al menos un 50% ha venido del Canal Imperial. Y en la misma web nos da indicadores en conductividad, trihalometanos, sodio, cantidad de cloro y nitratos, bastante peores que si toda el agua nos viniera del Canal de Bardenas. ¿Quién lo decide si el pantano de Yesa está a tope de su capacidad?, ¿Se busca realmente, por todos los medios posibles, mejorar la calidad del agua de los zaragozanos?

¿Y en los tres años restantes de cada diez? Pensamos que el aporte que hace Zaragoza al sostén del mantenimiento del canal de Las Bardenas debería ser motivo para tener agua cien por cien del Canal de Las Bardenas. Solo se utiliza la octava parte de la que se utiliza para riego.

La consejera nos emplaza a que esté terminado el recrecimiento del embalse de Yesa. Según la CHE dentro de cuatro años. A ello hay que esperar los años de llenado del embalse, al que muchos somos totalmente escépticos de que eso ocurra por temas de seguridad y a pesar que se ha triplicado el presupuesto inicial. ¿Cuánto más tenemos que esperar los zaragozanos después de, nada menos, 25 años?

Como seguir mejorando la calidad del agua

Renovando la redes de abastecimiento. Salvados los 120 kilómetros desde Yesa a Zaragoza hay que recorrer posteriormente 1.200 kilómetros de conducciones en el tramo urbano de la ciudad y ello empeora la calidad del agua significativamente.

De los 1.200 kilómetros de tuberías, el 40% hay que cambiarlos afectando especialmente a barrios como el Casco Histórico, Delicias, Las Fuentes, por citar algunos de ellos. Y no solo afecta a la calidad y a la cantidad de cloro que se necesita, sino a las perdidas que en la red que nos suponen 10 hm³ anuales (la sexta parte de la que potabilizamos). En la ciudad suiza de Zurich no utilizan cloro para potabilizar, entre otras razones, porque tienen el 100% de la red de tuberías totalmente renovado.

Los ríos de la ciudad: una cloaca

Pero de nada sirve traer agua de Bardenas, si dejamos que nuestros ríos empeoren su calidad. Hacen falta decenas de tanques de tormentas en los tres ríos zaragozanos, monitorizar y renovar las redes de colectores de aguas residuales y sobre todo hacer unas nuevas depuradoras.

El informe último de la CHE es demoledor. Nos habla de la Industria Química del Ebro, como indicaba EL PERIÓDICO DE ARAGÓN, que ocasiona 1,5 millones en costes de depuración anualmente y que tenemos que costear todos los ciudadanos. En 33 años de funcionamiento, la deuda supondría 50 millones de euros.

Por no hablar del estado en queda el río Gállego por la actividad de La Montañanesa durante más 80 años. Las industrias tienen que asumir los costes ambientales. Que con 2,30 metros de nivel de caudal la margen izquierda del Ebro no depura sus aguas y que las depuradoras no están preparadas para recibir residuos industriales, que se llevan al río sin depurar las aguas fecales de áreas de la ciudad que rondan los 150.000 habitantes y, por último, que se supera el exceso de fosfatos y de nitrógeno, por no poder eliminarlos correctamente. ¿Y estos informes no se sabían años antes?

¡Y dicen que el saneamiento en una gran ciudad es mucho más barato que en otros territorios!

Que la ciudad tenga que pagar mas de 500 millones de euros, según la Cámara de Cuentas, antes del 2045 es insostenible con todas las necesidades que hay que cubrir y habrá que negociar un nuevo ICA. Y solo falta que tengamos que poner dinero para la nueva Romareda.

¿Y cómo queda la participación?

Públicamente se ha quedado en convocar el Consejo Sectorial de Medio Ambiente y se nos promete que también se convocará la Comisión del Agua. Nosotros pedimos que sea antes del mes de julio por la cantidad de temas que quedan por resolver. Pero tenemos mucho interés en reunirnos con el alcalde para que respalde el acuerdo del pleno.

Desde el verano pasado hasta aquí, más de seis veces hemos llamado a las puertas del grupo popular y a la secretaría de alcaldía para hablar de los temas de abastecimiento y depuración. No hemos recibido respuesta. De las más de 10.000 horas que seguro nuestro alcalde dedica o dedicará al trabajo por nuestra ciudad en esta legislatura, más de cien colectivos le pedimos solo una hora para hablar de las aguas e intercambiar puntos de vista. Seguro que el agua, nuestros ríos y nuestra salud bien lo merecen.

¿Hablamos señor Jorge Azcón?

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