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El Periódico de Aragón

MEMORIA DEMOCRÁTICA

Del tabú al legado: 90 años de María Domínguez como alcaldesa de Gallur

La familia tardó décadas en hablar de ella. Las mujeres de Gallur la recuerdan desde 1994

Recreación teatralizada de la detención de María Domínguez Remón, antes de ser fusilada. JOSE MIGUEL CALVO

María Domínguez Remón, primera alcaldesa de la España democrática, sembró un legado que tardó tiempo en florecer. Los duros años de la dictadura silenciaron la labor de una precursora de la igualdad y defensora del papel de la mujer en cualquier ámbito, ferviente impulsora de la educación como el mejor arma para transformar la sociedad.

En casa, los suyos, tardaron años en volver a hablar de ella, de quién fue, y de cómo le arrebataron la vida. José María Lostes, sobrino de María Domínguez, a sus cerca de 90 años, se trasladó desde Fuengirola para presenciar el homenaje que ayer rindió Gallur (Zaragoza) a su tía, la hermana de su madre Jacoba.

Con lágrimas en los ojos y una emoción que le cerraba la garganta, el descendiente directo de Domínguez de mayor edad recordó el tiempo que tardaron en volver a hablar de su tía. 

«Durante décadas, era una tema tabú. Nadie hablaba de ella», rememora. Domínguez fue arrestada cuando se refugiaba en casa de su hermana Jacoba, de ideas menos progresistas, pensando que así podría escapar de los avisos que ya le habían llegado al estallar la guerra civil.

Pese lo poco que se hablaba en esos años de posguerra y dictadura, todos en casa sabían dónde estaba María. «Sabíamos que estaba en el ciprés de Fuendejalón, y allí nunca faltaban las flores», comentó José María, apenas momentos después de que se descubriera el nuevo busto que recuerda a la también maestra y escritora. Miguel Ángel Lostes, su hijo, señala que «junto con Clara Campoamor o Victoria Kent, María Domínguez abrió un camino del que ahora se empiezan a ver los frutos».

Recreación de María Domínguez en la ajetreada Barcelona. JOSE MIGUEL CALVO

A principios de los años 90, con la democracia ya más asentada, se creó en Gallur la Asociación de Mujeres María Domínguez. Cuando nació, reconocen su fundadora y su actual presidenta, se trataba de crear una entidad para reunir los intereses de las mujeres del pueblo... que pronto tomó el cariz de reivindicar la figura de quien fuera su alcaldesa.

«María Domínguez nunca ha estado olvidada, la asociación no ha dejado de reivindicar su nombre», señala Teresa Pardo, actual presidenta de la entidad. «En el año 32 hizo muchas cosas por el pueblo, por la igualdad, por la enseñanza de los niños y las niñas», añade Pardo. «Era una pacifista convencida, se rebelaba contra las armas. Había sido alcaldesa y maestra, y se sabía señalada.

Pero su legado no se perderá», defendió Pili Domeque, primera presidenta de la asociación de mujeres. Además de esta entidad, un colegio, una calle y ahora un busto recordarán siempre el papel de Domínguez. 

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