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SECTOR TURÍSTICO

Zaragoza registrará un 11% menos de ocupación hotelera durante las fiestas del Pilar

Los bares y restaurantes esperan unas fiestas de récord

Los representantes de Horeca, esta mañana, durante la presentación de las previsiones de ocupación.

Los representantes de Horeca, esta mañana, durante la presentación de las previsiones de ocupación. / SERVICIO ESPECIAL

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Zaragoza

El calendario le ha jugado una mala pasada este año a Zaragoza. El día del Pilar cae en miércoles, a mediados de semana, de forma que no se puede formar puente. Una circunstancia que hará que estas fiestas el índice de ocupación hotelera sea algo más de un 11% inferior al que se registró en la edición de 2019, la última que se celebró sin restricciones por la pandemia de coronavirus.

Así lo ha señalado esta mañana la Asociación de Hoteles de Zaragoza y Provincia (Horeca) en una rueda de prensa concedida en el Gran Hotel, si bien se ha dejado constancia de que las reservas de última hora pueden modificar la situación. La media de ocupación entre Zaragoza y la provincia fue de un 72,7% en 2019, frente al 60,5% que se espera este año.

Al hecho de que el día de la Hispanidad cae justo en medio de la semana festiva se añade otro problema: la incertidumbre económica, según ha manifestado Antonio Presencio, presidente de Horeca Zaragoza. Con todo, el Pilar de 2022 registrará elevados índices de ocupación varios días de las fiestas: el sábado 8, el martes 11, el miércoles 12 y el sábado 15 de octubre.

Por otro lado, en la ciudad de Zaragoza la ocupación media durante el Pilar se situará en un 67,8%, frente al 53,3% de la provincia, unos datos que relativizan la bajada de ocupación estas fiestas, dado que la bajada más fuerte se produce fuera de la capital.

Incremento de costes

En este sentido, Presencio ha subrayado que el sector de hoteles se ha visto muy afectado por el incremento de las materias primas, que ha cifrado en un 30%, y por la triplicación del coste de la energía. Hasta el punto de que estos últimos meses un 20% de establecimientos turísticos han cerrado o cambiado de manos mediante traspaso.

Por otro lado, en medio de los datos negativos destaca uno positivo: el incremento de los clientes extranjeros, que ha pasado del 18% al 20%, según ha señalado Marcos Martínez, vicepresidente de Horeca Zaragoza. El gasto medio por visitante ha aumentado igualmente, a razón de 100 euros por persona y día.

En cuanto al futuro inmediato, tras las fiestas, han manifestado que la ausencia de grandes eventos hasta la décima semana del año que viene hace prever un panorama de débil ocupación, a lo que hay que sumar la "volatilidad" de las reservas, dado que un número importante de ellas se cancelan, ha informado David López, secretario general de Horeca Zaragoza.

De hecho, la falta de celebraciones con tirón una vez acabada la fiesta local ya se ha dejado ya notar, pues a partir del próximo enero las reservas han experimentado un descenso entre el 50% y el 60%. Y esta situación de baja demanda de habitaciones no empezará a repuntar hasta marzo, cuando la organización de fiestas y otros acontecimientos dará un empujón al sector hotelero.

El primer turno de comidas, casi lleno

Sin embargo, el sector de cafés, bares y restaurantes espera un Pilar "de récord", según José María Marteles, que encabeza la asociación que agrupa a este tipo de establecimientos. "El primer turno de comidas, el que empieza sobre las 14.30, ya está casi lleno", asegura. "Hay días concretos en que todo estará hasta arriba, por ejemplo en la Ofrenda de Flores", explica.

Marteles señala que en el sector se respira "mucho optimismo". "Este Pilar va a ser mejor incluso que el de 2019 porque notamos que la gente tiene ganas de pasarlo bien, como ya se ha visto en la Vaquilla de Teruel y en los Sanlorenzos", afirma el responsable de la Asociación de Empresarios de Cafés y Bares.

En la hostelería, sin embargo, existe miedo a que se produzcan cancelaciones de última hora y a que las reservas se conviertan en papel mojado por la informalidad de algunos clientes. Pero los restauradores no han adoptado una postura común ante los incumplimientos. "Cada establecimiento tiene sus normas", declara. "Unos hosteleros penalizan a los que han reservado mesa y luego no van a comer, pero otros no toman ninguna medida especial", subraya Marteles.

En su opinión, este año se dan condiciones para que la hostelería haga su agosto en Pilares. "El ayuntamiento ha descentralizado las fiestas y ha llevado todo tipo de eventos a los barrios y, por otro lado, en determinadas fechas, ha ampliado los horarios de los locales y de las terrazas", precisa. "Eso va a favorecer a los hosteleros estos días que son claves para afrontar con garantías el invierno", afirma.

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