El juez de guardia de Calatayud ordenó ayer el ingreso en prisión de Andrés G. L., de 37 años, tras tomarle declaración como presunto autor del asesinato de un hombre de 53 años cuyo cadáver fue descubierto por la Policía Nacional en el pub Blue Lion Lounge de la ciudad bilbillitana. El magistrado responsable del órgano judicial bibilitano acordó su envío al centro penitenciario de Zuera como supuesto autor de un delito de homicidio consumado.

El sospechoso, hostelero de profesión, fue detenido tras el descubrimiento del cuerpo sin vida de la víctima el pasado lunes. El fallecido había desaparecido el sábado anterior, en plenas fiestas de San Roque, y su familia denunció el hecho días después al no tener noticias sobre su paradero.

Andrés G. L. fue trasladado sobre las 12.45 horas de ayer al edificio de los juzgados de Calatayud, con el fin de prestar declaración sobre los hechos. Durante el interrogatorio se sintió indispuesto y un vehículo radiopatrulla de la Policía Nacional lo trasladó al hospital de la ciudad.

Deudas y supuesto trapicheo

El acusado es hostelero de profesión y regentó hasta hace unos meses el pub Blue Lion, situado en la parte antigua de Calatayud. Desde hacía varios meses el local se encuentra cerrado. El cadáver de la víctima apareció en su interior, con visibles muestras de violencia, dado que la causa de la muerte, según la autopsia, fueron los numerosos golpes que recibió, probablemente el mismo día de su desaparición, el sábado de la semana pasada. Además, debido al fuerte calor reinante por esas fechas se hallaba ya en proceso de descomposición.

Andrés G. L. es conocido como hostelero y una fuente local apuntó que últimamente tenía problemas económicos y había dejado deudas sin pagar. Al parecer, se dedica a la venta al menudeo de sustancias estupefacientes, una circunstancia que se encuentra relacionada con el crimen, dado que entre él y la persona a la que presuntamente mató existían problemas relacionados con el consumo de drogas.

La declaración del sospechoso comenzó sobre la una del mediodía y se prolongó, en total, hasta las ocho de la tarde, aproximadamente, si bien sobre las seis de la tarde fue bajado al calabozo. 

Se hizo cargo de su asesoramiento legal el letrado bilbilitano Santiago Zarza Sánchez.