Las dos olas de calor registradas en Aragón hasta el mes de julio han impactado directamente en la asistencia urgente y en las muertes registradas. Según se desprende de la primera evaluación del Plan de Vigilancia de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud en Aragón, elaborado por la Dirección General de Salud Pública del Departamento de Sanidad, tras analizar el periodo comprendido entre el 1 de junio y el 31 de julio.

El documento constata que las temperaturas en estas nueve primeras semanas de la temporada 2022 han superado en un elevado porcentaje de días las temperaturas medias de las series históricas y los umbrales de disparo de mortalidad, tanto de la temperatura máxima, mínima como de ambas simultáneamente. Especialmente las olas de calor caracterizadas por temperaturas extraordinariamente altas y persistentes sufridas en las tres capitales en la semana del 13 al 19 de junio y del 11 al 24 de julio.

De este modo se observa un aumento de las temperaturas máximas respecto al promedio de los 15 años anteriores en los meses de junio y julio, de entre 3 y 5 º C en Zaragoza, Huesca y Teruel. Y destaca sobre todo la semana del 13 al 19 de junio, fechas en las que esta diferencia diaria superó en más de 10 grados los valores promedio de la temperatura máxima de los 15 años anteriores.

También es destacable el número de días consecutivos en los que se ha registrado este fenómeno. Así, se han superado umbrales de temperatura máxima y mínima de disparo de mortalidad durante 15 días en Huesca, 22 días en Zaragoza y 4 días en Teruel.

Aumento de las atenciones en Urgencias

Estos aumentos de temperatura coinciden, un año más, con un aumento en los registros de urgencias. En los hospitales, los valores se acercan a los de temporadas previas a la pandemia de covid, con cifras en torno a las 9.500 asistencias semanales, excepto un notable incremento en la semana del 20 al 26 de junio, cuando se registraron casi 11.000 urgencias.

Además, del 1 de junio al 31 de julio se notificaron 135 atenciones en urgencias hospitalarias de patologías específicamente relacionadas con las altas temperaturas frente a las 49 del mismo periodo de 2021 aunque similares a las 139 de 2019. Asimismo, se han registrado durante el mes de julio 8 ingresos hospitalarios, 7 hombres y 1 mujer.

De estos diagnósticos, 85 se produjeron como consecuencia de golpes de calor o insolaciones, 30 se diagnosticaron como síncope de calor, 9 agotamientos por calor, 5 por fatiga y el resto, a diferentes patologías como edemas o calambres.

Las urgencias atendidas por el 061, al igual que en las temporadas 2020 y 2021, estuvieron muy por encima de los límites esperados, con un pico registrado entre el 18 y el 24 de julio, con 4.123 asistencias semanales frente a las 2.800 de media de los siete años anteriores.

Vigilancia de la mortalidad

Respecto a la mortalidad, en siete de las nueve semanas de vigilancia en Zaragoza, la mortalidad ha estado por encima del umbral esperado en todas las edades y en seis semanas en mayores de 64 años. Esto sugiere que, como en las urgencias, el número de defunciones aumenta durante las temporadas de calor. 

Por ejemplo, en Zaragoza capital la mortalidad se disparó en la semana disparó entre los mayores de 64 años la semana del 18 al 24 de julio, con 188 fallecimientos frente a los 115 de media de los últimos siete años. En Teruel, por su parte se registraron en 22 fallecimientos frente a la media de 12. Y lo mismo sucedió en Huesca, en la semana del 20 al 26 de junio, con 18 muertes de personas de más de esta edad frente a las 12 de media.

Los datos del estudio se basan en un análisis de las temperaturas registradas, de las urgencias hospitalarias, de la actividad del 061 y de la mortalidad en este periodo, según indica el Gobierno de Aragón. En cuanto a las temperaturas, los criterios de Salud Pública se basan en los umbrales establecidos para cada provincia a partir de los cuales se considera que hay afecciones para la salud de las personas: Huesca, 34 de máxima y 20 de mínima; Teruel, 36 y 17; y Zaragoza, 36 y 20

Francisco Javier Falo El Periódico de Aragón

El director general de Salud Pública del Gobierno de Aragón, Francisco Javier Falo, ha explicado que las defunciones se registran, principalmente, en las personas más vulnerables, mayores de 80 años o con enfermedades crónicas. Sin embargo, las patologías relacionadas con el calor, como pueden ser golpes de calor suelen darse en perfiles más jóvenes, coincidiendo con personas en edad de trabajar.

No obstante, ha precisado Falo, "no se ha descrito" en Aragón ningún fallecimiento por golpe de calor durante el trabajo. Se ha observado, eso sí, un incremento de las patologías ligadas al calor, principalmente, entre los hombres.

Las capitales de provincia, Zaragoza, Huesca y Teruel, es donde más defunciones se han registrado achacables al calor.

Una nueva "vuelta de tuerca"

El director general de Salud Pública ha asegurado que, con el incremento sostenido de las temperaturas y las previsiones de que este proceso de calentamiento se mantenga, las sociedad española afronta una nueva "vuelta de tuerca" en lo que se refiere al impacto sanitario del calor.

Si 2003 marcó un antes y un después por las elevadas temperaturas y sus consecuencias en la salud pública, Falo considera que este 2022 puede suceder algo similar. El departamento analizará de nuevo las cifras de mortalidad al finalizar el verano.

Frente a ello, ha destacado Falo, "solo queda seguir insistiendo en los mensajes de prudencia, de hidratación, de evitar las horas centrales del día, protegerse del calor, llevar ropa ancha y estar pendientes de las personas vulnerables, que tienen menor capacidad de adaptación". No hay recetas mágicas frente a un proceso de cambio climático como el que afronta el planeta.