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El Periódico de Aragón

Una de espías

Los móviles del Gobierno de Aragón, limpios por el momento

Ninguno de los dispositivos revisados ha tenido que ser derivado al CNI | La explosión del caso Pegasus evoca el suceso de espionaje en la DGA en los 90

Javier Lambán mira su teléfono durante un pleno en las Cortes de Aragón. JAIME GALINDO

La explosión del caso Pegasus hace un mes ha removido los cimientos de diferentes estamentos sociales españoles, especialmente los políticos. Algunos se preocuparon mucho; otros como Javier Lambán, casi nada. «No he estado preocupado nunca, puedo tener el teléfono abierto las 24 horas sin problema», dice el presidente de Aragón.

No obstante, es uno de los llamados a realizar un análisis forense --así se llama-- de su teléfono celular, al igual que todos los consejeros de su Gobierno.

De momento, fuentes de la DGA aseguran que todos los dispositivos revisados no han tenido que ser remitidos al CNI, aunque sin concretar cuántos ni cuáles han sido examinados hasta ahora.

Marco, Palacios y Gomáriz, en la cafetería de las Cortes. | JAIME GALINDO

«De forma preventiva, ante la posibilidad de que se hayan producido situaciones de infección con el malware Pegasus, el Gobierno de Aragón, a través de los técnicos de Aragonesa de Servicios Telemáticos (AST) –dependiente de la Consejería de Ciencia– y de la dirección general de Administración Electrónica y Sociedad de la Información está realizando «una comprobación de los terminales del presidente y los consejeros informando, en su caso, al Centro Criptológico Nacional de cualquier situación anómala que se detecte en el proceso».

El caso ha traído a la memoria la figura del expresidente socialista de Aragón José Marco, que como presidente de la Diputación Provincial de Zaragoza pagó un sillón de unas 80.000 pesetas con dinero público, hecho por el que sería condenado en el año 1995.

Cuando le llegó esa sentencia ya había dimitido como presidente autonómico, cargo al que accedió en septiembre de 1993 a través de una moción de censura presentada por el PSOE, IU y un tránsfuga del PP (Emilio Gomáriz) para derrocar al Gobierno de los populares con el PAR.

Fue precisamente el Partido Aragonés el que pidió una comisión de investigación ante las acusaciones sin nombre formuladas por el entonces alcalde socialista de Zaragoza, Antonio González Triviño, que denunció que había sido investigado con dinero público durante un largo periodo.

José Marco ordenó que se hicieran escuchas telefónicas a empresarios y políticos de varios partidos, incluido el suyo. El coste de esos trabajos de espionaje se elevó a 14,5 millones de pesetas

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El tiempo demostró que fue el presidente José Marco quien encargó informes a la agencia de detectives privados Diamond, hoy desaparecida, sobre 31 empresas subvencionadas. También ordenó que se hicieran escuchas telefónicas a empresarios y políticos de varios partidos, incluido el suyo. El coste de esos trabajos de espionaje se elevó a 14,5 millones de pesetas (unos 87.000 euros), que fueron pagados con dinero del presupuesto de la DGA.

Casi 20 años después del 'gomarcazo', ya en 2013, se descubrieron micros ocultos en los ascensores que conducen a la zona de Presidencia del Pignatelli, aunque desde el Gobierno, entonces popular, aseguraron que estaban desactivados. Los aparatos se conectaban accionando el botón de alarma de cada uno de los ascensores y enviaban las conversaciones que captaban a un receptor por vía telefónica.

Portada de El Periódico de Aragón en su edición del día 16 de septiembre de 1993. REPRODUCCION DE LA PORTADA DE EL PERIODICO DE ARAGON EN SU EDICION DEL DIA 16 DE SEPTIEMBRE DE 1993. EL TITULAR PRINCIPAL ES "GOMARCAZO", SOBRE LA MOCION DE CENSURA QUE LLEVO A JOSE MARCO A LA PRESIDENCIA DE LA DGA.PRENSA Y MEDIOS DECOMUNICACION. EL PERIODICO DE ARAGON.

Después de la dimisión de Marco, que llegó al poder en septiembre de 1993 mediante una tormentosa moción de censura que contó con el apoyo del tránsfuga Gomáriz (PP) y lo abandonó arrollado por el escándalo del espionaje a políticos y empresarios, el presidente de la DGA en funciones, Ramón Tejedor, pidió a la Policía y a Telefónica que efectuaran un barrido telefónico del Pignatelli con el objetivo de detectar la posible presencia de micrófonos.

Nadie admitió haber tenido relación con su colocación cuando Luisa Fernanda Rudi ordenó retirarlos. Marco negó haber ordenado su instalación, su jefe de Seguridad aseguró no tener nada que ver y la empresa de los ascensores dijo desconocer el asunto.

Tras cerrar un pacto las defensas con la Fiscalía, y después de haber devuelto los 14,5 millones de pesetas que le costaron los espías, la Audiencia de Zaragoza condenó a Marco a 15 meses de cárcel por malversación y falsedad e impuso a Gómez Moreda (de la agencia Diamond) una pena de 12 meses de prisión por los mismos delitos. El expresidente ya había sido condenado por el sillón de la DPZ y el espía tenía antecedentes penales por estafa.

Pegasus, en 50.000 teléfonoc

Pegasus, bastante menos chapucero, es un programa espía desarrollado por la compañía israelí NSO Group. Esta herramienta ha sido adquirida por 45 Gobiernos de todo el mundo. Después la destinan al Ejército y a la Policía para perseguir a criminales con la tecnología de ciberespionaje con la que se hackearon los teléfonos móviles del conseller Roger Torrent, cuando era presidente del Parlament; del líder de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona, Ernest Maragall; y de la exdiputada de la CUP Anna Gabriel.

Fue solo la punta del iceberg. Después se averiguó que habían sido espiados 60 líderes independentistas, entre ellos el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y nada menos que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Pegasus fue en principio un programa espía utilizado como una herramienta antiterrorista, para espiar a delincuentes y enfrentarse al crimen organizado. Inevitablemente, el spyware comenzó a usarse para el espionaje de periodistas y políticos, entre otros.

Según Amnistía Internacional y Forbidden Group, más de 50.000 teléfonos de 50 países podrían haber sido alcanzados por Pegasus software entre 2016 y 2021.

La gran amenaza en este caso es que Pegasus no solo accede a los datos de los teléfonos que espía, sino que se hace con el control total del dispositivo. Una vez dentro, el espía puede tener acceso a la cámara, al micrófono (no hace falta que se esté usando en ese momento), la localización, las contraseñas y, por supuesto, las aplicaciones de mensajería. Tiene la capacidad de grabar conversaciones telefónicas y activar el teclado sin que el propietario del móvil se dé cuenta.

En España, la irrupción de este programa espía se llevó por delante a la directora del CNI, Paz Esteban, después de que se conociera que dicho programa había entrado en el teléfono no solo del presidente del Gobierno, sino de varios ministros y de políticos independentistas catalanes.

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