Ariño, una de las localidades turolenses más afectadas por el cierre de la industria del carbón va a acoger un importante proyecto empresarial que puede ayudar a apuntalar su reconversión económica. La compañía catalana Thermowaste instalará en este municipio una planta de reciclaje que será punta de lanza de la solución tecnológica que ha desarrollado para reducir el vertido de residuos sólidos urbanos. La instalación, que tendrá capacidad para 40.000 toneladas de basura al año, incluirá una unidad de ensamblaje de los reactores que hacen posible llevar a cabo este proceso y un laboratorio de I+D. Supondrá una inversión de 6,8 millones de euros y la creación de 25 puestos de trabajo fijos y directos, además de una veintena de forma indirecta.

La empresa ya ha echado raíces en Ariño, donde ha alquilada a Samca el taller y las oficinas de la mina de cielo abierto, unas instalacione obsoletas que iban a desmantelarse. Allí trabajan ya tres personas y el objetivo es alcanzar los 14 en una primera fase a principios de 2023.

I+D GOBIERNO DE ARAGÓN

La iniciativa aúna la innovación, la economía circular y la apuesta por la reconversión de una zona minera, según explicó la consejera de Economía, Planificación y Empleo del Gobierno de Aragón, Marta Gastón, tras reunirse en su despacho del edificio Pignatelli con el consejero delegado de la compañía, Óscar Ribas, y el alcalde de Ariño, Joaquín Noé.

El proyecto supondrá materializar en una fase de operación a gran escala la tecnología desarrollada por Thermowaste tras 12 años de investigación, una nueva técnica llamada de limpulación que permite "transformar la basura doméstica en algo que podamos reaprovechar y transformar para impulsar la economía circular", explicó Óscar Ribas. Este proceso permite extraer completamente la materia biodegradable de la basura doméstica y recuperar el resto de los materiales como los plásticos o metales.

Objetivo: acabar con los vertederos

Con esta técnica, la empresa aspira poner en el mercado "una solución que podría acabar con los vertederos en todo el planeta", destacó el directivo. Sería la tercera planta de este tipo que la empresa pone en marcha tras dos instalaciones piloto ubicadas en Cataluña. El proyecto de Teruel tendría capacidad para procesar y recuperar la basura doméstica generada por unos 100.000 habitantes, lo que equivale a unas 40.000 toneladas de residuos al año. Las instalaciones que está desarrollado cuentan con espacio para un segundo reactor, que de ponerse en marcha supondría convertir a este provincia en el primer territorio "cero residuos" de Europa, según apuntaron los promotores de la iniciativa.

La tecnología estará el próximo año a disposición de las empresas que explotan plantas de tratamiento de residuos. "Nosotros no nos dedicamos a eso, sino hacer tecnología", precisó el máximo directivo de la empresa, que utilizará la instalación de Ariño "para ensayar, probar y ver que los resultados se cumplen".

En el centro también se llevarán a cabo fases del ensamblaje de los equipos industriales que la empresa venderá a otros países. La actividad comercial de la compañía se ha centrado fuera de Europa y tiene los primeros proyectos firmados en el sureste asiático. También contará con unos laboratorios para estudiar la recuperación y reutilización de los materiales obtenidos una vez que la basura doméstica se ha transformado en en algo manipulable --que no huela mal ni ningún patógeno--.

En este sentido, la empresa ha alcanzado un acuerdo con Instituto Tecnológico de Aragón (Itainnova) para trabajar en una de las líneas de investigación, la del aprovechamiento del plástico. El próximo año también tiene previsto lanzar una beca para estudiantes universitarios que dedique sus proyectos a los ámbitos de investigación que desarrolla.

"La basura doméstica es un problema que la gente no es consciente de lo grave que es desde el punto de vista medioambiental. Mayoritariamente acaba en un vertedero, un agujero en medio del campo, lo que generar un impacto negativo muy grave", recordó Ribas. En uno de los países en los que trabaja la empresa para instalara su tecnología "hacen islas de basura en el mar", precisó. "Hemos de acabar con esto y creemos que la forma más inteligente es la que hemos desarrollado en nuestra compañía", concluyó.

Ariño, "ilusionado" con el proyecto

"Se trata de un proyecto innovador que consiste en un aprovechamiento máximo de los residuos sólidos urbanos", aseguró la consejera Gastón, quien subrayó que la implantación de esta empresa "no solo es relevante por lo que contiene y la ubicación: creemos que la inversión va a hacer que Ariño sea una referencia en economía circular". Confió asimismo en que Itainnova y Themowaste logren dar con nuevas aplicaciones y líneas de negocio en torno a la recuperación de los resíduos.

"No hablamos de un proyecto sino de una realidad", afirmó el alcalde de Ariño, que agradeció a la consejera Gastón haber estado "a las duras" en los momentos complicados que vivió en municipio por el cierre de la minas de carbón pero también lo esté "a las maduras" para la llegada de un proyecto empresarial. "Estamos muy ilusionados y agradecidos de una empresa de Cataluña venga a invertir a una zona deprimida de Teruel por el cierre de las minas", afirmó tras destacar la gran transformación que ha hecho Thermowaste de los obsoletos talleres de Samca en un laboratorio. Esto nos pone en el mapa a nivel mundial con una tecnología muy innovadora".