LAS CONSECUENCIAS DEL TERREMOTO

Curar sin hospitales: el reto de cinco zaragozanos en Turquía

Cinco profesionales sanitarios aragoneses llegan hoy a Iskenderun para prestar ayuda humanitaria tras los devastadores terremotos. Unen sus fuerzas a otros 70 españoles

María García Barrecheguren, la segunda por la izquierda, y el resto del equipo, en camino hacia Turquía.

María García Barrecheguren, la segunda por la izquierda, y el resto del equipo, en camino hacia Turquía. / EL PERIÓDICO

Laura Carnicero

Laura Carnicero

"Hay que estar muy preparado psicológicamente para hacerlo, pero vamos con muchas ganas de trabajar y ayudar en Turquía a los afectados por los terremotos".

Quien lo dice es la enfermera aragonesa María García Barrecheguren, que está previsto que llegue este jueves, junto a otros cuatro profesionales sanitarios de Aragón, a Alejandreta (Iskenderun, en turco), ciudad de Turquía de la región del Mediterráneo, una de las más afectadas por los seísmos que han dejado ya más de 45.000 fallecidos entre este país y Siria. El viaje del equipo comenzó este miércoles, en Madrid, y se prevé que lleguen este jueves a la ciudad de Adana, la más próxima a Alejandreta.

Los profesionales sanitarios aragoneses se unieron ayer al llegar a Madrid a un equipo de 70 profesionales de toda España, el llamado equipo Start, que sumarán esfuerzos en estas labores sanitarias en el hospital de campaña levantado en Iskenderun por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid). Se trata de una de las ciudades donde los terremotos arrasaron con uno de los hospitales que daba servicio a los pacientes y dejaron el otro sin funcionamiento.

"Lo que te mueve es el afán de ayudar"

La enfermera María García Barrecheguren estará acompañada por una farmacéutica, un ginecólogo, un técnico en cuidados auxiliares de enfermería y un enfermero de urgencias, trabajadores en hospitales de Zaragoza. Algunos han participado previamente en catástrofes naturales y, para otros, esta será su primera experiencia. Pero a todos les mueve lo mismo. "Somos un grupo mixto, yo he hecho ya antes cooperación, otro compañero ha sido voluntario en África, y para otros, será su primera experiencia. Pero lo que te mueve a ir a Turquía es el afán de ayudar", explica María por teléfono, momentos antes de coger el avión que les llevará hasta Alejandreta.

Cuando las primeras labores de emergencia para tratar de rescatar a los supervivientes de la catástrofe han finalizado, la presencia de los profesionales sanitarios sigue siendo tan importante como el primer día.

"El terremoto se ha llevado por delante toda la infraestructura hospitalaria", recalcó la enfermera zaragozana. Por ello, su labor se centrará ahora en atender a los pacientes que siguen requiriendo de asistencia sanitaria por causas derivadas del terremoto, o no.

"Ahora lo que vamos a aportar es atención sanitaria en lugares donde no hay hospitales, pero sigue habiendo pacientes con patologías crónicas, embarazadas, niños con enfermedades respiratorias, y como sigue habiendo réplicas de terremotos, atenderemos igualmente a los damnificados", señaló la profesional sanitaria.

En estas dos semanas y media que han transcurrido desde el temblor las necesidades básicas de los enfermos crónicos, como quienes necesitan insulina, tratamiento por hipertensión o las revisiones ginecológicas, siguen siendo igual de necesarias. "La gente salió de su casa con lo justo; nadie pensó en coger las pastillas antes de salir y ahora no tienen nada", recordó.

La intención es que el equipo que llega hoy a Alejandreta se quede en la zona durante 15 o 16 días. Llegan para darle el relevo a otro equipo de profesionales que llevan en el entorno del seísmo desde los primeros días, en un hospital de campaña preparado con "todo lo necesario para funcionar como un mini hospital". Pese a las dificultades que saben que van a encontrar, el equipo va con las pilas cargadas: "Tenemos muchas ganas de ayudar". 

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