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El Periódico de Aragón

Jorge Blanchard, presidente de la Asociación de la Empresa Familiar de Aragón (AEFA): "Hay un exceso de pesimismo, pero la realidad no es tan mala"

El empresario y director general de Cefa hace un repaso de los retos y las fortalezas de este modelo de negocio y de la organización que ahora lidera

Jorge Blanchard, nuevo presidente de la Asociación de Empresas Familiares de Aragón (AEFA). Jaime Galindo.

Jorge Blanchard (Zaragoza, 1973), director general de Cefa, ha sido nombrado nuevo presidente de la Asociación de la Empresa Familiar de Aragón (AEFA) en sustitución de Alfonso Sesé, una organización con 84 socios que generan 58.000 puestos de trabajo y una facturación global cercana a los 15.000 millones de euros en la comunidad.

¿Qué hace diferentes a las empresas familiares?

Hay dos elementos fundamentales. Uno es el arraigo al territorio y otro la visión a largo plazo. El empresario familiar tiene una prioridad a la hora de crear riqueza: reinvertir su patrimonio en su tierra y crear bienestar en la gente que le rodea. Las corporaciones cotizadas o multinacionales cuentan con un horizonte temporal del siguiente trimestre o semestre, más cortoplacistas. Nosotros hablamos en términos de generaciones. Todo eso hace que tengamos un mayor componente de sostenibilidad.

¿Cuál es el estado de salud de este modelo de negocio?

Muy saludable. Hay buenos cimientos, ilusión y vocación a largo plazo. Y no hay ningún miedo. En los tres años que llevo en la junta de AEFA, acompañando a Alfonso Sesé, he visto un colectivo de empresarios muy implicado con su territorio y con un flujo constante de ideas, iniciativas y ganas de hacer cosas venga lo que venga. Son empresas con tanta trayectoria que han pasado por mil vicisitudes y tienen una capacidad enorme para encontrar oportunidades incluso cuando las cosas bien mal dadas.

¿Están más preparadas para las turbulencias actuales?

Las crisis pueden entenderse también como tiempos de cambios y oportunidades. Y en todas las crisis hay vencedores. Tenemos fortalezas, pero no podemos negar tampoco que el tamaño relativo de la empresa familiar en España y Aragón es pequeño. Y eso es una debilidad. Por eso, uno de los objetivos de AEFA es que este tejido sea más amplio, sólido y con un mayor tamaño. Nos falta dimensión para tener más capacidad de resistencia.

«En Aragón no existe a día de hoy el marco fiscal más adecuado para el emprendimiento»

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¿Cómo corregir esa debilidad?

Necesitamos trabajar más alineados en general todos los agentes económicos, entre las administraciones públicas, las instituciones educativas y las empresas. Entre todos tenemos que hacer la vida fácil al que quiera emprender, no poner más palos en la rueda ni sobrerregular. Tenemos que restar burocracia. Y al mismo tiempo, dignificar más la figura del empresario. 

¿Cuáles son sus objetivos al frente de la asociación?

Favorecer y potenciar el contexto adecuado para el crecimiento y desarrollo de la empresa familiar, que cuando gana peso en una economía, está demostrado que genera más bienestar y riqueza en su sociedad. Ese el propósito. Para conseguirlo nos vamos a mover en tres ejes, que en cierto modo son continuistas del camino emprendido por mis antecesores, sobre todo por Alfonso. Me refiero a la comunicación, el talento y la fiscalidad. Mi punto de partida está más centrado en los dos primeros puntos. Sobre fiscalidad, se puede ir adaptando poco a poco, hay mucho recorrido por hacer para crear un marco adecuado para el emprendimiento que a día de hoy no existe en Aragón. 

¿Cree que los empresarios pagan demasiados impuestos en Aragón?

En relación con otras regiones, no somos los más competitivos.

¿Es partidario de una armonización fiscal entre autonomías?

