Todos los grupos parlamentarios de las Cortes cerraron filas en defensa de la ley identidad y expresión de género e igualdad social y no discriminación de Aragón frente al intento de Vox de derogarla por estar, a su juicio, alineada con la «ideología de género».

La diputada de Vox Marta Fernández fue la encargada de defender en el pleno de las Cortes la derogación de ley y en su intervención, que siguieron de espaldas al hemiciclo desde la tribuna varias personas en representación del colectivo, recordó que la Constitución ya garantiza los derechos que se pretenden establecer en esta ley, que en su opinión supone una alineación con la ideología de género, que es un «constructo doctrinal» sin base científica «de corte totalitaria, que va en contra de la familia» y que pretende otorgarles «privilegios».

El resto de grupos rechazó frontalmente la pretensión de Vox de derogar una ley con cuatro años de vigencia que se aprobó por unanimidad, sin presentar siquiera un texto alternativo.

Para Pilimar Zamora, del PSOE, el objetivo de Vox es un «no rotundo» a garantizar la igualdad de derechos de las personas trans, utilizando de manera torticera la Constitución, porque la diferencia «les molesta», mientras que Marian Orós, del PP, hizo hincapié en que la transexualidad «existe» y en que los poderes públicos no pueden mirar para otro lado, e invitó a Vox a conocer a las familias con un hijo o una hija transexual para que se den cuenta del «sufrimiento que llevan en sus vidas» y acaben con sus prejuicios.

Beatriz García, de Cs, defendió la ley por la unanimidad que concitó y denunció el «oportunismo exacerbado» de Vox e Itxaso Cabrea, de Podemos, reprobó la visión «ultraderechista» de Vox.

Por su parte, Carmen Martínez, de CHA, rechazó el «lodazal» en el que a su juicio Vox pretende convertir la política y Jesús Guerrero, del PAR, puso en valor el papel de Aragón como tierra acogedora. Por IU, Álvaro Sanz tachó de «inaceptable» la ofensiva de Vox en contra de los derechos y avances del feminismo