DÍA DE LA MUJER RURAL EN ARAGÓN

Día de la mujer rural: la igualdad se abre paso pese al reto de la conciliación

El porcentaje de mujeres baja en las zonas menos pobladas de Aragón. El liderazgo femenino cada vez es más patente en empresas y asociaciones

Una agricultora realiza labores en su campo, en la provincia de Zaragoza.

Una agricultora realiza labores en su campo, en la provincia de Zaragoza. / EL PERIÓDICO

Laura Carnicero

Laura Carnicero

Con el paso de los años y el empuje del feminismo, la igualdad se abre paso poco a poco en el medio rural, donde las mujeres afrontan retos específicos y otros comunes a los que tienen las féminas en las ciudades. La estadística refleja que, porcentualmente, en Aragón viven menos mujeres en los pueblos que en las grandes urbes.

Según un informe comparativo del Gobierno de Aragón entre 2010 y 2020, el mayor porcentaje de mujeres se da en la comarca más poblada, la Central, donde representan el 52% de la población total. Una cifra que choca con la situación en una de las comarcas menos pobladas, Sierra de Albarracín, donde apenas llegan al 45%. Este mismo informe estadístico concluye que "las mujeres en edad productiva tienen tendencia a habitar en las ciudades".

Las causas son múltiples, desde las dificultades en el acceso al mercado laboral, hasta el reto de la conciliación. Pero más allá de las cifras, los expertos coinciden en que "no hay una sola realidad" de la mujer en el medio rural, y que hay "grandes matices" en función de la renta, la edad, la situación laboral o la posición de poder que ocupen.

La directora del Instituto Aragonés de la Mujer, María Goikoetxea, asegura que "el factor diferencial en el medio rural existe" y recuerda que en los pueblos no hay disponibles los mismos recursos públicos que en las ciudades.

El talón de Aquiles también se encuentra en la lucha contra la violencia de género. "Aunque se ha avanzado mucho en la prevención de la violencia contra las mujeres, los micromachismos o comportamientos machistas directamente son más evidentes; hay pocas mujeres alcaldesas, y todavía cuesta ocupar posiciones de poder", señala.

Otro de los obstáculos del medio rural es la movilidad. "A la hora de denunciar situaciones de acoso o maltrato, hay casos en los que las mujeres necesitan vehículo para ir a un hospital o a la Guardia Civil, y no tienen acceso a él, lo que puede dificultar aún más su situación", añade Goikoetxea.

Actividad de la Asociación AMAS Sororas de Alcorisa.

Actividad de la Asociación AMAS Sororas de Alcorisa. / PAULA AGUILAR MELERO

El reto de la conciliación

En el caso de la conciliación, reconoce que en el medio rural esta depende mucho "de la red familiar y el entorno", con menos alternativas disponibles que en las ciudades medias y grandes, donde tener acceso a una guardería o jardín de infancia puede ser más sencillo. "Gracias al Plan Corresponsables estamos habilitando más aulas de madrugadores o casas canguro en espacios públicos para fomentar la conciliación", añade.

Desde la Cátedra de la Diputación Provincial de Zaragoza sobre Despoblación y Creatividad, su director, Vicente Pinilla, reclama un "reparto de tareas más equitativo" en el medio rural, porque no se puede pretender "que se queden en los pueblos para trabajar y ocuparse de todo lo demás". Pese al reto de la conciliación, Pinilla pone sobre la balanza el valor del liderazgo femenino en los pueblos. "Las mujeres son protagonistas en el medio rural de iniciativas emprendedoras, asociativas y de generar actividades que dan vida a los pueblos", señala Pinilla.

El exdirector de esta cátedra y profesor del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Zaragoza, Luis Antonio Sáez Pérez, también ensalza el "perfil más colaborativo que los hombres" en las zonas rurales.

También pone el foco en los matices. "No hay un único perfil de mujer. No es lo mismo una mujer que organiza un hogar, que una mujer latina que se dedica al cuidado de las personas mayores y está bajo sus órdenes. Tampoco la situación de las mujeres marroquíes que recogen alimentos", expresa. "Hay muchos perfiles que tienen problemas y dilemas diferentes", insiste.

"Los sesgos en una pareja en el pueblo son equivalentes a los de una pareja en el medio urbano"

Pero, en general, considera que España "ha cambiado mucho en poco tiempo", y que la igualdad ha avanzado también en el medio rural. "Se merecen todo el respeto las mujeres que estuvieron subordinadas en sus matrimonios, pero ahora los sesgos en una pareja en el pueblo son equivalentes a los del medio urbano», subraya.

Las principales dificultades, coincide Sáez con Goikoetxea, proceden de las limitaciones a la conciliación. "En los pueblos hay menos masa crítica para tener servicios de conciliación, lo que a veces se soluciona con la vecindad", aseguró.

La realidad aragonesa, defendió, nada tiene que ver ya con una sociedad machista, que arrincona a las mujeres y las condena al ostracismo. "Venimos de un mundo muy machista, pero se ha avanzado mucho; ya no hay Doñas Rogelias", resume.

En este camino quieren seguir avanzando proyectos que se dirigen al mundo rural con una mirada limpia de estereotipos, como el Erasmus Rural, una iniciativa de la propia DPZ con la Universidad de Zaragoza. "El horizonte es bueno: al Erasmus Rural se apuntan más chicas que chicos".

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