La palabra armonización es peligrosa. ¿Por dónde igualas? Creo que cada comunidad autónoma tiene su modelo económico, su manera de ver las cosas y su estrategia para captar y atraer empresas. La armonización la percibo como mayor intervención del Estado y una menor libertad económica no es la mejor receta para que haya mucha actividad en las empresas.

Los impuestos no parece que estén siendo un freno para la captación de inversiones empresariales en Aragón.

Aragón tiene muchas ventajas en este sentido. Una es su situación geográfica, con una posición privilegiada desde el punto de vista logístico. Y otro es la paz social que tenemos. Es una tierra muy amigable. El carácter aragonés es franco, abierto, directo, sincero... la gente que viene de fuera valora estas cualidades y que la conflictividad social sea inferior a otros territorios. En cuanto a la fiscalidad, hay que tener en cuenta que penaliza más al empresario local que a una multinacional que decida implantarse aquí porque tiene sus mecanismos para repatriar la riqueza que genera fuera.

El relevo generacional es uno de los puntos más críticos en este tipo de empresas. ¿Cuáles son las claves del éxito?

Lo primero, estar bien avenidos en casa. Y lo segundo, tener unas normas claras de cuáles son los mecanismo que guían ese relevo, llámase protocolo familiar. AEFA presta un apoyo muy importante a las empresas familiares para guiarlas y asesorarlas en estos procesos. Una de las obsesiones de la asociación es que perduren y sean más solidas, resistentes y resilientes. El relevo es uno de los factores de riesgo que pueden llevarse por delante un negocio con buenos mimbres.

Crisis energética, inflación, guerra de Ucrania... ¿Qué expectativas de futuro tiene?

Según nos dicen los economistas expertos, parece que estamos a las puertas de una recesión, que no va a ser muy pronunciada ni un abismo, si no más suave que otras que hemos tenido. Hay además un elemento que no se ha dado en anteriores crisis como son los buenos datos de empleo, una situación atípica que nos hace ser positivos. Tenemos que lanzar mensajes optimistas. En el ambiente hay un exceso de pesimismo, pero hay ser más inteligentes, ir a los datos y a la realidad, que no es tan mala, en lugar de al mensaje machacón.

¿Qué le parece la reforma laboral?

Como todo se puede mejorar. Todo lo que vaya en la línea de flexibilizar el mercado laboral será positivo. Hay mucho recorrido y esta línea no ha sido la de la reforma.

«A la empresa familiar le falta dimensión, debe ganar tamaño para ser más resistente»

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¿Ve posible un pacto rentas?

Como idea general, entiendo que cuando hay situaciones como la actual tenemos que repartir los esfuerzos entre todos. ¿A través de un pacto de rentas? Supongo que esa pueda ser una solución. Como nos pasan en nuestros negocios.

¿Cuáles son los retos de Aragón?

Tenemos retos importantes como frenar la despoblación o seguir atrayendo mano de obra y talento cualificado. El desarrollo de la comunidad debe pasar por actividades de valor añadido, tecnología e innovación. La falta de mano de obra es cada vez más preocupante. Por eso hace falta captar talento fuera y generarlo aquí. Y continuar siendo un foco de atracción de inversiones de multinacionales. 

Hablemos de su empresa, Cefa, uno de los principales proveedores del automóvil de capital aragonés, ¿en qué momento se encuentra?

En un momento muy interesante. La industria del automóvil está viviendo una transformación como nunca, tanto por la electrificación como por la digitalización de los vehículos. Dentro de lo que nosotros hacemos vemos muchas oportunidades, Aspiramos a desarrollar y hacer crecer nuestro negocio fuera de España y más allá de Aragón y Figueruelas. Vamos en la línea de aumentar el valor añadido que podemos aportar en un componente interior del coche. Estamos en una situación financiera para acometer inversiones en el futuro y llevar a cabo nuestra estrategia.

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