No es la primera vez que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) pone a la venta propiedades que no utiliza en la comunidad para desprenderse de ellas, por su uso inexistente o porque le resulta más rentable quitárselas que mantenerlas en sus manos.

Esto es lo que ha provocado que la empresa de titularidad estatal haya puesto a la venta, mediante subasta pública, cuatro viviendas de su propiedad en el municipio oscense de Barbastro con unos precios mínimos de licitación que oscilan entre los 97.500 euros por una vivienda de 58,7 metros cuadrados y los 149.500 euros por un ático de 81,4 metros. Una oportuinidad que incluye, en todos los casos, hacerse con un garaje y un trastero.

Los inmuebles forman parte de un conjunto residencial construido sobre terrenos de la antigua estación de Barbastro como resultado del convenio de colaboración urbanística suscrito en 1994 con el ayuntamiento de la localidad, que permitió la integración en el casco urbano de los terrenos que quedaron fuera de servicio con el cierre de la línea ferroviaria Selgua-Barbastro, ya en 1985, según informó ayer el gestor ferroviario en un comunicado.

Puesta en valor del patrimonio

Estos inmuebles están ubicados próximos al inicio del trazado de la Vía Verde de Barbastro a Monzón, un proyecto que goza de gran demanda entre la población local y cuya próxima ejecución supondrá la primera ruta verde acondicionada completamente en la provincia de Huesca. Un aliciente para optar a estas viviendas de cara a un futuro que prevé revalorizar ese entorno de la mano de este ambicioso proyecto.

A este tipo de subastas públicas pueden optar tanto empresas como particulares y pueden pujar en el concurso público a través de la presentación de las ofertas, cuyo plazo finaliza el próximo 29 de junio a las 12.00 horas, acompañadas de la documentación requerida y de la fianza establecida en las bases.

La subasta de estos inmuebles se enmarca en el plan de rotación de activos no estratégicos de Adif, que tiene como fin mejorar la eficiencia, generar ingresos y reducir costes para las arcas de la entidad de capital público. Una operación que ya ha dado varios pasos a lo largo de la comunidad, con parcelas, pisos o locales comerciales, incluso en la capital aragonesa, en los que ya se ha desprendido de varios inmuebles de su propiedad.

Entre las medidas de este plan figuran la puesta en valor del patrimonio inmobiliario que no es esencial para el desarrollo de su actividad. Una de las últimas, por ejemplo, en Zaragoza, donde puso a la venta una parcela residencial en el distrito de Miralbueno, en la zona de El Portazgo, con un precio mínimo de salida de 182.000 euros. H