La Guardia Civil investiga a cinco personas como presuntas autoras de un incendio forestal de Ateca (Zaragoza) el pasado mes de julio. Se les imputa su presunto delito de imprudencia grave por su participación en la realización de trabajos de reforestación que provocaron el fuego que afectó a nueve municipios de la provincia, calcinando más de 10.000 hectáreas de monte y obligando al desalojo de 1.700 vecinos de cuatro localidades.

El fuego se propagó rápidamente afectando a los municipios de Ateca, Bubierca, Moros, Villalengua, Terrer, Alhama de Aragón, Villarroya de la Sierra, Cetina y Embid de Ariza. Tras tener conocimiento del hecho, los especialistas del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Zaragoza iniciaron una investigación para el esclarecimiento de las causas y circunstancias en que se produjo el incendio, así como la posible existencia de responsabilidades por parte de personas o empresas involucradas.

Una vez localizado el punto exacto donde se inició el fuego y realizado un estudio de su evolución, la Guardia Civil recabó numerosos datos y manifestaciones y obtuvieron diferentes indicios que permitieron concretar que el incendio se había producido al golpear contra una piedra el ahoyador de una máquina retro-araña que trabajaba en la zona.

Agentes de la Guardia Civil, recogiendo pruebas sobre el terreno para averiguar el origen del fuego del incendio de Ateca Guardia Civil

Como consecuencia de las distintas comprobaciones realizadas durante la investigación, los especialistas del Seprona determinaron que podía existir imprudencia grave por parte de la persona que manejaba los mandos de la máquina y de las empresas que dirigían y supervisaban los trabajos de reforestación.

En total, los agentes investigan a cinco personas, pertenecientes a dos empresas diferentes, sobre las que se han instruido las correspondientes diligencias que serán entregadas en el Juzgado de Instrucción de Calatayud y la Fiscalía Provincial de Medio Ambiente.