Repsol inauguró este lunes en su planta de compuestos Polidux, en Monzón, una nueva línea de producción destinada a la fabricación de compuestos de polipropileno reforzados con fibra de vidrio. Esto permitirá incrementar casi un 30% la producción estos materiales de alto valor añadido y muy especializados, con alta demanda en sectores tecnificados como la automoción.

La nueva línea ha requerido una inversión de 4,5 millones de euros, siendo la más relevante en la planta desde 2006. Su puesta en marcha creará entre ocho y diez nuevos trabajadores directos, «que se multiplicarán por tres o cuatro empleos inducidos en la zona», según dijo el director de Poliolefinas de Repsol, Rafael Jiménez.

«El de hoy es un paso importante para Repsol Química porque se ha materializado una nueva línea de fabricación en la que se producen materiales muy especializados y diferenciados que se destinan a mercados muy exigentes que reivindican una alta calidad y alta tecnología», añadió Jiménez.

«Polidux es una parte importante del área de Repsol Química. Llevábamos mucho tiempo trabajando en esta idea. Estamos muy contentos de estar aquí», reiteró Jiménez.

Junto a él estuvo el vicepresidente y consejero de Industria, Competitividad y Desarrollo Empresarial de la DGA, Arturo Aliaga. «Esta ampliación es el ejemplo de una empresa española de éxito, el grupo Repsol, con el que tenemos muchas líneas de colaboración. Cuando hay en una localidad industria química con tradición y solera, presentando un proyecto tecnológico avanzado de nuevos materiales, es una buena noticia que pone manifiesto la capacidad para atraer inversiones y de valor industrial de la ciudad de Monzón», dijo Aliaga.

Capacidad industrial

«Esta ampliación pone en valor dos cosas: la capacidad de Monzón para atraer empresas y la capacidad para ser núcleo industrial. Es un sector de contratos serios, de empleo de calidad y punta de lanza de las cuestiones relativas a la seguridad industrial y empresarial. Es una una enorme satisfacción para el Gobierno de Aragón saber que cada 5 o 6 años Repsol nos sorprende y siempre apuesta por Aragón», añadió Aliaga.

De este modo, Repsol consolida con esta nueva inversión su fábrica de Monzón como una planta estratégica para el crecimiento en el mercado de productos diferenciados de alto valor añadido. Además, reafirma su apuesta por la diferenciación y por la economía circular con la reciente obtención de la certificación UNE-EN 15343 también en esta fábrica.

Esta norma certifica la trazabilidad y el contenido de material reciclado en los compuestos de polipropileno que Repsol comercializa bajo su marca Repsol Reciclex, con hasta un 80% de material reciclado.

Repsol es una compañía multienergética global que lidera la transición energética con la ambición de alcanzar cero emisiones netas en 2050. Para alcanzarlas, está desplegando un modelo integrado de tecnologías de descarbonización basado en la mejora de la eficiencia, el aumento de la capacidad de generación de energía baja en emisiones, la producción de combustibles bajos en carbono, el desarrollo de nuevas soluciones para el cliente, la economía circular y el impulso de proyectos innovadores para reducir la huella de carbono de la industria.