De los 47 incendios que se registraron entre el 13 y el 20 de Junio en territorio aragonés, al menos 18 de ellos (un 38%) tuvieron como detonante una negligencia humana. En 14 ocasiones chispas derivadas de motores y diversa maquinaria (mayoritariamente cosechadoras) fueron las que causaron el fuego. Además, en dos ocasiones una colilla mal apagada comenzó las llamas y en una ocasión, en el incendio registrado en el término municipal de Ateca, el fuego fue provocado por un individuo.

Las causas naturales son el otro gran foco de los incendios registrados en la comunidad autónoma. Hasta en diez ocasiones fue un rayo derivado de una tormenta eléctrica el que comenzó las llamas.

Además, en una ocasión, concretamente en Pradilla de Ebro, el incendio se produjo por reactivación de un fuego anterior llegando a calcinar hasta 90 hectáreas y convirtiéndose en el tercer incendio más importante de todos los registrados durante la pasada semana.

Además, hasta en cuatro ocasiones han sido las chispas derivadas de una colisión con las líneas eléctricas las causantes del fuego.

Respecto al resto de incendios hay al menos nueve ocasiones en las que los informes no especifican las causas del fuego, dos en los que se desconocen las causas y uno – el de Nonaspe, el segundo de mayor envergadura – donde todavía se investigan las causas que provocaron las llamas.

Aunque las cifras puedan parecer alarmantes en 26 ocasiones, es decir en un 55% de las ocasiones, los incendios no llegaron a calcinar más de una hectárea por lo que son considerados simples conatos.

Por provincias. Zaragoza y Huesca son las mas afectadas con 17 fuegos de mayor o menor magnitud cada una, mientras que Teruel solo ha registrado 13 incendios forestales.

Además, el peor día fue el 14 de junio, martes, cuando se registraron hasta nueve incendios de distinta intensidad. Las altas temperaturas registradas durante la ola de calor dificultaron aún más si cabe la extinción de los incendios con la dificultada añadida que para controlar cada foco eran necesarios más efectivos de lo normal.

Por el momento, todos los incendios han sido dado por extinguidos excepto el de Castejón de Tornos, donde ya se han quemado 1.960 hectáreas y donde los bomberos siguen trabajando para frenar el avance.

Afortunadamente no ha habido que lamentar grandes daños materiales ni personales en ninguno de los incendios ocurridos durante la semana. Solo una persona tuvo que ser atendida por quemaduras en las manos al intentar apagar las llamas con las que comenzó el incendio de Nosnaspe. En cuando a desalojos solo se han tenido que desplazar una veintena de vecinos de varios núcleos cercanos a Barbastro y los residentes de la residencia de ancianos de Burbáguena.