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El Periódico de Aragón

LOS EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO

La reserva de agua en Aragón es un 15% inferior a la de agosto de 2021

El descenso de recursos hídricos no afecta al consumo de boca pero sí a la agricultura

El embalse de Mediano ofrece este desolador aspecto en agosto. CHE

La cuenca del Ebro registra en la actualidad unas reservas de agua que son un 15% inferiores a las que había en 2021. Este descenso de los recursos hídricos no se ha dejado sentir en el abastecimiento a la población de la comunidad aragonesa, pero sí ha tenido efectos en la agricultura, un sector que ya aplica medidas de ahorro y racionamiento con el fin de asegurar las cosechas mediante el uso eficiente de los caudales.

Se trata de un problema generalizado en el valle del Ebro. Todo su territorio, desde el sur de Cantabria hasta la desembocadura en el Mediterráneo, acusa con fuerza la prolongada sequía que sufre el interior de la Península Ibérica.

En Aragón, las subcuencas de la margen derecha están en situación de normalidad, y las de la margen izquierda sufren un periodo de sequía. En esta última, los ríos Aragón y Arba se hallan en situación de emergencia; el Gállego y Cinca, en alerta; el Ésera se encuentra en un estado de normalidad, y el Noguera Ribagorzana, de prealerta.

El embalse de Arguís se encuentra al 2,5% de su capacidad. EL PERIÓDICO

A la espera de las lluvias del otoño

Al final de la campaña de riego, y coincidiendo con el fin del año hidrológico el 30 de septiembre, los embalses están en su nivel más bajo, advierten en la CHE. Pero se espera que, con las lluvias de otoño e invierno, y el nuevo ciclo y año hidrológico, que empieza el próximo 1 de octubre, los pantanos empiecen a llenarse, para, el verano del 2023, poder cumplir su función de abastecimiento y consumo industrial y agrícola.

La escasez de precipitaciones, unida a la persistencia de las altas temperaturas desde la pasada primavera, ha provocado una cadena de incendios y, en algunas partes del territorio de la comunidad, ha obligado al uso de camiones cisterna para abastecer de agua a pequeños núcleos de población. 

Con todo, la distribución de las necesidades hídricas es desigual y varía de una subcuenca a otra, indica la misma fuente. Así, las del oeste están en situación de mayor normalidad, y las que están en un estado de prealerta e incluso alerta o emergencia (según el índice de escasez) son las más orientales de la margen izquierda. Este es el caso de las del Segre en Cataluña, y de los ríos Aragón y Arba en Aragón.

El río Ésera, hoy, a su paso por Graus. JESÚS SAMPÉRIZ

Pozos y acuíferos

En toda la cuenca, de media, se ha registrado un 12% menos de reservas de agua (en los embalses) respecto al verano de 2021, por estas fechas. En el caso de Aragón, el descenso de recursos es tres puntos superior.

El uso prioritario del agua, el abastecimiento, está garantizado, informa el organismo de cuenca. No obstante, precisa que en las poblaciones que no consumen agua de infraestructuras reguladas (embalses o canales), sino que lo hacen sólo o también de acuíferos y pozos, pueden tener problemas de abastecimiento. En cambio, subraya la CHE, en las poblaciones abastecidas por infraestructuras reguladas tienen garantizado el suministro al cien por cien.

Cola del embalse de Barasona, en Graus, durante el día de hoy.. JESÚS SAMPÉRIZ

La Confederación realiza un seguimiento continuo de las reservas de agua, y está en contacto con estos regantes, manifiestan en la CHE. En este sentido, afirma que también el consumo agrícola (el 80% de consumo de agua consumida en la cuenca) está garantizado, si bien con los ajustes que se vienen realizando desde el inicio de la campaña. Y esto es válido incluso en las cuencas en emergencia.

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