Empleos a medida de las personas con discapacidad intelectual y de las empresas
La Unión Europea financia un innovador proyecto de inclusión laboral

Eduardo Cantón, junto al director del Hotel Ilunion Romareda / Servicio Especial
Monográficos
Este 3 de diciembre, el movimiento asociativo de Plena inclusión quiere poner el foco en la flagrante discriminación que sufren las personas con discapacidad intelectual y/o del desarrollo, autismo y parálisis cerebral en su acceso al mercado laboral, pese a que gozan del mismo derecho que el resto de la ciudadanía a tener un empleo que les garantice una vida digna y autónoma. Solamente una de cada cinco personas de este colectivo en la franja de población activa tiene trabajo y, de ellas, solo el 4% de las que presentan grandes necesidades de apoyo.
Esta situación es muy grave, pero es mucho más que un mero dato. Detrás de estas cifras se oculta la precariedad en la que se ven obligadas a vivir miles de personas con discapacidad intelectual en nuestro país y sus familias. Y, más allá de ese dato, las que sí trabajan lo hacen en peores condiciones, pues cobran un 17’8% menos que las personas sin discapacidad.
Por otro lado, ni tan siquiera las administraciones públicas cumplen con la reserva del 2% de plazas de empleo público para personas con discapacidad intelectual que prevé la ley. En realidad, solo ocupan el 0,08%.
Ante el desolador panorama que dibujan estos datos, queda más que acreditada la necesidad de que las administraciones públicas dediquen recursos para revertir la situación, y que las empresas y el resto de la sociedad se impliquen en esta tarea. También debería empujar a las entidades sociales que trabajan para este colectivo a desarrollar nuevas metodologías para su inclusión laboral.
Eso es lo que están haciendo Plena inclusión Aragón y sus entidades Kairós y Valentia, que están implementando en esta comunidad autónoma el proyecto Empleo Personalizado de Plena inclusión, impulsado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones en el marco del Plan de Transformación, Recuperación y Resiliencia y financiado, con dos millones de euros, a través de los Fondos Next Generation.
Pésimos datos
Según los informes, solamente una de cada cinco personas de este colectivo tiene trabajo
502 personas con discapacidad intelectual y/o del desarrollo participan en este estudio, que pretende servir para mejorar las prácticas de promoción de empleo entre las personas más vulnerables y con mayores necesidades de apoyo. De ellas, 252 se están beneficiando además de itinerarios laborales basados en la metodología del empleo personalizado, que consiste en la creación de nuevos puestos de trabajo diseñados, en colaboración con las empresas, a medida de las capacidades, vocación y habilidades de la persona empleada, así como de las necesidades de quien la contrata. El objetivo es que la relación laboral resulte satisfactoria para ambas partes, una meta de la que se ocupan, con su seguimiento del empleado y la asesoría a las empresas, los y las preparadoras laborales de Plena inclusión.
Las once personas con discapacidad intelectual beneficiarias en Aragón de dichos itinerarios han entrado ya en la primera de las cuatro fases en las que se aplica esta metodología, denominada de exploración y descubrimiento. Con el apoyo de las profesionales del programa, tratan de averiguar qué tipo de trabajos se les dan mejor y cuál sería el empleo de sus sueños, como paso previo para tratar de dedicarse a aquello que les gusta y que les permitirá ganarse la vida.
Eduardo Cantón es una de esas personas que están buscando su vocación de la mano de Plena inclusión Aragón. “Me gustaría trabajar como recepcionista o de telefonista en oficina, ya que tengo mucha experiencia en ese tipo de puestos”. Ya demostró lo bien que se le dan estas tareas en el Hotel Ilunion Romareda, tal y como han podido constatar las responsables del proyecto tras charlar con su director, José Antonio Palau.
Para facilitar este descubrimiento se generan espacios de escucha para entender las múltiples facetas del participante, de la mano de las personas que mejor le conocen, pero también de su entorno más amplio, como los recursos comunitarios o los comercios que más frecuenta. Después, se realizan actividades para desvelar sus intereses y habilidades.
Por ejemplo, Alba Gutiérrez es una persona muy creativa y customiza ropa. Le encanta la música y ha cantado en un coro, y además es una gran aficionada a las plantas. De hecho, tienen un certificado de profesionalidad para trabajar en viveros, lo que se podría convertir en una oportunidad laboral en el futuro. Ahora, en Plena inclusión Aragón ya saben a qué puertas llamar para que Alba encuentre el empleo de sus sueños.

Alba Gutiérrez, micrófono en mano, se divierte en un karaoke. / Servicio Especial
- Indignación con el examen de Matemáticas en la PAU de Aragón: 'Cada ejercicio era peor que el anterior
- El Gobierno de Aragón prepara una promoción turística para que el Aeropuerto de Zaragoza llegue al millón de pasajeros
- El Ayuntamiento de Zaragoza sancionará a los responsables de las obras que han provocado el desalojo de siete pisos en el centro: 'Es de extrema gravedad
- Desalojan siete pisos en pleno centro de Zaragoza al detectarse grietas en el edificio
- Un influencer asturiano, tras comer en un restaurante de Zaragoza: 'Donde esté un buen ternasco que se quiten 20 hamburguesas de colores
- Marta Ríos deja el Gobierno de Aragón para dirigir MAZ tras impulsar la llegada de inversiones
- Marina Lajusticia, la aragonesa que acabó en 'La Casita' de Bad Bunny: 'Estaba en el sitio adecuado en el momento oportuno
- Francfort, Estambul, París, Dublín, Ámsterdam, Tánger o Europa del este: todos los nuevos destinos que quiere el aeropuerto de Zaragoza para 2027