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El Periódico de Aragón

TRABAJO

El Gobierno de Aragón confía en la macrooferta de empleo público para acabar con las plazas rurales desiertas

El Ejecutivo pretende acabar con la temporalidad en la administración autonómica y fijarla en el 8% frente al 40% actual

Los vecinos de Utrillas protestaron, por segundo día consecutivo, contra la falta de médicos. MOVIMIENTO ACCIÓN RURAL

Utrillas salió a la calle para protestar ante la falta de médicos en su centro de salud. Nueve de los diez profesionales que trabajan allí ya han comunicado su marcha , volviendo a demostrar que el medio rural aragonés se desangra. Aunque las razones de este éxodo son dispares, el Gobierno de Aragón ve en la temporalidad de las plazas públicas uno de los principales motivos de este constate baile de trabajadores. De ahí que fíe a una macrooferta de empleo la solución a este problema con la estabilización de 2.552 puestos interinos en la administración general, sanidad y educación. No será de forma inmediata, el Ejecutivo estima que los procesos selectivos estarán resueltos antes de que finalice el 2024.

El Consejo de Gobierno se reunió este jueves por la mañana de forma extraordinaria para aprobar la mayor convocatoria realizada hasta el momento en la comunidad que alcanza casi las 8.121 plazas en total. En la rueda de prensa posterior, el consejero de Hacienda del Gobierno de Aragón, Carlos Pérez Anadón, que estuvo acompañado por el director general de Función Pública, Esteban del Ruste, señaló que en la comunidad hay unos 58.000 funcionarios y que el porcentaje de temporalidad ha llegado a estar en torno a un 40% y el objetivo es reducirlo al 8%. Habrá 300 convocatorias y los procesos de las mismas se harán antes de que acabe el año.

Pérez Anadón valoró el acuerdo (que previamente fue negociado con los sindicatos CCOO, UGT y CSIF) aprobado este jueves porque "vale su peso en oro", mientras echó la vista atrás y arremetió contra las las políticas que aplicó el anterior Gobierno de España de Mariano Rajoy "por las que no hubo prácticamente tasa de reposición y que llevó a Aragón a alcanzar una temporalidad del 40%, ya menguada en Sanidad y Educación, que ya están por debajo del 20 y en el 13,5%, respectivamente, gracias a las ofertas de empleo público que ha habido". Fue la medida de contención del gasto que tomaron los populares después de pactar con Bruselas la reducción del déficit público en al menos 16.500 millones de euros en 2012.

Para el consejero, el hecho de que se acabe con la temporalidad en general y, especialmente en Zaragoza, destino elegido en contra del medio rural, va a provocar que no haya personal que pida traslados, sino que las ofertas de empleo futuras sean en un lugar definido. Rechazar un lugar de trabajo implicará perder una opción laboral.

 

Por otro lado, tanto Pérez Anadón como del Ruste destacaron, ante posibles críticas de pérdida de derechos de interinos, "que hay que compaginar derechos tanto de que lleva tiempo preparándoselo, estudiando y gastando dinero en academias como del que está cubriendo una plaza". De ahí que se analizarán los baremos negociados, pero en los casos en los que se quede una plaza desierta la nota de corte se reducirá en favor, de por ejemplo, los méritos laborales.

De las 2.552 plazas aprobadas, 1.179 son de Sanidad, 802 de Educación y 571 de la administración general y se suman a las ya aprobadas y convocadas o que a las que se les va a dar el visto bueno inmediatamente: 2.023 de ofertas de estabilización de 2017, 2018 y 2019; 1.569 de ofertas ordinarias de 2018 a 2021, y 1.977 de la oferta ordinaria de 2022 y que se aprobará en junio, lo que da un cómputo total de 8.121 plazas que estarán convocadas antes de fin de año.

Según ha explicado el Gobierno de Aragón, esta convocatoria extraordinaria, la tercera que autoriza el Gobierno de España desde 2017, se organiza en dos vertientes, una de ellas la tasa adicional según lo expresado en el artículo 2 de la ley de medidas urgentes para la reducción de la temporalidad en el empleo público, que engloba las plazas de naturaleza estructural que están dotadas presupuestariamente y que han estado ocupadas de forma temporal e ininterrumpida al menos los tres años anteriores a 2020.

El director general de Función Pública, Esteban del Ruste, y el consejero de Hacienda, Carlos Pérez Anadón EP

El sistema de selección será el de concurso oposición. Los ejercicios de la fase de oposición serán eliminatorios y la valoración de la fase de concurso será de un 40% de la puntuación total, y tendrá en cuenta la experiencia del trabajador y otro tipo de méritos profesionales o académicos. Esta convocatoria estará conformada por un total de 1.219 plazas. De ellas, 264 corresponden a la Administración General, 474 a Sanidad y 481 a Educación (para personal docente no universitario).

La segunda vertiente se organiza en función de lo que indican dos disposiciones de la citada ley sobre la convocatoria a través del sistema de concurso para las plazas que hayan estado ocupadas con carácter temporal y de manera interrumpida con anterioridad al 1 de enero de 2016. Es decir, se trata de un modelo sin examen en el que se bareman los méritos de los aspirantes con una dilatada interinidad y en esta modalidad se encuadran 1.333 plazas. De ellas, 307 corresponden de la Administración General, 705 a Sanidad y 321 a Educación.

Esta oferta extraordinaria se suma a la oferta de empleo público de 2022, que suponen 1.977 plazas en los tres sectores y se aprobará en un mes: 658 corresponden a Educación; 992 a Sanidad y 327 a la Administración General.

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