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Plan energético de ahorro energético

La Universidad de Zaragoza prohíbe las estufas móviles particulares

Se promueve la luz natural y la temperatura a 19º grados en invierno

Primer día de clase en la Universidad de Zaragoza, el pasado mes de septiembre. JOSE MIGUEL CALVO

La Universidad de Zaragoza mantiene su compromiso con la contención del gasto económico en energía que se está produciendo debido al fuerte incremento del precio de la electricidad y del gas en estos últimos meses y en las previsiones de los expertos para este año. Es por eso que ha programado una serie de instrucciones para poner en marcha, incluidas en el denominado Plan urgente de medidas en materia de energía para el curso 2022-2023, aprobado el 20 de septiembre. De hecho, el rector, José Antonio Mayoral, ya aseguró el mes pasado a este diario que el campus había gastado «lo presupuestado para todo el año, que era de casi seis millones, por lo que «octubre empieza con sobrecoste», que esperaba que se quedara en cinco millones.

El documento, al que ha tenido acceso este diario, da una serie de pautas dirigidas a toda la comunidad universitaria, enfocadas en el ahorro energético y a cumplir el decreto-ley por el que se establece la temperatura de 19º en el caso de la calefacción; y de 27 en de la refrigeración.

Entre las medidas destaca la prohibición de los equipos de calefacción móviles y / o particulares «tanto es despachos como en espacios de uso común», una iniciativa que los directores de los centros en coordinación con los departamentos, os Institutos Universitarios de Investigación y los responsables de servicios y unidades quienes deberán informar en su ámbito de responsabilidad y «retirados de forma inmediata».

Además, se promueve la desconexión de las luminarias interiores (del pasillo, baños o salas de uso múltiple) reduciendo al máximo la iluminación artificial y el trabajo con luz natural para aprovechar el aporte lumínico exterior al máximo, acondicionando o reorganizando, si fuera preciso, las áreas de trabajo; comprobar la desconexión de los termostatos si no se usa, así como el chequeo de la temperatura y el apagado de cualquier aparato que no se necesite encendido al final de la jornada, como ordenadores, pantallas, regletas, etc.

El plan incluye propuestas como comprobar que las ventanas están cerradas tanto en las aulas, seminarios y pasillos, entre otros, antes del cierre del edificio; y en relación con esto, las conserjerías deberán promover que las persianas estén bajas para reducir las pérdidas de calor en horario nocturno. Además, para optimizar las pautas se sugiere la colocación de cartelería para promover estas medidas y que sean conocidas por los usuarios y la comunicación con el interlocutor energético para la actualización de iniciativas.

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