Kiosco

El Periódico de Aragón

SERVICIOS FERROVIARIOS EN ARAGÓN

¡Viajeros al autobús...!

6.000 usuarios se verán afectados cada semana por los trabajos en las líneas de Zaragoza a Canfranc y a Lérida

Viajeros de un autobús fletado por Renfe, ayer, en la estación Zaragoza-Delicias. ANDREEA VORNICU

El viaje entre Zaragoza y Huesca, y viceversa, es corto y, por lo general rápido. Pero desde este lunes solo existe una opción en transporte público: el autobús. Adif está haciendo obras en las vías, en Zuera, y dentro de un mes empezará otras en la ruta de Canfranc. Por eso ya no se puede ir en tren y Renfe ha puesto en marcha un servicio por carretera para trasladar a todos los viajeros que se muevan entre el Pirineo y Zaragoza y entre la capital aragonesa y Lérida por Monzón.

«Yo, personalmente, prefiero el tren», explica Sara Mau, una joven que acaba de bajarse del autobús de Renfe que sustituye al tren en el trayecto de Huesca a Zaragoza. «El tren es más aerodinámico y, sobre todo, las veces que lo he cogido, he pasado menos calor, sobre todo ahora en agosto», explica.

Acaba de apearse del autobús y, junto a otros ocho viajeros, aguarda a que el chófer abra la tapa del maletero para retirar su equipaje. «Tampoco tengo queja del autobús, porque como hemos venido poca gente he podido cambiarme de asiento», añade.

El suyo es el bus que ha llegado a las 19.38 a la dársena número 21 de la estación de autobuses de la intermodal Zaragoza-Delicias, un lugar que entre el calor, el ruido de los motores y el ajetreo intermitente no resulta muy acogedor. Claro que los viajeros pierden allí el tiempo justo, lo que les cuesta coger sus cosas o meterlas en el portaequipajes.

Poco antes, a las 19.02 horas ha salido otro autobús, el que hacía el trayecto contrario, entre Zaragoza y la capital oscense. Solo han subido ocho viajeros. Casi todos tienen asumido que han de cambiar de medio de transporte y no le dan importancia.

«A mí me da igual ir en tren que en autobús», señala Carlos antes de depositar su maleta en el portaequipajes. «Viajo continuamente y todos los medios para hacerlo me parecen bien, con tal de cumplir el objetivo», precisa. Esta vez, aclara, se desplaza a la capital del Aragón «para pasar una semanilla con unos amigos».

Un usuario recoge sus pertenencias en el autobús que ha sustituido al tren. ANDREEA VORNICU

"Para nosotros no es un trastorno"

Rosana, de Huesca, tampoco tiene ningún inconveniente en subirse al autobús. «Yo iba a hacer transbordo de un tren a otro, pero Renfe me ha explicado que, debido a las obras, no hay servicio en la línea y que han habilitado un autobús», indica.

«Para nosotros esto no es ningún trastorno», comenta Héctor, que viaja de Madrid a Barbastro con su pareja, Begoña. «No nos han dicho nada de que a Huesca solo se puede ir en autobús, nos hemos enterado por la pantalla y también por los de seguridad», afirma. «Hubiera sido mejor saberlo antes, pero no pasada nada», indica.

Las obras de mejora en la línea férrea entre Zaragoza y Huesca que empezaron este lunes afectarán a unos 6.000 viajeros semanales, 2.000 con destino Monzón y Lérida y 4.000 entre Zaragoza y Canfranc, según cálculos de Renfe. La compañía ferroviaria ha fletado autobuses, en el mismo horario que los trenes, para seguir prestando el servicio a los usuarios afectados, con independencia de la estación donde se apeen del tren o suban al mismo.

Los viajeros descienden del autobús llegado de Huesca. ANDREEA VORNICU

"Un mal necesario", según el alcalde de Canfranc

«Es un mal necesario», resume Fernando Sánchez, alcalde de Canfranc, que considera que la supresión del Canfranero durante el mes de agosto tendrá un impacto negativo sobre el turismo. Los autobuses, en su opinión, «no sustituyen perfectamente al tren». «Hay que tener en cuenta que el propio tren es una atracción turística, pues numerosas personas lo emplean como una forma de recorrer el territorio y de ver paisajes», señala el regidor.

Además, en el caso de Canfranc, la interrupción del tráfico ferroviario, motivada por los trabajos en el entorno de Zuera, va para largo. Realmente, las obras en la línea del Canfranero no empiezan hasta el 1 de septiembre, pero se prolongarán hasta el 16 de noviembre de este año, en una primera actuación a la que seguirá otra en 2023.

«Al término de las actuaciones entre la boca sur del túnel internacional y Zaragoza, nos encontraremos con una vía del siglo XXI, algo que venimos demandando hace décadas», subraya Sánchez. «Las obras causarán molestias, sin duda, pero van a ser muy positivas», concluye.

Quienes suban a Canfranc o bajen de la localidad pirenaica ganarán tiempo con el autobús (35 minutos), dado que este circulará por la A-23 a partir de Ayerbe, mientras que un microbús recogerá a los usuarios de las estaciones situadas entre esta última población y Sabiñánigo.

En cambio, los viajeros de la línea de Lérida verán cómo el recorrido se alarga casi una hora porque el autobús, en lugar de seguir la A-22, discurre por las estrechas carreteras secundarias de Monegros entre Tardienta y Monzón. 

Compartir el artículo

stats