El hospital Clínico Lozano Blesa cuenta con el primer TAC espectral de Aragón, lo que permitirá “reducir la demora casi al completo”, ya que en estos momentos la lista de espera está entre los seis y los siete meses de media y con este nuevo equipamiento “ganaremos cinco o seis meses”. Así lo ha manifestado esta mañana José Antonio Fernández, jefe de servicio de Radiología del hospital zaragozano. Según Fernández esta es “la foto fija”, ya que la demanda de pruebas de escáner “no es estática” y en los últimos diez años se ha incrementado “un 70%”, es decir, un 7% al año. En 2021 en el Clínico se realizaron 22.600 pruebas y con el nuevo TAC espectral se podrán hacer 11.000 más y aunque se logre demora cero, la tendencia es que el número de pruebas vaya incrementándose. Eso en cuanto a las pruebas solicitadas por “vía normal” porque en las preferentes o urgentes se llevan a cabo “en el mismo mes que se piden”.

Además de esta incorporación, el Sector Zaragoza III renovará en los próximos meses el otro TAC e incorporará uno nuevo en el Centro de Especialidades Inocencio Jiménez, ampliando la dotación de 2 a 3 equipos.

La consejera de Sanidad, Sira Repollés, y el jefe de Radiología del Clínico, José Antonio Fernández. ANGEL DE CASTRO

A la presentación del nuevo aparato, además de Fernández, estuvo presente el gerente del sector Zaragoza III José Ignacio Barrasa y la consejera de Sanidad del Gobierno de Aragón, Sira Repollés, quien señaló que este equipamiento –próximamente se instalará otro, también de nueva compra en el Miguel Servet—utiliza “tecnología de nueva generación” por lo que proporciona muchas ventajas a los profesionales por la calidad de las imágenes que son “reveladoras de la magnitud de la resolución”, pero también al paciente ya que “es necesaria menor dosis de radiación y mayor velocidad de obtención de imágenes” y al mismo tiempo se podrán incremetnar el número de pruebas.

Fernández ha precisado que entre las ventajas está la de adquirir imágenes mediante rayos x de dos energías diferentes, lo que permite al radiólogo, junto a aplicaciones de postprocesado avanzadas poder extraer mejores datos, cuantificarlos mejor, valorar mejor los tratamientos, el pronóstico de quimioterapia, planificar cirugías o el seguimiento de los pacientes en uci. Esto en cuanto a los profesionales, ya que para los pacientes, permitirá reducir dosis, economizar los medios de contrates, entre otras.

Desde un punto de vista técnico, separa las densidades de los órganos y tejidos consiguiendo imágenes de gran nitidez. Y, al tener una cobertura más ancha permite realizar exploraciones en un tiempo mínimo, cualidad especialmente importante en la atención de niños, de mayores o en la exploración de órganos con gran movilidad como el corazón.

La compra de este aparato, en el que se han invertido 1.127.000 euros, ha sido posible gracias al proceso de renovación tecnológica que está llevando a cabo el Servicio Aragonés de Salud, a través del Plan Inveat, dotado con algo más de 26 millones de euros. Se destinarán estos nuevos tac espectrales, pero también a otra veintena de equipos de renovación, entre los que se incluyen aceleradores de radioterapia, salas de hemodinámica y otros tac. Los objetivos de este plan son fundamentalmente dos. Por un lado, reducir la obsolescencia del parque tecnológico de equipos de alta tecnología. Por otro, se pretende elevar como mínimo un 15% la tasa media de densidad de equipos de alta tecnología por 100.000 habitantes, para con ello mejorar la equidad en el acceso a estas tecnologías.