El Gobierno de Aragón publicará en los próximos días el decreto-ley que definirá el marco regulador para las ayudas directas que se otorgarán a los damnificados por el fuego de Ateca. Así lo ha anunciado la consejera de Presidencia y portavoz del Gobierno autonómico, Mayte Pérez, tras un Consejo de Gobierno marcado por la última hora del incendio.

Además, el Ejecutivo aragonés ha aprobado una declaración institucional por la que insta a la Administración General del Estado a que declare "zona catastrófica" todo el área afectada por las consecuencias del fuego, que incluye a los municipios de Moros, Villalengua, Villarroya de la Sierra, Bubierca, Alhama de Aragón, Castejón de las Armas, Contamina, Embid de Ariza, Cetina, Terrer y Ateca.

Pérez ha vuelto a expresar, en nombre del Gobierno, la "solidaridad" con todos los vecinos afectados de la Comarca de Calatayud, y ha defendido que el decreto-ley responderá a una situación "excepcional", "en un contexto de extrema gravedad" tanto por la amplitud del alcance de las llamas como por el impacto del fuego en explotaciones agrarias que suponen el medio de vida básico de agricultores y ganaderos.

"Somos una sociedad madura y no solo debe servirnos la prohibición"

"El objetivo es resarcir de los daños causados cuanto antes", ha señalado Pérez, que ha vuelto a señalar que en el marco actual de cambio climático "debemos ser conscientes de que tenemos que aprender a convivir con los incendios".

Asimismo, la portavoz del Ejecutivo aragonés ha vuelto a recalcar la importancia de las recomendaciones que se efectúan desde las Administraciones públicas, y ha rechazado que la vía de la prohibición sea la respuesta a estos grandes incendios. "Somos una sociedad madura y no solo la prohibición debe servir como norma", ha reclamado. "No podemos reducir el debate a que hay que prohibir actividades, porque es mucho más complejo", ha subrayado.

Por otro lado, ha reiterado la voluntad del Gobierno de Aragón de llevar el asunto a la Fiscalía en los próximos días para que se diriman las responsabilidades por el origen del fuego.

El municipio de Moros, en la comarca de Calatayud, tras el incendio forestal de Ateca Jaime Galindo.

Las cifras que deja el incendio

El incendio de Ateca llegó a abarcar un perímetro de 72 kilómetros de longitud y 14.000 hectáreas de superficie entre masa forestal y parcelas agrícolas, y causó además importantes daños materiales en inmuebles del casco urbano de Moros.

Las condiciones climáticas adversas favorecieron la rápida propagación de las llamas y obligaron a desalojar a más de 1.700 personas de Moros, Villalengua, Alhama de Aragón, Bubierca y Castejón de las Armas.

Fueron realojados en diferentes recursos de la zona, como el recinto ferial de Calatayud, polideportivos de Ateca y Nuévalos, albergues municipales, hoteles de Calatayud y centros asistenciales.

La magnitud del incendio exigió contar con medios de extinción propios del Gobierno de Aragón, del Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Ministerio de Defensa –con dos secciones de la Unidad Militar de Emergencias–, Ministerio del Interior, Bomberos del Ayuntamiento de Zaragoza, Voluntarios de Protección Civil y el Servicio de Protección y Extinción de Incendios de la Diputación Provincial de Zaragoza.