Kiosco

El Periódico de Aragón

Día internacional de la juventud

Crece la depresión y las adicciones entre los adolescentes de Aragón

El suicidio es la segunda causa de muerte entre los 15 y los 25 años / El ciberacoso, los trastornos y la ansiedad aumentaron por la pandemia

Dos jóvenes pasean por el centro de Zaragoza. | ÁNGEL DE CASTRO

Los datos son «alarmantes». El suicidio se ha convertido en la cuarta causa de muerte no natural entre los adolescentes de entre 5 y 14 años en Aragón, pero la segunda entre los de 15 y 24 y la primera ya entre los de 25 y 44 años. La Asociación Aragonesa Pro Salud Mental (Asapme) recuerda este viernes, 12 de agosto, Día Internacional de la Juventud, que la salud mental de la población infantojuvenil se ha visto gravemente afectada por la pandemia.

Otros estudios señalan que los trastornos de la conducta alimentaria se han incrementado un 826% y que España es el país con mayor número de personas menores de 20 años que sufren ludopatía y adicciones. Estas cifras nacionales pueden extrapolarse a Aragón.

Y es que está probado que hay más problemas y más graves. En Asapme se han incrementado los casos de «ansiedad, depresión, trastornos por déficit de atención e hiperactividad, ideaciones suicidas, autolesiones, adicciones y ludopatías, trastornos de la conducta alimentaria y trastornos obsesivo compulsivos», señala Oneida Azón, psicóloga del departamento de atención infantojuvenil de la asociación. La pandemia afectó enormemente a los jóvenes, etapa en la que empezaron a aflorar estos problemas que «todavía están saliendo». ¿Hasta cuando? «Es imposible de saber», señala.

Infancia y adolescencia son una «población vulnerable» a la que se trastocaron sus planes, se interrumpieron sus rutinas y desaparecieron las relaciones sociales, «hubo distanciamiento, más pantallas, cambio de ritmo de sueño y una alimentación menos saludable». Lo que en principio pudo verse como una aventura (el confinamiento) llegó a aburrir y a provocar «apatía, miedos excesivos» y a pasar mucho tiempo en internet.

También creció el ciberacoso porque aunque «disminuyó el número de acoso escolar presencial, no el ciberacoso, ya que podía ser de manera continuada las 24 horas del día» debido a las redes sociales y al abuso de pantallas.

Señales de alerta

Para la especialista la adolescencia «no es una etapa sencilla» ya que dejan de ser niños para entrar a ser adultos y ahí «entra en juego la autonomía personal». Es el momento de estar alerta porque la prevención «juega un papel muy importante para afrontar la problemática» y mejorar la calidad de la salud mental infantojuvenil.

Los adolescentes no buscan terapia por ellos mismos y eso que cada vez existe menos «estigma» y ya no es tan difícil escuchar eso de «ayer me dijo el psicólogo...». Existe más conciencia de la salud mental y de los problemas surgidos por la pandemia. Algunos de los rasgos que pueden señalar que existe un problema es si el adolescente «duerme mucho, más del cansancio habitual, falta de autoestima, abandono de los intereses, pérdida de peso o apetito, aislamiento, irritabilidad, cambio brusco en las notas, abandono de hábito, ocio e higiene» entre otras. La comunicación familiar es esencial para prevenir, «saber que los padres están ahí para ayudar», establecer unos límites, poner rutinas y las amistades, que «juegan un papel esencial porque aunque es importante que quieran pasar tiempo con los amigos, la familia debe saber quienes son sus amigos». Y también es imprescindible, concluye Azón, «educar en un buen uso de internet y redes sociales». Esto para prevenir, pero una vez que existe el problema, son imprescindibles los recursos sanitarios y profesionales, reclaman desde Asapme.

Compartir el artículo

stats